Metacognición

Alfredo Infante sj

Decía San Ignacio de Loyola, por allá, hacia el siglo XVI, que «el decir ayuda al sentir». Ignacio estaba convencido de que la palabra tiene poder de vida y de muerte. No es neutral. Por eso, vale preguntarse en este desierto adverso que vivimos: ¿Qué mensaje enviamos y nos enviamos diariamente? ¿Qué discursos conducen nuestra vida?

Hay mensajes que son como el viento que roza la ceniza y atiza el fuego de la esperanza, y;  mensajes que son como una gota fría que apaga el fuego de nuestro corazón y nubla nuestra mirada sobre las cosas.

Lo propio de los sistemas totalitarios es invertir recursos para  resetear la psique de los ciudadanos con dos modalidades de discursos:

  • La propaganda y la mentira dirigida a sus adeptos de modo de crear un pensamiento único y cohesionado entorno al poder de facto.
  • Hacia sus enemigos, buscará sumergirlos en discursos reactivos a su agenda, discursos oscuros, grises, polarizados para minar las energías creadoras y desmovilizar el espíritu. Por eso, se es presa fácil del poder cuando los pensamientos, palabras y actitudes que dominan, son  como una gota fría en el corazón.

El gobierno, desde el poder, invierte para que cada persona se convierta en su principal promotor de la desmovilización. Por ello, es urgente  que cada quien  haga una  revisión de ¿qué piensa? ¿Qué discursos hay en su mente? ¿Hacia dónde llevan tales discursos; es decir, cuál es el derrotero?

Es necesario desmontar todo discurso que  encierra y desmoviliza para no ser presa fácil del poder. Se recomienda: alimentar las palabras y pensamientos que son como el viento que atizan la llama de la esperanza y mueven el corazón. Estar Cuidadoso de no convertirse en una gota fría de uno mismo.

No se trata de alimentar falsas ilusiones, sino, darle nombre a la realidad y estar convencido de que la realidad, por muy cerrada que se presente, siempre está llena de posibilidades. Todo dependerá de que los sujetos no pierdan sus energías y su mirada para atizar y desplegar dichas posibilidades.

“Sagrado corazón de Jesús en vos confío”

Parroquia San Alberto Hurtado. Parte Alta de La Vega.

Caracas, Venezuela.

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