La carraplana cambiaria

Por Francisco J Contreras M

 

Los anuncios de mejoras salariales sin contrapartida en bienes y servicios que le acompañen, la tasa de canje DICOM que voluntariamente se deja alinear con un mercado marginal y las regulaciones que ahogan la actividad económica formal, son los preludios de algo trágico. Es la nueva manera de ocultar la fuente de los males: el mal gasto público financiado con emisión de dinero sin respaldo alguno.

Todo el escenario se atropella con la intención gubernamental de aumentar el endeudamiento. Si es interno provocará un trasvase desde lo poco productivo que resta en el país hacia gastos demagógicos que aseguren la extorsión social sobre la gente que ha preferido históricamente “agarrar aunque sea fallo”. Si es externo con el gigantesco riesgo país que ayer alcanzó el marcador de 11.148 puntos, tan solo unos organismos financieros internacionales atolondrados se les ocurriría prestarle a un estado irresponsable y si alguien lo hiciera es porque tiene suficiente poder para ejecutar la hipoteca que pesará sobre el país y adueñarse de toda esa riqueza que subyace en nuestro suelo.

Los héroes que aun mantienen con vida al país y que lo seguirán haciendo, aunque nadie lo crea, son los emprendedores (por cuenta propia, en asociación con -o sin- fines de lucro), los trabajadores que a pie y malcomiendo ni siquiera piensan en irse del país y las organizaciones privadas que resteadas siguen ingeniándose para producir y querer producir más en medio de la hecatombe. Aún se produce quesos, huevos, prendas de vestir, alimentos, … , hay gente que cree y en medio de la desidia agrega valor, hay maestros y profesores de un dólar que imparten educación.

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