Un llamado a la acción

Por Juan Salvador Pérez*

“El lenguaje es fuente de malentendidos” advierte con sencilla profundidad el zorro al Principito de Saint-Exupéry. Y es así, cada palabra, cada frase dicha o escrita, atienden y poseen diversas y variadas razones, interpretaciones y lecturas, tanto en quien las dice o escribe, como en quien las escucha o lee.

El 11 de agosto la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana hizo público un comunicado ante las elecciones parlamentarias pautadas para diciembre de 2020.

Vayamos con nuestra lectura y nuestra interpretación, so riesgo de malentender.

El sufrimiento de un pueblo olvidado

Comienza el comunicado con una sentencia que increpa y que conmueve, al mismo tiempo que llena de preocupación, la CEV pone el foco en el sufrimiento del pueblo, golpeado por la profunda crisis económica, social, moral, institucional y política que vive el país, siendo olvidado por quienes asumieron el rol de representarlo en el campo político.

El episcopado es duro en su juicio: los representantes políticos se han olvidado de la gente. Sin duda tienen razón los obispos, pero nos hacemos la pregunta nosotros ¿la situación de la gente es solamente es responsabilidad de los políticos? ¿no nos hemos desconectado todos, de una forma u otra, con matices y variantes, del sufrimiento del otro? ¿acaso no avanzamos todos en una suerte de “sálvese quien pueda”, sin voltear ni pensar mucho en quien camina a nuestro lado?

Los caminos institucionales, aun sin instituciones

Resulta casi absurdo e insostenible el planteamiento de transitar el camino de la institucionalidad, en un país donde no existen instituciones. Pero la CEV construye y nos presenta un argumento sólido para mantenernos en la vía institucional. Lo inmoral son las conductas de las personas que mediante maniobras y estratagemas obstaculizan la solución política y social. Que aquellos actúen mal no puede significar el fracaso de la institución ni mucho menos la renuncia a nuestras convicciones democráticas.

Buscar verdaderas soluciones

Renunciar a participar en las elecciones y optar por la abstención, no son la solución si las entendemos como el fin de la estrategia. La función del liderazgo nacional (el político, pero no sólo él), la principal y hoy casi única razón de ser del liderazgo es generar propuestas concretas para superar esta crisis, sanar la fractura político-social y la desesperanza del país ante el futuro. Si no comprenden y no atienden a ello, no son aptos para asumir la conducción del país.

Todos estamos convocados. Todos estamos llamados

La CEV hace un llamado abierto a todos los venezolanos para que dejemos a un lado los propios intereses y así entre todos promover el Bien y el Servicio Común.

A todos los venezolanos quiere decir a todos, no a unos sí y a otros no, es decir se abre una oferta genuina y necesaria a la irrupción de nuevos liderazgos. Es necesario dar la bienvenida a otras opciones y visiones que vengan dispuestos a construir el país que nos merecemos.

Los obispos venezolanos no hacen un reclamo a la abstención. Hacen un llamado a la acción.

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