Organizaciones se pronuncian contra la agresión militar ocurrida en Canaima el pasado 8 de diciembre

Foto: Aporrea

A través de las redes sociales se encuentra circulando la campaña que han impulsado organizaciones políticas, sociales y de defensa de los Derechos Humanos, encabezada con la etiqueta  #NoALaMilitarizaciónDeCanaima #ConElPuebloPemón #NoAlArcoMineroDelOrinoco. Las organizaciones han emitido un comunicado en conjunto donde toman posición sobre los recientes hechos ocurridos en territorio pemón el pasado 8 de diciembre y donde condenan la actuación de las fuerzas de seguridad que cobraron la vida del hermano indígena Charlie Peñaloza e hirieron a otros miembros de la comunidad.

 

COMUNICADO:

A PROPÓSITO DE LA AGRESIÓN MILITAR AL PUEBLO PEMÓN OCURRIDA EN CANAIMA

El pasado 8 de diciembre de 2018 se produjo una operación militar de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en Campo Carrao, en las cercanías de Körepakupai wena Vena, también conocido como Salto Ángel, que arrojó un trágico saldo de un indígena asesinado, Charlie Peñaloza Rivas, y otros dos heridos, los tres pertenecientes al pueblo pemón. Cuatro días después de haber ocurrido este hecho, el General Vladimir Padrino López, titular del Ministerio de la Defensa, declaró que se trataba de un enfrentamiento armado, afirmación que fue desmentida de manera contundente por voceras del Consejo General de Caciques del Pueblo Pemón, quienes aseguraron que los indígenas agredidos no estaban armados.

Este incidente, que ha suscitado la airada y justa protesta por parte de las instancias de organización autónoma del pueblo pemón, así como de otras organizaciones, movimientos y personalidades diversas del activismo social en todo el país, se suma a una cadena de ataques verbales, simbólicos y físicos que incluyen, entre otros, la criminalización de Lisa Henrito, Coordinadora de Mujeres del Agua, dos atentados y el asesinato de un jefe de la guardia territorial, en el marco de un escalamiento de sucesos que vienen afectando de manera negativa a diversas personas, comunidades y pueblos indígenas en distintas partes del territorio venezolano. Dichos pueblos y sus hábitats se encuentran hoy por hoy acosados, segregados, expoliados y maltratados por acciones y políticas derivadas de los intereses estatales y corporativos vinculados al modelo de dominación económica, social y política extractivista y de colonialismo interno que impera en el país, en particular por las dinámicas propias de una minería voraz y depredadora estimulada de manera directa e indirecta por el propio gobierno a través del proyecto Arco Minero del Orinoco y del Motor Minero que extiende su incidencia a estados como Carabobo y Nueva Esparta, por nombrar algunos.

Quienes firmamos este comunicado, un conjunto de organizaciones y movimientos integrados por hombres y mujeres venezolanos, nos pronunciamos de manera firme e inequívoca desde la multidiversidad que nos configura, atentos y solidarios con nuestra Madre Tierra y nuestra ancestralidad, sujetos plenos de derechos tanto como nuestros hermanos y hermanas indígenas, declarándonos:

– Solidarios con el pueblo pemón y exigimos justicia para con las víctimas del hecho de sangre que ha enlutado a Kanaimö.
– Reconocemos al pueblo pemón con sus costumbres y tradiciones propias que están en permanente movimiento y diálogo, buscando responder, desde la resistencia y la re-existencia, a las necesidades que le plantea el medio, así como las múltiples relaciones con la constelación cultural venezolana.
– Apoyamos y reconocemos la jurisdicción especial indígena, respetamos la organización autónoma pemón, espacio democrático para la toma de decisiones y postura ante las autoridades nacionales y la opinión pública, reconociendo dentro de este espacio la unión en la diversidad, siempre perfectible y compleja, en ejercicio permanente de intercambio, coincidencia y contradicción como cualquier otro espacio diverso, vivo y dinámico.
– Abogamos y luchamos por la derogatoria inmediata del decreto de creación de la Zona de Desarrollo Especial Arco Minero del Orinoco (Decreto 2.248), que es lesiva a la soberanía de nuestra nación y a la sociodiversidad indígena; la cual, además, vulnera importantes derechos ambientales, económicos, políticos, laborales y culturales, y amenaza con destruir de manera irreversible ecosistemas estratégicos para la viabilidad del conjunto de la sociedad venezolana y la trama de vida que la hace posible y no es compatible con la figura protectora del Parque Nacional Canaima, los tepuys declarados monumentos naturales, ni con las zonas protectoras del Caroní.
– Solicitamos la eliminación de la minería depredadora en la Amazonía venezolana, procurando simultáneamente vías alternas de reconversión laboral y de subsistencia a la población minera.
– Nos pronunciamos a favor de la promoción de alternativas dignas y amistosas de la vida que de manera transicional vayan sustituyendo en todo el país al insostenible modo de vida extractivista. Cada una de las organizaciones firmantes, contamos con experiencia en diferentes áreas que podrían apoyar a las comunidades e instituciones públicas, en la búsqueda de alternativas económicas y mejoras sociales cónsonas con el futuro sostenible para todos los venezolanos.
– Denunciamos la arremetida gubernamental contra el pueblo Pemón y rechazamos de manera rotunda la militarización de los territorios indígenas, los desplazamientos forzados de comunidades enteras y las diversas formas de violencia a las que a diario se ven sometidas.
– Demandamos la inmediata reactivación del proceso de demarcación de tierras indígenas por ser un mandato constitucional con plena vigencia, y, finalmente, hacemos un llamado a todo el pueblo venezolano a cerrar filas en un vasto movimiento por la defensa irrestricta de nuestra naturaleza y nuestro patrimonio cultural.
– Y finalmente, reconociendo la ausencia de estado de derecho como la causa del deterioro de las condiciones de vida de los venezolanos y venezolanas, solicitamos a la comunidad internacional acompañarnos para lograr la investigación exhaustiva y sanción a los responsables, tanto individuales como institucionales, de las violaciones de derechos humanos que constantemente ocurren en nuestro país y especialmente estar atenta a la actual agresión dirigida contra el pueblo pemón, con miras a implementar garantías para su no repetición.

En Venezuela, 18 de Diciembre de 2018.

Nombre organización que suscribe:

Plataforma contra el Arco Minero del Orinoco

Coalición Clima 21

Revista SIC

Organización indígena wainjirrawa

Laguarura.info

CEOCIAAC, Centro de Estudios de Oralidades Indígenas y Africanas de América Latina y el Caribe

Fundación Centro Gumilla

Labo Ciudadano

Observatorio de Ecología Política de Venezuela

Grupo Caminantes Guatek

Movimiento Ciudadano Dale Letra

Tercer Camino

Escuela Comunicación Social UCAB Guayana

Ecosanssouci

Ecolasallistas

PILONERAS

Anthropos

Comité de Derechos Humanos de la Guajira

Programa Venezolano de Educación y Acción en Derechos Humanos (Provea)

Línea Investigación “Educación para la Paz: Un mundo sin Violencia”

Laboratorio de Paz

Promoción Educación y Defensa en DDHH – PROMEDEHUM

Una Ventana a la Libertad

Humo Sólido / Hoja de Poesía/ México

Comité Paz y Trabajo

Marea Socialista

Oficina de Derechos Humanos del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho

Foro Hatillano

Causa Amerindia Kiwxi

 

Nombre persona que suscribe:

Virginia Rivero

José Gregorio Afonso Castilla

Irving Larios

Janette Jiménez

Arturo Peraza s.j.

Yngrid Suárez

Omaira Franco

Claudia Rodríguez Gilly

Daniel Cabezas Sánchez

Tatti C

Carmen Soto

Freddy Ríos Ríos

María Carolina Castro

Cecilia Ayala

Alejandro Bruzual

Mauricio Iranzo T 

Oly Millán Campos

Franvis Joselyn Ledezma Araujo

Ángel Luis Marrufo Castañeda

Luisa Garcia

María Teresa Sánchez Reyes

Oriele Benavides

Mary Pabón

Rigoberto Lobo Puentes

Livia Vargas González

Aura Balbi

Fidel Jaramillo

Amílcar Morales

Gabriel José Blanco Flores

Doris Toledo

Yuri Valecillo

Petraelena Sánchez Chacín

Victor Rago

ConPuebloPemon

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Acerca del autor

Periodista. Miembro del Consejo de Redacción de la Revista SIC del Centro Gumilla. Miembro de Fundación Causa Amerindia Kiwxi.