Luis María Ugalde Olalde, s.j.

luis_ugaldeSacerdote jesuita, nació en Bergara, País Vasco-España, el 2 de diciembre de 1938. Licenciado en Filosofía y Letras, Teología y Sociología. Especialista en Historia Económica y Social de Venezuela, Magister Scientiarum en Historia y Doctor en Historia. Dichos estudios los realizó en universidades en Colombia, Alemania y Venezuela.

Superior Provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela (1979-1985). Director de la revista SIC (1976-1979). Desempeñó la Presidencia de la Conferencia de Religiosos de Venezuela (1982-1986). Vicerrector Académico de la Universidad Católica Andrés Bello (1986-1990). Rector de la Universidad Católica Andrés Bello (1990-2010). Entre 1999 y 2009 fue Presidente de la Asociación de Universidades de la Compañía de Jesús de América Latina (AUSJAL). Fue miembro del Consejo Presidencial para la Reforma del Estado, miembro de la Comisión Presidencial para la Reforma de la Seguridad Social y Prestaciones Sociales, y miembro del Social Equity Forum del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington. Desde 2008 es Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela. Delegado de Educación del Equipo Central de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina (Cpal), responsabilidad que comprende diversas actividades educativas de los jesuitas en colegios de Fe y Alegría y universidades.

Desde 2009 es Director del Centro de Reflexión y de Planificación Educativa de los Jesuitas, responsable de coordinar los equipos y comisiones de las diversas modalidades y niveles de la educación ignaciana en Venezuela.

Ha sido profesor universitario en la Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Central de Venezuela, Instituto de Teología para Religiosos (ITER) y la Universidad del Zulia.

Columnista en diversos periódicos, siendo el más destacado El Nacional. Articulista del Diario de Caracas (1991-1993).

Premios

Premio Nacional de Periodismo, mención opinión (1997).

Coautor de las obras

Evolución histórica del sector agropecuario y su crisis actual (1973). ¿A dónde van los millones? (1976). El Productor agrícola (1977). La Agricultura en la economía venezolana (1977).La violencia en Venezuela (1994). Venezuela el país que imaginamos (1998). Detrás de la pobreza: percepciones, creencias, apreciaciones (2005). Una mirada sobre Venezuela: reflexiones para construir una visión compartida (2006). Globalización: visiones y desafíos (2007). Universidad, política y democracia: escritos polémicos (2011). La universidad venezolana en el siglo XXI (2011). Universidad, política y democracia: escritos polémicos (2011). Seminario Educación para transformar el país (2012).

Autor de las obras

Venezuela republicana, siglo XIX (1978).Nacionalización del hierro (1980). Análisis socio económico de Venezuela(1982). Educación católica y sociedad venezolana: líneas para una definición (1984). Tres versiones de los cristianos sobre la esclavitud (1988). Cambio y sociedad en Venezuela: artículos aparecidos en la prensa (1993). El pensamiento teológico-político de Juan Germán Roscio (1992). Mentalidad económica y proyectos de colonización en Guayana en los Siglos XVIII y XIX: el caso de la Compañía Manoa en el Delta del Orinoco (1992). Educación y producción de la Venezuela necesaria (1997). El Tesoro de los indios: cómo hacerlos más útiles a la economía española? (2000).Un hombre, una historia: el general Rafael Alfonzo Ravaro (2004). Responsabilidad social y cinco casos (2004). El gomecismo y la política panamericana de Estados Unidos (2005). Cristianismo y sociedad (2006). Utopía política: entre la esperanza y la opresión (2010).

Revista SIC

1965

28(280) 476-478. Sacerdotes-Profesores.

1969

32(317) 293-294. Los jóvenes critican a la Iglesia.

1970.

33(328) 354-355. Superación de la Iglesia-Estado. Reflexiones en el Centenario de la perdida de los estados pontificios.

33(328) 356. La Relación entre la Iglesia y los Gobiernos. Según el Vaticano II.

1971

34(331) 14-17. Reflexiones al margen del libro de Petkoff. ¿Socialismo para Venezuela?
34(331) 22-23. El Concilio, cinco años después. Reflexiones sobre la exhortación de Paulo VI a los obispos, hecha publica el 5 de Enero, 1971.
34(334) 164-165. Devaluación del lenguaje político.
34(335) 215-217. América Latina: ¿Una nueva sacralización de la política?.
34(339) 409-411. Sinodo ’71. Inquietud y esperanza de la Iglesia. (ConHerrero-V., Ricardo y Arrieta Á., José I.)
34(340) 475-477. ¿Tiene programa el  Frente Nacionalista Popular ?.

1972

35(345) 215-217. El torbellino del poder. (Con Purroy , Miguel I.)

1973

36(353) 109-112. ¡Yo creo en la esperanza!.
36(355) 219-222. Pacto Andino y pluralismo ideológico.
36(359) 408-411. Hacia una cultura de liberación.

1974

37(361) 25-27. La abundancia peligrosa. (Con Dubuc P., Roberto.)
37(363) 109-119. La actual crisis agrícola y sus perspectivas.
37(367) 299-303. Bartolomé de las Casas o la crisis de conciencia.
37(369) 404-405. La CIA no es un fantasma.
37(369) 407. La filosofía política del gobierno.
37(370) 450-452. Panorama político.

1975

38(371) 20-21. Educación y producción.
38(372) 58-61. Técnicos y políticos para la nacionalización del petróleo.
38(374) 155-156. A propósito del mensaje presidencial.
38(374) 173-174. Revolución capitalista.
38(375) 204-205. El momento político.
38(375) 206-207. Más allá del debate parlamentario.
38(376) 251. Los sobornos de las transnacionales.
38(380) 444-446. Tierra para todos.

1976

39(381) 28-31. Reflexiones en los treinta años de COPEI.
39(382) 78-79. Panorama político.
39(383) 107-111. Cristianos socialistas: una realidad necesaria ¿pero bloqueada?.
39(384) 159 -161. A propósito del mensaje presidencial: la estrategia del V Plan.
39(385) 226-227. Notas al margen de: Proceso a la Izquierda.
39(386) 256-260. Estrategia del V Plan.
39(387) 304-308. Las buenas relaciones con Estados Unidos.
39(388) 362-364. Momento político.
39(389) 395-397. Gasto público y trabajo creador.
39(390) 446-448. Panorama político: democracia, candidaturas y alternativas.

1977

40(391) 28-31. ¿Por qué socialistas cristianos?
40(392) 82. Nueva política lechera.
40(393) 122-124. En el décimo aniversario del progreso de los pueblos.
40(393) 125-127. ¿Qué hemos hecho en Venezuela con  el progreso de los pueblos ?.
40(394) 162-163. A propósito de la reforma municipal.
40(395) 233-240. Políticas de desarrollo en los barrios de Venezuela. (Con  Pedrique, Lionel y Seitiffe, María L.)
40(396) 252-255. El proyecto Guayana y sus absurdos.
40(396) 260-263. Panorama político.
40(398) 347-353. Reflexiones sobre la dictadura del proletariado.
40(399) 398-404. Venezuela: 1938-1958-1978: 40 años de desarrollo.
40(400) 465-468. Economía y poder para la libertad solidaria.

1978

41(403) 122-123. ¿A dónde va la beca Ayacucho?.
41(404) 161-163. El Presidente ante el Congreso: rendición de cuentas.
41(405) 211-213. La campaña electoral.
41(406) 257-260. Irak o si Venezuela buscara el socialismo.
41(407) 305-309. Irak o si Venezuela buscara el socialismo.
41(408) 347-348. Presupuesto para 1979.
41(408) 348-350. Cerveza y democracia.

1979

42(411) 18-22. Las ganancias del capital en Venezuela.
42(412) 59-62. Reflexiones postelectorales: el socialismo venezolano.
42(412) 68-69. El alarmante déficit exterior.
42(413) 119-121. La delincuencia bancaria: el caso de BND.
42(414) 170-172. El discutible comienzo de gobierno.

1984

47(469) 415-418. En los 25 años de la CLAR: vida religiosa en América Latina.

1985

48(471) 4-7. La visita del Papa: algunas interrogantes.

1986

49(484) 163-167. La hora de la iglesia en Haití.
49(487) 317-320. La inculturación, camino hacia la catolicidad.

1987

50(491) 10-14. La nueva presencia de la iglesia en los procesos históricos de la sociedad.
50(492) 74-77. Inculturación e identidad de la iglesia en Venezuela.
50(495) 218-221. 20 años de la `Populorum Progressio’.
50(497) 320-321. ¿Tiene algo que aportar la doctrina social de la Iglesia?.
50(500) 560-563. 30 años de democracia y vida religiosa.

1988

51(507) 318-321. Propuestas de Medellín sobre la sociedad.

1989

52(512) 70-71. Siete tesis sobre crisis, sacrificio y riqueza nacional.
52(515) 203-204. Tres preguntas sobre la política económica.

1990

53(530) 441-445. Consecuencias Políticas y Sociales del Programa de Ajuste Económico.

1992

55(542) 93-97. La voz de la Iglesia. (Con José A. Lebrún y Baltazar E. Porras C.).
55(544) 180-182. Universidad y recuperación de la democracia.

1994

57(562) 91-94. El Estado, lo público y la sociedad civil.

1996

59(585) 196-199. ¿Qué universidad para qué país?.

1998

61(603) 102-107. Desafíos de la globalización.
61(606) 248-250. Programas sociales conocimiento y desarrollo.

2000

63(621) 12-15. Dos lecturas y una reflexión.
63(630) 436-440. Iglesia y estado en la construcción del futuro nacional.

2001

64(632) 54-56. El Estado docente y la sociedad docente.
64(635) 202-206. Diversidad cultural e integración en Venezuela: mirada al futuro.
64(638) 294-297. Fortaleciendo la cultura de la solidaridad.

2002

65(643) 103. Diálogo para cambiar.
65(643) 141-144. Acuerdo nacional para el cambio democrático.
65(647) 340-343. Política e iglesia hoy.
65(648) 388 -392. Universidad en América Latina y globalización.

2003

66(658) 343-350. 50 años de la UCAB: una universidad madura para enfrentar tiempos tempestuosos (Con Aguirre, Jesús M.).

2007

70(700) 510-512. Educación, trabajo y futuro en Venezuela.

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One thought on “Luis María Ugalde Olalde, s.j.

  1. SJ Luis María Ugalde Olalde
    Revista SIC
    Caracas

    A propósito de su reciente nota “Sin apoyo militar no salimos” http://bit.ly/2gwm41u, permítame SJ Luis María Ugalde Olalde, disentir de su tan respetada pluma, y a tenor un comentario.

    Mientras se persista en la idea de la imprescindibilidad de lo militar en la vida política venezolana, ni existirá la política como actividad autónoma, ni existirá lo militar como actividad profesional, si bien también autónoma en lo técnico militar aunque subalterna en lo político.

    Las dos más importantes y trascendentes actividades para una población asentada en un territorio y supuestamente sujeta a un texto constitucional, han sido, son y seguirán siendo, payasadas por manos de payasos, unos de civil y otros con atuendos uniformados.

    En lo político, ningún político ha rendido, rinde o rendirá cuentas y en lo militar, tampoco ningún militar ha rendido, rinde o rendirá cuentas, y no sólo por estas aparatosas matanzas de civiles desarmados (ya las OLP acumulan 16 masacres), tampoco por las definitivas pérdidas territoriales, su principal razón de ser, con graves y severos derivados sobre la Pantalla Atlántica del Orinoco.

    La democracia como forma política no podrá estar jamás sujeta a los efluvios voluntariosos de quienes por razón misma de su profesión –asumida voluntariamente y porque así tiene que ser cada objeto que forme parte de una maquinaria para la destrucción–, son privados del pensar, se les prohíbe discernir y son, por tanto, anulados como sujetos y manejados como objetos durante no menos de 25 años de su vida y en su último lustro activo en la fuerza, alguien superior o jefe, con ostentosa prosopopeya y después de pegarle una charretera en cada hombro, le ordena –entiéndase, le ordena– convertirse en sujeto, para pensar y más aún, actuar en consecuencia.

    El militarismo alemán terminó con la II Guerra Mundial, el japonés en Hiroshima y Nagasaky, el argentino en Las Malvinas y el venezolano, se encamina hacia un genocidio.

    No es momento para discernir toda la nulidad que le imponen 25 años de diaria actividad continuada a un encéfalo privado estímulos para el desarrollo neuronal y de otras múltiples capacidades, distintas éstas a los limitados reflejos condicionados pavlovianos por un entrenamiento destinado sólo a la confrontación y manipulación de equipamiento letal contra cualesquiera sean los oponentes, civiles desarmados incluidos.
    Por la vía de esa acogotante imprescindibilidad de lo militar, también la política venezolana ha sufrido los más tremendos y perniciosos efectos y quizás la mejor manera de verlo, sea recordar la historia través de los derivados del Sínodo Diocesano de Caracas, 1687 organizado por su “Excelencia el Ilustrísimo Obispo y Eminencia Altísima, Don Diego de Baños y Sotomayor”, de cuyas referencias tomamos:
    “… El hombre debe ser considerado ó como habitante de las selvas, ó como miembro de la sociedad. El hombre salvaje… no es más en sus operaciones que la primera de las fieras” (p.35)

    “… Pueblo es ese conjunto de habitantes que forma nación, ó que exerce la soberanía… la voz Pueblo sólo comprende a los que teniendo propiedad y residencia se interesan por ellas… pues los que nada tienen solo desean variaciones ó innovaciones de que puedan sacar algún partido favorable…” (VIII del 23/12/1810)

    “… Pretender que todos los habitantes tengan indistintamente igual influxo político en una nación es romper los resortes de la emulación y dar motivo á que el honrado y pacífico poseedor viva continuamente amenazado de los insultos y violencias del codicioso vagabundo… (los propietarios son) los únicos que componen al Pueblo…” (IX 30/12/1810)
    Pueblo, para estos socialistas –de derecha, izquierda, centro, medio lado y hasta del otro lado– que de forma excluyente dominan el escenario político desde el gobierno y la oposición y ahora con la intervención mediadora de la Teología de la Liberación desde El Vaticano; es pues: la misma “multitud promiscual” definida por la colonia
    Desde la limitada perspectiva de la Seguridad Pública, respetado comentarista, allí justo allí, está el quid del asunto y si fuere de su interés la nota Pueblo socialista la “Multitud Promiscual” de la colonia le podrá responder no sólo esa variante perniciosa determinante en la política de seguridad, también ¿por qué la militarización de la Seguridad Pública? y como punto final el ¿cómo la paupérrima rémora del único país latinoamericano que no pudo jamás librarse por sí mismo del yugo español, Cuba, logró derrotar, aplastar y humillar a Venezuela? y ahogándola en ello, con los dólares de su propio petróleo.
    Por último, como queda en los hechos comprobado, la FAN creada por Juan Vicente Gómez en 1908, desapareció para fundar sobre sus cenizas, estructuras funcionales y equipamientos, una nueva fuerza llamada FANB; devenida una variante de Legión Extranjera de Cuba y operando como Ejército de Ocupación en lo que nos queda de territorio y es con esa fuerza militar sobre la cual precisa usted “Sin apoyo militar no salimos de esta dictadura ni recuperamos la democracia”.
    Esa fuerza militar en precisamente el poder de fuego que garantiza la permanencia del régimen y tiene como aliados no sólo fuerzas extranjeras, las de Cuba, cuenta también con el poder de fuego de las “pacificadas” FARC, con el ELN y las Bacrim colombianas y además, con las FBL, los colectivos armados, los grupos del Hezbollah vinculados ya a DAESH (EI), las bandas criminales habituales y espontaneas y por sobre ellas, con las bandas dedicadas al negocio de la exportación de cocaína y más aún, con las bandas criminales que operan desde el interior del Ejército, de la GNB, de la PNB, CICPC, DGIM.
    Observe usted son no menos de catorce grupos independientes con letal capacidad de fuego con los cuales hasta ahora ha convivido la FANB y en el supuesto que fuere válido ese apoyo militar para recuperar la democracia, serán los catorce (14) grupos armados contra los que deberá enfrentarse, no sólo ese emergente militar que llama Larrazabal II, sino cualquiera sea el civil que a estas alturas del juego lo intente.
    Recuerde, cuando Larrazabal I, en manos de civiles en Venezuela, no existían armas de fuego en las cantidades y variedades de hoy; en ese ayer, no más de diez mil armas existirían y hoy son millones.
    Visto desde esa particular perspectiva, la emergencia de su Larrazabal II con sus pretensiones, desde la óptica de seguridad, será el primer paso no sólo a una guerra civil al estilo Bashar Al Asaad en Siria, también abrirá las puertas a la eventual intervención de los Cascos Azules.
    La solución es política y los militares deberán regresar a sus cuarteles, a consumirse en la destrucción que ellos mismos acrisolaron.
    Sin otro particular, de usted
    Atentamente
    Rafael Rivero Muñoz
    En Caracas el martes 13/12/2016

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