Dolarización formal y dolarización perversa con emisión irresponsable de dinero

Por Francisco Contreras

Desde que universalmente se ha aceptado la tesis monetarista de que la emisión irresponsable de dinero es la fuente primaria de la inflación en la práctica en casi todos los países circula la moneda nacional en libre convertibilidad con la unidad de pagos internacionales, de su área de influencia, en nuestro caso el dólar americano, con un anclaje riguroso entre la emisión de dinero y el nivel de reservas internacionales, de modo que la volatilidad de la tasa de canje es mínima.

Dos excepciones Venezuela y Argentina, en nuestro país con una gobernanza monetario-fiscal fundada en la emisión irresponsable de dinero mediante el mecanismo de alineación entre el dólar DICOM y la tasa de canje promedio en el llamado mercado paralelo y en Argentina dejando que la confianza erosione la fortaleza de su moneda nacional emitiendo dinero, tanto en Venezuela como en Argentina las familias, las empresas y quien no sea gobierno pueden quedarse sin moneda pero sus gobiernos como emisores de dinero no.

En países con estabilidad económica la realidad es la de una dolarización formal o de libre convertibilidad con anclaje riguroso entre la emisión de dinero y el estado de las reservas internacionales netas. Por supuesto con una estrategia de equilibrio fiscal y contención del endeudamiento público externo.

No existe inflación en dólares, sino que con la brutal emisión de dinero los precios suben tanto que a la tasa de canje hacen pensar que es así. En una economía deforme los precios de los bienes transables tienden a mostrar precios en unidad de cuenta internacional mayores que los del resto del mundo y los no transables (excepción el combustible) a quedarse rezagados, por ello los valores inmobiliarios caen en valores expresados en dólares USD y los susceptibles de ser exportados suben.

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