Las 100 mujeres que cambiaron el mundo

La encuesta anual de BBC History preguntó a expertos en 10 campos diferentes cuáles serían para ellos las 10 mujeres de mayor impacto en la historia mundial. A continuación, presentó los nombres a los lectores, quienes votaron para organizar el listado.

Estas son las 100 mujeres que cambiaron el mundo, según la prestigiosa revista británica:

  1. Marie Curie, 1867-1934

Esta pionera en el campo de la radiactividad —incluso acuñó el término— fue la primera mujer profesora en la Universidad de París y la primera persona que recibió dos premios Nobel, uno en Física y otro en Química. Sus descubrimientos abrieron el camino a los tratamientos del cáncer.

Nació en Varsovia, cuando Polonia era territorio del imperio ruso, y comenzó a estudiar ciencias allí, de manera clandestina. En Francia, en la universidad, conoció a su marido y colaborador, Pierre Curie, con quien identificaría dos nuevos elementos: el radio y el polonio. La manipulación de esos materiales radiactivos le causaría una anemia aplásica.

Tras la muerte de su esposo recolectó una pequeña fortuna en distintos países para continuar la investigación de tratamientos contra el cáncer y fundar laboratorios. Pronto estalló la Primera Guerra Mundial: ayudó entonces a equipar las ambulancias con rayos X, y en ocasiones las manejó personalmente hasta el frente de batalla.

Patricia Fara, presidenta de la Sociedad Británica para la Historia de la Ciencia —quien nominó a la física, originalmente llamada Maria Salomea Skłodowska— la describió como una mujer que nunca tuvo la suerte de su lado: «En Polonia, su familia patriótica sufrió bajo el régimen ruso. En Francia la miraban con suspicacia por extranjera y, por supuesto, allí donde fuera, era discriminada por ser mujer».

  1. Rosa Parks, 1913-2005

Hija de una maestra y de un carpintero, creció en el corazón del sur racista de los Estados Unidos en plenos años de leyes y costumbres de segregación: Alabama a comienzos del siglo XX. En 1950, ya militante del movimiento de derechos civiles, comenzó a trabajar en la National Association for the Advancement of Colored People de Montgomery.

Entonces la separación de blancos y afroamericanos en el transporte público era regla, desde que la Corte Suprema había establecido, en el caso Plessy vs. Ferguson de 1896, que las instalaciones racialmente separadas no eran inconstitucionales si eran iguales. Aunque otras personas habían protestado del mismo modo, el acto de Parks el 1 de diciembre de 1955 encendió la mecha que hizo estallar el movimiento de derechos civiles:

—¿Por qué se niega? —le preguntó la policía, cuando la arrestaba por no levantarse de un asiento de bus, tal como le indicó el conductor, para dejárselo a un pasajero blanco.

—¿Por qué andan todos ustedes empujándonos por todas partes? —ella preguntó a su vez.

En la década de 1960 distintas instancias cambiaron el panorama para terminar con la segregación que discriminaba a los afroamericanos.

  1. Emmeline Pankhurst, 1858–1928

Antes de que Meryl Streep encarnara su vida en Sufragistas, la luchadora por el derecho al voto femenino era tan popular que Disney le dedicó la canción «Sister Suffragette» en la película Mary Poppins. En 1903, Emmeline Pankhust fundó la Unión Social y Política de Mujeres (WSPU) para abrir el voto parlamentario a las mujeres.

Miles la siguieron en un movimiento de demanda, que recurrió al incendio de comercios y el ataque a los domicilios de políticos conservadores, sin precedentes en la historia británica. Fue detenida 13 veces, algunas con sus hijas. Se describió a sí misma encarcelada como «un ser humano en el proceso de ser transformado en una bestia salvaje» e hizo varias huelgas de hambre.

Su lema, «acciones, no palabras», resultó perdurable. La WSPU, cercana al Partido Laborista independiente, fue un factor determinante en la obtención del sufragio de las mujeres en el Reino Unido.

  1. Ada Lovelace, 1815–1852

Aunque Silicon Valley se destaca por la fuerte impronta sexista de su cultura, la primera programadora fue mujer. Augusta Ada King, nacida Byron —la única hija que el poeta Lord Byron tuvo dentro de su matrimonio con Anne Isabella Noel—, trabajó con Charles Babbage en la creación que el matemático llamó la Máquina Analítica; pero aunque él sólo consideraba que su creación servía para cálculos de números, la condesa de Lovelace estimó que podía ejecutar otras habilidades.

En sus Notas dejó el primer algoritmo que se escribió para que procesara una máquina; entre 1842 y 1843 tradujo un texto del ingeniero (y luego primer ministro de Italia) Luigi Menabrea, que enriqueció con sus interpretaciones. Sin embargo, su trabajo no fue valorado sino de manera póstuma. Su máquina voladora a vapor no fue más que un sueño que se recordó a sí misma muchas veces; Babbage no la consideró nunca más que una asistente.

La máquina era, para ella, un objeto capaz de realizar diferentes procesos: «El Motor Analítico teje patrones algebraicos igual que el telar jacquard teje flores y hojas», escribió, y precisamente sugirió el uso extendido de las tarjetas perforadas. Su pensamiento científico era, en sus palabras, «ciencia poética».

A pesar de su fascinación por la matemática, Lovelace se casó con el hombre que eligió su madre. Murió a los 36 años, de cáncer.

  1. Rosalind Franklin, 1920–1958

Cuando se habla de estudios pioneros del ADN, se piensa en James Dewey Watson. Pero menos reconocida, esta cristalógrafa británica no sólo contribuyó de manera importante a la comprensión de la estructura básica de la vida, sino que logró las primeras imágenes —mediante la difracción de rayos X— de la doble hélice.

La famosa foto 51, que muestra una cruz oscura de puntos, fue tomada en King’s College, una institución destacada por su sexismo en el momento. Con sólo otra investigadora mujer, la química Rosalind Franklin sufrió un desprecio constante de sus pares varones. Sin su hallazgo sobre la fundación química de la herencia, no se conocerían el genoma humano ni la ingeniería genética. En vida fue reconocida por sus trabajos sobre la estructura de los virus y el carbón.

 

  1. Margaret Thatcher, 1925–2013

La Dama de Hierro —como se la llamó— fue la primera mujer en ocupar la jefatura de gobierno del Reino Unido, en 1979. Inició una completa transformación del país: la privatización de empresas estatales, la limitación de los beneficios sociales, la desregularización del sector financiero y la flexibilización laboral son algunas de las marcas que dejó el thatcherismo, como se llamó, en su honor, la política conservadora que comenzó a desplegarse en los últimos años de la guerra fría.

Margaret Thatcher fue una pionera opositora a la oposición de que los británicos participaran en la Unión Europea; su completo alineamiento con los Estados Unidos—entonces, con Ronald Reagan en la presidencia— marcó su política exterior. En medio del descontento por el desempleo y el conflicto en Irlanda del Norte, la dictadura argentina le declaró la Guerra de Malvinas, y en 1982 la primera ministra recuperó su popularidad. Fue nombrada baronesa, lo cual le valió un lugar vitalicio entre los Tories.

  1. Angela Burdett-Coutts, 1814–1906

La Reina Victoria la convirtió en la primera mujer a la que se le otorgó un título de nobleza suo jure, por sus méritos en la tarea filantrópica. La baronesa así nombrada no pudo trabajar en el Banco Coutts a pesar de que heredó las acciones y la fortuna de su abuelo, £1,8 millones (equivalentes a £150 millones en 2016, o USD 193 millones), y se dedicó a trabajar por los pobres.

Financió el desarrollo del Este de Londres, donde multiplicó los proyectos sociales. Trabajó con el escritor Charles Dickens, quien era cliente del banco familiar, en la cofundación del hogar Urania Cottage, para ofrecer una alternativa de vida a jóvenes prostitutas. También fundó escuelas y contribuyó con la Iglesia de Inglaterra.

  1. Mary Wollstonecraft, 1759–1797

Escribió ficción, ensayos, un libro de viaje y otro para niños. Su obra Vindicación de los derechos de la mujer, de 1792, fue el emblema de generaciones de feministas: argumentó allí que las mujeres no son inferiores al hombre por naturaleza sino porque no reciben la misma educación. Muy influida por la Revolución Francesa, planteó un orden social igualitario, basado en el tratamiento de todas las personas como sujetos racionales.

Su vida no convencional —se le conocieron dos grandes romances antes de su matrimonio con el precursor del anarquismo William Godwin, con quien tuvo a su hija Mary Shelley, autora de Frankenstein, y murió poco después del parto— fue objeto de crítica y veneración. Hoy se la considera un pilar indiscutible del feminismo.

  1. Florence Nightingale, 1820–1910

La primera mujer que recibió la Orden al Mérito del Reino Unido —entre otros honores—, la creadora de un modelo profesional de la enfermería fue también escritora y aplicó sus conocimientos de matemática a la estadística sobre epidemiología.

Florence Nightingale dirigió el primer equipo oficial de enfermeras militares en Turquía, durante la guerra de Crimea; observó entonces que más soldados morían por enfermedad que por el resultado directo de sus heridas. «La dama de la lámpara» —como la llamaron porque realizaba rondas nocturnas de control de los pacientes— se dedicó entonces a estudiar cómo reducir las muertes evitables en campaña. Creó la escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas y su trabajo inspiró los comienzos de la Cruz Roja.

  1. Marie Stopes, 1880–1958

Esta paleobotánica escocesa, polémica por sus concepciones sobre la eugenesia, fue una pionera del control de la natalidad y abrió la primera clínica para difundir los métodos anticonceptivos en un barrio de trabajadores al norte de Londres, en 1921, con su segundo marido, Humphrey Verdon Roe. Su libro Married Love causó gran polémica; lo mismo sucedió con el segundo, Wise Parenthood, que daba consejos explícitos sobre anticoncepción, al igual que su publicación Birth Control News.

El listado continúa en la página web de la BBC History, publicada originalmente en 2018.

Fuente: https://www.infobae.com/america/historia-america/2018/08/10/las-100-mujeres-que-cambiaron-el-mundo/

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