Resultados de la reunion entre EEUU y Rusia sobre Venezuela

Foto: Archivo web

Por Víctor Álvarez

Estados Unidos y Rusia aún difieren sobre la legitimidad de Nicolás Maduro. Donald Trump respalda al líder opositor Juan Guaidó como Presidente Interino, pero Vladimir Putin dice que Maduro es el único presidente legítimo del país. “Quién tiene el título de presidente” todavía es un punto de discusión”, reconoció Elliott Abrams, representante especial del gobierno estadounidense para Venezuela. Por su parte, el vicecanciller ruso, Sergei Ryabkov, dijo que las conversaciones fueron difíciles pero francas y advirtió a Estados Unidos que no intervenga militarmente en Venezuela: “Moscú se opone a cualquier intento de EEUU de usar la ayuda humanitaria como pretexto para intervenir”.

  1. Resultados de la reunión entre Estados Unidos y Rusia sobre Venezuela

Estados Unidos y Rusia iniciaron conversaciones sobre la crisis venezolana. El martes 19 de marzo, el representante especial estadounidense para Venezuela, Elliott Abrams, se reunió en Roma con el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Riabkov. El Viceministro ruso adelantó que: «plantearemos con insistencia a la parte estadounidense todas nuestras posiciones, incluida la inadmisibilidad de una intervención militar y, en general, de la injerencia exterior ilegal y de las presiones contra el gobierno legítimo de Nicolás Maduro”.

Según una nota de la Agencia Reuters, las conversaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre la crisis en Venezuela fueron positivas y sustanciales, pero las partes aún difieren sobre la legitimidad de la presidencia de Nicolás Maduro. Estados Unidos respalda al líder opositor Juan Guaidó como Presidente Interino, pero Rusia dice que Maduro sigue siendo el único líder legítimo del país. “Quién tiene el título de presidente” todavía es un punto de discusión”, reconoció Abrams.

El representante especial de Estados Unidos declaró que “No llegamos a un acuerdo, pero creo que las conversaciones fueron positivas en el sentido de que ambas partes salieron con una mejor comprensión de las opiniones de la otra.” Por su parte, el vicecanciller ruso Sergei Ryabkov dijo que las conversaciones fueron difíciles pero francas y advirtió a Estados Unidos que no intervenga militarmente en Venezuela: “Moscú se opone a cualquier intento de EEUU de usar la ayuda humanitaria como pretexto para intervenir”

Recordemos que EEUU y Rusia ya se enfrentaron en el Consejo de Seguridad de la

Organización de Naciones Unidas (ONU) cuando se discutió sobre Venezuela. China y Rusia vetaron la resolución de Estados Unidos que exigía a Maduro elecciones libres y permitir la entrada de ayuda humanitaria.

Rusia reitera su disposición a continuar la cooperación con Venezuela en la esfera energética y de la colaboración técnico-militar, a pesar de las sanciones unilaterales aplicadas por Estados Unidos: «insistiremos en que toda la cooperación entre Moscú y Caracas es absolutamente legal» y los intentos de entorpecerla tienen un impacto en el estado de las relaciones ruso-estadounidense y en las relaciones de Rusia con otros países que actúan del mismo modo que Estados Unidos», dijo el Viceministro Riabkov.

El Secretario de Estado, Michael Pampeo, culpó a la compañía rusa Rosneft de comerciar petróleo venezolano, en violación de las sanciones unilaterales impuestas por Washington. En respuesta, el viceministro Riabkov afirmó que tales restricciones de ninguna forma influirán en la posición de Rusia que continuará cooperando con Venezuela en el sector energético y en el de defensa, a pesar de la presión y sanciones de Estados Unidos: “hemos mantenido y seguiremos fomentando una cooperación normal, absolutamente natural, mutuamente ventajosa y legítima en diversos ámbitos, tales como energía, producción del petróleo, minería o cooperación técnica militar, que hemos ido desarrollando exitosamente a lo largo de varios años».

La ampliación de la presencia de Rusia en el hemisferio occidental causa preocupación en Estados Unidos y sus aliados. En clara aplicación de la Doctrina Monroe, Estados Unidos considera a América Latina como zona de influencia exclusiva norteamericana y alerta sobre los vuelos de dos superbombarderos supersónicos rusos TU-160 a Venezuela, en diciembre del pasado año, y sobre el apoyo financiero ruso al cuestionado Gobierno de Maduro a través de créditos a Pdvsa.

Por su parte, Moscú cuestiona que Washington viola la Carta de la ONU al imponer castigos de forma unilateral contra el país suramericano, en una clara injerencia en los asuntos internos de un Estado soberano.

1.1 ¿Es factible una intervención militar de EEUU en Venezuela?

Cuando Trump dice que “todas las opciones están en la mesa” es porque no descarta una acción militar contra el régimen de Maduro. Pero la misma no tendría el carácter de una invasión a gran escala, consistiría en una serie de operaciones “quirúrgicas” contra blancos específicos y limitados, procurando minimizar las bajas civiles. Aunque una intervención militar estadounidense luzca poco probable, si la protesta civil aumenta y el régimen la reprime, los cuarteles, guarniciones y bases aéreas y navales se convertirían en blanco de ataque.

Cuando el régimen de Bashar al Assad lanzó ataques con armas químicas contra sus adversarios internos, Trump ordenó un ataque con dos centenares de misiles Tomahawk, disparados desde buques de guerra que aniquilaron la base aérea desde la cual habían despegado los aviones que violaron la línea roja de no atacar civiles.

De “intervención quirúrgica” también habló Diego Arria, exministro, excandidato a la Presidencia, y exembajador de Venezuela en la ONU. Además de atacar a cuarteles y anular los sistemas de comunicación del Ejército, también se puede paralizar el sistema bancario para provocar la emergencia, tal como ya se vio en el gran apagón que sufrió Venezuela.

En su primer discurso en un Congreso dominado por los demócratas, cuando el presidente de EEUU, Donal Trump, insistió en construir el muro en la frontera con México, cuando criticó la inmigración, cuando dijo que se reuniría de nuevo con el mandatario de Corea del Norte en Vietnam, recibió murmullos y silbidos como expresión de desacuerdo. Pero recibió una ovación cuando apoyó a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Los legisladores republicanos y demócratas se pusieron en pie y lo aplaudieron.

Pero cuando se habla ejecutar un cambio de régimen mediante la fuerza militar, entre los congresistas demócratas y republicanos ya no se despierta el mismo entusiasmo. Una actuación armada en Venezuela podría tener un éxito inicial, pero después podría convertirse en un prolongado dolor de cabeza. Las lecciones de Afganistán, Irak, Libia y Siria han dejado huellas profundas sobre el electorado, legisladores y gobernantes estadounidenses que no quieren reeditar tan traumáticas experiencias.

Es cierto que el presidente Donald Trump y su gobierno han asumido un enorme compromiso con el cambio político en Venezuela, pero se le exige que sea sin el uso de la fuerza militar. Por eso Washington opta por una persistente asfixia económico-financiera, el cerco diplomático y las sanciones personalizadas que buscan desmoralizar a funcionarios claves del régimen de Maduro. Trump espera que esa asfixia genere una fractura dentro del cuerpo diplomático y el componente militar venezolano, así como el quiebre de la resistencia de los colectivos armados.

1.2 ¿A Maduro lo perjudica o ayuda la amenaza de intervención militar?

La amenaza de una intervención militar viene, en primer lugar, del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Pero también amenaza el vicepresidente, Mike Pence; el secretario de Estado, Mike Pompeo; el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton; y el enviado especial para Venezuela, Elliot Abrams. Todos le dicen a Nicolás Maduro que la intervención militar está sobre la mesa.

Ben Rodhes, consejero adjunto de Seguridad en la Administración de Barack Obama, advirtió que: “Tenemos que tomarnos muy en serio la posibilidad de una intervención militar en Venezuela, porque el círculo que rodea al presidente Donald Trump siempre está a favor de la intervención”.

Hasta ahora, las amenazas de invasión militar a Venezuela ha cohesionando a los militaresen torno a la figura de Nicolás Maduro. Y esto es lo contrario de lo que busca la Administración Trump. Por otra parte, las exageradas expectativas sobre la inminente caída de Maduro han tenido un efecto contraproducente sobre el liderazgo opositor. Maduro no está tan débil como lo han hecho creer.

Por eso, a Nicolás Maduro le favorece la amenaza incumplida de la invasión militar. Con cada fecha incumplida se erige como el hombre fuerte y así cierra brechas entre la Fuerza Armada, el PSUV y los factores que lo apoyan.

Las amenazas de invasión de la Administración Trump también exacerban el espíritu antiimperialista en América Latina y eso le permite a Maduro recuperar apoyos de los movimientos de izquierda y revolucionarios que estaban cuestionando críticamente las desviaciones y deriva autoritaria de la Revolución Bolivariana.

1.3 Guaidó amenaza con solicitar una intervención militar

Guaidó hizo referencia al artículo 187 de la Constitución que, en su numeral 11, indica que corresponde a la Asamblea Nacional, “Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país.”

En una entrevista para El País, el Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, dijo: “Creo que responsablemente debo hablar de todas las opciones para lograr el cese de la usurpación”.

“Los acontecimientos me obligan a tomar una decisión: plantear a la comunidad internacional de manera formal que debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación de esta patria que lucha y seguirá luchando”, tuiteó Guaidó el 23 de febrero, día en que Nicolás Maduro bloqueó la entrada de la ayuda humanitaria.

Para Guaidó “Es una opción polémica. Si usted le pregunta a cualquier ciudadano del mundo si quiere guerra o paz, el 99,9% va a decir paz. Ese no es un dilema. Nosotros lo que queremos hacer responsablemente es cubrir todas las etapas para salir de una dictadura y lograr todos los apoyos necesarios para proteger a nuestra ciudadanía. Debemos necesariamente enfocarlo en ese sentido”.

  1. ¿Los militares venezolanos están dispuestos a morir por Maduro?

Los militares venezolanos están tan golpeados como está el resto del país. El sector militar venezolano está hundiéndose. Cada vez son más los efectivos militares que desertan y abandonan a Maduro. Lo que hay en la FANB es desencanto, frustración y miedo.

El sector militar venezolano no está en capacidad de resistir una intervención militar extranjera y debería plantearse de cara al futuro del país y de su interés institucional e, incluso, personal, facilitar la transición política con la menor violencia posible, saliéndole al paso a la obstinación suicida de Maduro que se niega a convocar elecciones libres.

Los militares venezolanos están arriesgándolo todo, incluso sus vidas, al sostener a un gobierno sin apoyo popular y cada vez más cuestionado y aislado internacionalmente.

Guaidó apela a los valores del chavismo para estimular el quiebre militar: “Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FANB: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido todo comenzando por la Constitución del 99 promovida por Chávez en el 99 y defendida por nosotros en 2007. Luego de tanta destrucción me pregunto: ¿Aprobarían esto quienes creyeron en Chávez?”.

2.1 No toda la Fuerza Armada está con Maduro

Hay grietas que no terminan de estallar por miedo y falta de decisión. Tanto Guaidó como Trump amenazan con la intervención para que el núcleo militar se divida.

Tal como informó en Twitter Hugo Carvajal, general retirado y exdirector de Inteligencia y Contrainteligencia Militar de Venezuela, que reconoció a Juan Guaidó como presidente, “el objetivo primordial del gobierno legítimo es tomar control de las Fuerzas Armadas. Para eso habría que desmontar el aparato de inteligencia cubana y los mecanismos de control que mantienen en la estructura gubernamental del país”.

Guaidó no habla abiertamente de una solución militar, tal como lo hacen Antonio Ledezma, el ex alcalde de Caracas en el exilio, o Diego Arria, ex embajador de Venezuela en la ONU. Prefiere el término “intervención humanitaria” porque considera que el régimen de Maduro está perpetrando un genocidio, un exterminio.

Ledezma se remite al Estatuto de Roma, que es el instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional. “En ese texto se establece como exterminio lo que se viene haciendo desde hace muchos años en Venezuela y se evidenció el 23 de febrero cuando Maduro impidió el ingreso de alimentos y medicinas. Ledezma también se apoya en el concepto del fallecido Kofi Annan, Premio Nobel de la Paz en 2001 y exsecretario general de Naciones Unidas que plantea el “deber de proteger” para prevenir crímenes de guerra.

Quienes están a favor de la intervención militar argumentan que un crimen de guerra fue masacrar a Óscar Pérez y sus rebeldes cuando estaba completamente rendido, tal como se vio en los videos que circularon por las redes sociales. Un crimen de guerra fue la matanza de indios pemones en la frontera con Brasil. Consideran que son crímenes de lesa humanidad las víctimas que se han cobrado en hospitales los prolongados apagones. También argumentan a favor de una intervención militar la presencia en territorio venezolano de paramilitares y  guerrillas del ELN y de las FARC que controlan el contrabando de oro, diamantes y coltán.

2.2 Se subestima capacidad de resistencia del bloque que respalda a Maduro

El 23 de febrero se pensó que el intento de ingresar la ayuda humanitaria hacia Venezuela desde distintos puntos fronterizos colocaría a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en el dilema de reprimir o dejar pasar la caravana. Se esperaba que ese día se produjeran escisiones pero nada de esto ocurrió, a pesar de los llamados de Trump y de Guaidó de conminar a los militares venezolanos a no continuar cumpliendo órdenes de Nicolás Maduro y permitir la entrada de la ayuda humanitaria.

La Ley de Amnistía aprobada por la AN y las garantías ofrecidas a los altos mandos por parte del Gobierno de Estados Unidos de no perseguirlos si colaboran con la transición del país, no resultaron suficientes. Los jefes militares no le han quitado el respaldo a Maduro. Veinte años de trabajo político del chavismo en la FANB han creado esta lealtad y complicidad.

2.3 ¿El   Congreso   de   los   EEUU autorizará la intervención militar?

En la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EEUU, edemócrata David Cicilline presentó una propuesta de Ley sobre la prohibición de una acción militar no autorizada en Venezuela. Así, el Congreso, de mayoría demócrata, tendría la última palabra para decidir sobre esta intervención.

Cicilline explicó que en su proyecto de Ley “se prohíbe que los fondos de EEUU sean utilizados para una acción militar no autorizada en Venezuela”. Sin esa aprobación, la intervención militar sería ilegal.

“Decir que EEUU está dispuesto a usar la fuerza militar en Venezuela es desafortunado, no sólo porque sería ilegal, también conllevaría serias consecuencias que dañarían al pueblo venezolano y a las perspectivas futuras de democracia”, agrega Cicilline.

Desde la bancada republicana, el congresista Michael McCaul dio los siguientes argumentos para justificar que no se debe retirar de la mesa la opción militar:

  1. Eliminar esta opción quita presión al régimen de Maduro y le da un respiro, un signo de confianza.

 

  1. Maduro podría ser más agresivo y tomar medidas enérgicas contra la oposición.

 

  1. Enviaría la señal equivocada, sin la amenaza militar pueden desinflarse los apoyos a Guaidó.

 

  1. La sola discusión del proyecto de Ley muestra un Congreso dividido.

Rebecca Bill Chávez, ex subsecretaria adjunta de Defensa de EEUU para Asuntos del Hemisferio Occidental entre 2013 y 2017, argumenta que no se debe usar la fuerza militar para remover a Maduro del poder por las siguientes razones:

  1. Una intervención militar sería mucho más difícil de lo que muchos creen. Para que fuese rápido implicaría el compromiso con militares venezolanos, civiles armados y actores no estatales.

 

  1. La alianza internacional es una presión importante que se perdería si EEUU continúa con la amenaza de la intervención porque no todos van a participar.

 

  1. Se corre el riesgo de perder la confianza tan cuidadosamente construida en la región en el último par de décadas.

 

  1. Incentivaría a disidentes de las FARC a participar en el conflicto que se extendería a Colombia, justo cuando se deben implementar los acuerdos de paz de 2016.
  1. Acabaría con el consenso internacional que ha marginado a Maduro, en un momento en que China y Rusia están ganando influencia en la región.

El demócrata Eliot Engel, es partidario de que: “La alianza de EEUU con el Grupo de Lima y la Unión Europea deben seguir presionando a Maduro y lograr una transición democrática pacífica en Venezuela (…) una intervención militar de EEUU para dar forma al futuro de Venezuela no es una opción.”

  1. ¿Qué papel jugará Rusia y China en el desenlace de la crisis de Venezuela?

El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev se cuestionó: “¿Qué hay detrás de los intentos de prestar ayuda humanitaria a Venezuela: la preocupación por el pueblo venezolano o el inicio de la intervención militar?”

Rusia advierte sobre las tropas estadounidenses que estarían tomando posiciones en el Caribe y las consecuencias que una intervención militar camuflada como ayuda humanitaria generaría. “La transferencia de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses a Puerto Rico, el desembarco de las fuerzas estadounidenses en Colombia y otros hechos indican claramente que el Pentágono está reforzando la agrupación de tropas en la región para utilizarlas en una operación de derrocamiento del actual y legítimamente elegido presidente Nicolás Maduro”, dijo Pátrushev en la entrevista a Argumenty i Fakty.

Rusia plantea que los problemas de Venezuela “deben ser resueltos exclusivamente por los venezolanos mediante el diálogo” y que “el uso de la fuerza es inadmisible”. Así lo manifiestan en un comunicado firmado por el canciller ruso, Seguéi Lavrov, junto a sus colegas de China, Wang Yi; e India, Sushma Swaraj.

3.1 ¿El apoyo a Maduro es un mal negocio para China y Rusia?

En la geopolítica global, Oficialismo y Oposición están respaldados por diferentes potencias internacionales.

Desde 2009, China ha adoptado una actitud más flexible con respecto a las transiciones de regímenes y la intervención humanitaria. Por ejemplo, aplicó el principio de Responsabilidad de Proteger en Mali, Somalia y Sudán del Sur, y se abstuvo de la intervención en Libia. En 2017, China retiró su apoyo de una década a Robert Mugabe en Zimbabwe y aceptó la transición a través de un golpe de Estado.

China revisa su política exterior cuando confirma que su aliado ha fallado en la gobernabilidad. Venezuela bajo la presidencia de Maduro se ha tornado en un Estado fallido donde las instituciones no funcionan. Los proyectos financiados con el Fondo Chino están rezagados, han sido afectados por la corrupción y tienen bajo rendimiento, lo cual ha perjudicado la imagen china.

El Gobierno chino está interesado en trabajar con un gobierno eficaz para continuar su plan de comercio e inversiones. Debido a la escalada de la crisis política y económica en Venezuela, las inversiones y el comercio chinos se han visto entorpecidos. En beneficio de sus propios intereses, es pragmático facilitar un cambio político que reactive y ofrezca seguridad a los flujos de inversión china en Venezuela.

En Venezuela, ni siquiera la FANB es capaz de controlar el territorio nacional que se ha convertido en un teatro de operaciones de paramilitares, colectivos armados, delincuencia organizada y guerrilleros del ELN y de las FARC.

3.2 ¿Respetará un gobierno de Guaidó los acuerdos económicos preexistentes con China?

En una entrevista ofrecida al South China Morning Post, Guaidó invitó a China a pensar en sus propios intereses económicos: “China ha sido testigo de primera mano del saqueo del régimen de Nicolás Maduro, una administración irresponsable en el manejo de los recursos públicos, con una corrupción endémica y que al final ha destruido cualquier potencial de desarrollo para el cual ha recibido importantes aportes. [Nosotros queremos] acabar con el saqueo del que también fueron víctimas los inversionistas chinos. Los proyectos de desarrollo de China en Venezuela han ido desapareciendo pues han sido destruidos por la corrupción o por el impago de la deuda”.

Apelando al pragmatismo, Guaidó ha invitado a China a unirse a sus esfuerzos para relanzar la relación bilateral. “El apoyo de China será muy importante para impulsar la economía de nuestro país y el desarrollo futuro”.

Este planteamiento de una nueva relación bilateral entre China y Venezuela bajo reglas claras y transparentes se alinea con los intereses chinos. En una conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores destacó que “China ha estado en estrecha comunicación con todas las partes de diversas maneras sobre la situación en Venezuela”.

Es cada vez menos lo que China puede ganar con su apoyo a Maduro y por eso está llamada a pensar su lugar en una Venezuela post-Maduro. Las oportunidades de inversión serán innumerables, toda vez que habrá que reconstruir la industria petrolera y gasífera, la industria manufactura, los servicios públicos de electricidad, agua potable, gas doméstico e industrial, telecomunicaciones y toda la infraestructura vial, todo lo cual representa una gran oportunidad para las inversiones chinas.

3.3 El destino de los negocios con China y Rusia

Al igual que en el caso de China, PDVSA ha tenido problemas para honrar sus compromisos con Rusia. El Presidente ejecutivo de la petrolera rusa Rosneft, Igor Sechin, reclamó personalmente los retrasos en los envíos de petróleo para pagar los préstamos.

Aun así, Maduro viaja a Moscú para pedir nuevos préstamos y ofrece respaldarlos con las enormes reservas de petróleo y minerales de Venezuela. Pero es evidente la caída en la extracción petrolera y minera y, en consecuencia, en la capacidad de pago de Venezuela.

En Venezuela la corrupción es un gran problema. Los socios chinos y rusos lo saben. Un porcentaje de recursos que inyecten a Venezuela irán a parar a los paraísos fiscales donde se lava el dinero de la corrupción. Alejandro Andrade, exTesorero Nacional; Diego Salazar ex contratista de PDVSA, Nervis Villalobos, en Viceministro de Energía, son casos emblemáticos de la corrupción de alto nivel.

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