Reflexiones #30Abril2019

Foto archivo WEB

Por Víctor Álvarez*

Acción muy valiente, pero temeraria. Aumentaron las apuestas y se están jugando todas las fichas con esta operación. Si hay fracturas y pronunciamientos a favor de Guaidó en guarniciones, bases aéreas-navales y cuarteles, el efecto bola de nieve será indetenible. Si no hay movilización nacional y no se producen escisiones en los diferentes componentes de la FANB que se pronuncien contra Maduro y cierren filas con Guaidó, le pasará lo mismo que a Chávez el 4-F de 1992 cuando la gente no salió a las calles a respaldarlo ni tampoco recibió el respaldo de los jefes militares y ni siquiera pudo bajar del Cuartel de la Montaña a tomar Miraflores. La suerte está echada.

Por lo que he podido ver en las imágenes se trata de una acción vanguardista de Voluntad Popular, sin sincronización con las demás organizaciones políticas de la oposición.  Guaidó no penetró ni tomó la Base Aérea de La Carlota, sino que desde el puente del distribuidor Altamira Guaidó llamó a la gente a movilizarse y espera que esa acción sea la chispa que encienda la pradera. Acontecimientos en pleno desarrollo.

La esperanza de vida de Maduro y su camarilla con frecuencia la prolonga la baja calidad de la acción política de la oposición. Ha sido ineficaz para terminar de salir de un gobierno tan malo como este. El vanguardismo de VP -al jugar posición adelantada otra vez- madrugó al resto de la oposición y desembocó en un autogol. A Guaidó y Leopoldo López le pasarán factura en el vestuario los demás factores de la oposición.

El mal juego de hoy de la Real Oposición le regaló 3 puntos a proletarios de Miraflores -que ya estaba en descenso rumbo a la segunda división-, y ahora le da un oxígeno que prolonga su esperanza de vida.

OJO: y mis conclusiones no son apresuradas, son apenas sobre el primer tiempo. Vamos a ver qué pasa al regresar del vestuario en el segundo tiempo, en la jornada del 1ro de mayo. No es la primera vez que se le cuestionan a VP sus jugadas individuales, en su afán protagónico de querer meter los goles solo, sin compartir ni siquiera el mérito de recibir un pase de asistencia. Claro que hay fisuras en el oficialismo, pero estas acciones vanguardistas también crean desconfianza en la oposición y la erosionan por dentro, más allá de su eufórica fachada. Por eso, en lugar de medir quién salió más fortalecido de este episodio, yo prefiero ver quién terminó menos extenuado para el juego de vuelta. De lo que ya no tengo duda es que por fin llegamos a las semifinales y para las finales ya hay un jugador: los militares.

Queda pendiente ver quién es el otro que pasa a conformar, en rol principal, en el gobierno de transición: si la oposición democrática o los factores del chavismo crítico que se oponen a Maduro y que serían más potables en una fórmula de Unidad Nacional que la camarilla madurista.  ¡Atentos, que ya va a sonar el pitazo!

*Economista. Investigador del Centro Internacional Miranda (CIM). Premio Nacional de Ciencia 2013. Ex-ministro de Industrias Básicas y Minería

Artículos relacionados:

email