La negociación debe ser el camino para que haya paz y progreso en Venezuela

Por Carlos Torrealba

Estoy absolutamente convencido de que el gobierno de Maduro no es sostenible en el tiempo, así incremente la represión, contenga transitoriamente las protestas, gane una que otra batalla, ponga preso a dirigentes opositores, divida a la oposición o termine de entregar lo que queda de soberanía a cubanos, chinos y rusos.

El gobierno de Maduro ahora está en fase de crisis de gobernabilidad con aislamiento internacional, una economía profundamente deprimida, sin recursos financieros, con un país «técnicamente paralizado» por colapso de los servicios públicos…y, por supuesto, con repunte de protestas y conflictividad social.

También es claro que el gobierno de Maduro ya no está en capacidad de resolver la crisis del país, bien por incompetencia o bien por estar atrapado en un modelo económico que destruye las fuerzas productivas de la sociedad y empobrece en gran escala a la población sin distingo alguno.

En este contexto, Venezuela es hoy un país en caída libre, en el que nadie está a salvo, ni gobierno ni oposición ni muchos menos el venezolano de a pie, es decir, los más pobres.

Como creo que, al igual que el padre jesuita Luis Ugalde, ninguno de los dos bandos en pugna puede acabar con el otro y alzarse con la victoria definitiva, lo mejor es «negociar la salida que matarse».

Pero la negociación, a pesar ser la mejor y menos costosa de todas las opciones posibles para resolver la crisis política del país, no aparece en la agenda de las fuerzas enfrentadas y luce cada vez más lejana.

Aparte del esfuerzo de países y bloques de países que se inclinan por una solución negociada, aquí habrá que generar una fuerte corriente de opinión para, en primer lugar, unir y crear una masa crítica con los demócratas y sensatos de ambos bandos y a partir de ahí, generar presiones en el gobierno y en la oposición, de manera de que la solución negociada sea la variable clave para solucionar la crisis política en lugar de la confrontación y la violencia.

Sólo así Venezuela podrá reconstruirse en paz y con progreso para todos.

Artículos relacionados:

email