Comunicado del Vicariato del Caroní ante los hechos de violencia en Bolívar

COMUNICADO DE LA ASAMBLEA DEL VICARIATO APOSTÓLICO DEL CARONÍ NOVIEMBRE DE 2019

Manak-krü, 30 de noviembre de 2019.

 

Nosotros, como Comunidad Eclesial Católica, constituida por la Jerarquía Eclesiástica, Laicos y Religiosos, en la Asamblea del Vicariato Apostólico del Caroní, sentimos que es nuestro deber pronunciarnos en referencia a los hechos de violencia suscitados en nuestra región. Ya desde finales del año pasado, nuestra tierra, que hasta entonces era considerada como “Tierra de Gracia”, ha sido atacada por grupos irregulares que han actuado con impunidad absoluta robando la paz y tranquilidad de los habitantes que aquí moramos. Las comunidades de: Kanaima, Kumarakapai, Santa Elena de Uairén, Manak-krü y más recientemente Ikabarú, así lo atestiguan.

Denunciamos que las apetencias extractivistas deben detenerse, pues el beneficio de pocos no puede estar por encima de los derechos de muchos.

Denunciamos que las armas deben estar al servicio del resguardo de la integridad territorial y no en las manos de mercenarios al servicio de una élite minoritaria de turbios intereses.

Denunciamos también que la Dignidad Humana debe respetarse y promoverse en nuestro espacio geográfico, sobre todo en las comunidades indígenas, siendo esta tarea obligación del Estado. Nuestros Derechos Humanos, aún los más básicos se han venido lesionando cada vez más gravemente.

Denunciamos que las acciones ejecutadas por el Estado no han sido suficientes ni efectivas en la implantación de un Estado de Derecho, sino que han sido represivas y promotoras de corrupción y abusos por parte de las fuerzas de resguardo público. Asimismo, dichas acciones han generado en desunión y manipulación por parte de algunos líderes, menoscabando la autodeterminación de nuestro pueblo.

Denunciamos la escasa voz de parte de las autoridades nacionales y regionales del Estado y diversos líderes comunitarios en hacer visibles los problemas locales y la falta de diálogo del mismo con todos los sectores y fuerzas vivas de la región. Las instituciones del Estado deben hacer presencia efectiva para resolver las situaciones acontecidas y no para justificar las mismas.

Anunciamos que nuestra tierra es un espacio bendecido por Dios Padre con innumerables riquezas que van más allá de los recursos materiales, sino que aquí hacemos vida un amalgamado cultural indígena y criollo que aporta al enriquecimiento de la identidad cultural del venezolano.

Anunciamos que la cualidad de Pueblo de Dios, que nos reviste de la Dignidad Divina, no puede ser menoscabada por ningún intento de minimizarnos e invisibilizarnos. Nuestra Fuerza y dignidad proviene de Dios mismo y es Él quien nos mantiene. Dios nos creó libres y como libres actuaremos.

Anunciamos que los que vivimos en esta bendecida región nos reconocemos como protectores y garantes de nuestra tierra dada por Dios, la misma que nos ha proveído abundantemente de las condiciones necesarias para una vida digna.

Anunciamos que somos fuerzas vivas al servicio de los más necesitados, de los desposeídos y de los que, como Cristo Sufriente, padecen injusticias fruto de estructuras sociales que deshumanizan y promueven el mal en forma de hambre, enfermedades, abusos y corrupción.

Anunciamos que nuestro deseo más ferviente es seguir viviendo en paz, que nuestros hijos crezcan en un espacio libre de violencia, en el imperio de la ley y en un Estado de Justicia.

Como Iglesia local, todos los que integramos el Vicariato Apostólico del Caroní, presididos por nuestro Obispo: Monseñor Felipe González, nos ponemos a la disposición de construir un espacio para la vivencia fraterna, solidaria, en diálogo permanente entre los hermanos, preservación del medio ambiente y promoción de los derechos humanos, construyendo y promocionando así el Reino de Dios.

Pedimos la asistencia del Dios Altísimo, Omnipotente y Bueno, del Espíritu Santo Consolador, de Cristo Jesús Redentor del mundo y de María Santísima Madre de Dios y Modelo de creyente en estos momentos de conflictividad y confusión social, mientras hacemos oración y acción por los familiares de las víctimas y los perseguidos por causas injustas, sabiendo que el dolor de un miembro, es el dolor de todo el cuerpo de Cristo: su Iglesia.

Suscribimos los asistentes (Catequistas, Celebradores de la Palabra y Misioneros, Laicos en general) a la Asamblea del Vicariato Apostólico del Caroní, del día 27 al 30 de noviembre de 2019:

Comunidad de Santa Elena de Uairén,

Comunidad de Manak-krü,

Comunidad de San Antonio del Morichal,

Comunidad de Wará,

Comunidad de Waramá,

Comunidad de Ruekén

Comunidad de Wonken,

Comunidad de Urimán,

Comunidad de La Paragua,

Comunidad de Kamarata,

Comunidad de San Rafael de Kamoirán,

Comunidad de San Juan de Kamoirán,

Comunidad de San Ignacio de Yuruaní,

Comunidad de Kavanayén,

Comunidad de Campo Alegre,

Comunidad de Santa Clara del Oso,

Comunidad de Canaima.

Comunidad de Paraitepuy de Roraima.

Comunidad de San Marcos de Agua Fría.

Comunidad de San Camilo.

Comunidad de San Miguel de Caracol

Comunidad de Karavaré.

Comunidad de Liwo-riwo.

Comunidad de San Luis.

COMUNICADO ASAMBLEA VICARIATO DEL CARONI ANTE LOS HECHOS ACAECIDOS EN IKABARÚ

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Acerca del autor

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Periodista. Pertenece al área de investigación de la Fundación Centro Gumilla, dedicada a la línea sobre asuntos indígenas, justicia socio-ambiental y ecología. Miembro del Consejo de Redacción de la Revista SIC del Centro Gumilla, de la Red de Solidaridad y Apostolado Indígena (RSAI) de la Conferencia de Provinciales de América Latina (Cpal), y de la Red Eclesial Panamazónica (Repam)