Sánchez cede y acepta un gobierno de coalición con Iglesias de vicepresidente

Por Humberto Uzueta

Los líderes del PSOE y Podemos firman un preacuerdo para la investidura que necesita de ERC y los minoritarios

Donostia- Rápido e indoloro. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias acordaron de forma exprés un gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos en cuestión de 48 horas tras las elecciones generales del pasado domingo y por sorpresa. Cuando todo el mundo se preparaba para el déjà vu de un proceso negociador largo y con parecidos soniquetes a los ya conocidos tras los seis meses de negociación baldía hasta el 10-N, Sánchez e Iglesias se fundieron ayer en un sobreactuado abrazo para sellar el preacuerdo de 10 puntos para un gobierno de coalición. El acuerdo provoca un alivio generalizado ante una ciudadanía que mayoritariamente no entiende por qué no se le ha ahorrado el lamentable espectáculo y la gravedad de una situación que se ha prolongado durante demasiado tiempo.

El preacuerdo supone el primer paso para formar un gobierno de coalición, una fórmula que nunca se había dado en el Estado español desde la restauración de la democracia. Aspira a ser un pacto “para cuatro años”, un acuerdo de legislatura para un Ejecutivo estable, según aclaró Sánchez en una comparecencia en el Congreso junto a Iglesias. El presidente en funciones subrayó que la alianza es “tan ilusionante que supera cualquier tipo de desencuentro” y busca el desbloqueo político que durante tantos meses ha afectado al país. Añadió que el próximo gobierno de coalición, si finalmente es respaldada por el Congreso de los Diputados, estará basado en “la cohesión, en la lealtad, en la solidaridad gubernamental y en la voluntad de aprovechar los perfiles más idóneos” para el desempeño de las distintas responsabilidades de Gobierno. Definió el gobierno que pretende liderar como “rotundamente progresista” porque estará “integrado por el PSOE y Unidas Podemos”.

Iglesias, por su parte, agradeció a Sánchez su “generosidad” y disposición para constituir un gobierno con Unidas Podemos y pidió “dejar atrás cualquier reproche”. También destacó que será un gobierno progresista y aunará “la experiencia del PSOE y la valentía de Podemos”.

En su breve intervención posterior a la firma del acuerdo, el líder morado señaló que este nuevo Ejecutivo debe trabajar “por el diálogo para afrontar la crisis territorial y por la justicia social como la principal vacuna frente a la extrema derecha”. “Para nosotros es un verdadero honor poder trabajar desde dentro del gobierno del país para mejorar la vida de nuestros compatriotas, pudiendo empezar así a cumplir el objetivo con el que nacimos”, señaló Iglesias, quien tanto en la campaña de abril como en la de noviembre no cejó en su empeño de exigir conformar un Gobierno de coalición.

Sánchez se ha tenido que tragar varios sapos tras salir escaldado de una repetición electoral que la provocó con intención de salir mejor parado que el 28-A. Sin embargo, salió trastabillado de la cita con las urnas, con tres diputados menos para el PSOE y con el bloque de la derecha más reforzado en votos y escaños. También Podemos ha cedido posiciones el 10-N, perdiendo siete diputados, pero sigue siendo el partido más determinante a la hora de afrontar una investidura.

Eso, junto al vértigo de una nueva investidura fallida y una nueva repetición electoral que enojaría a la ciudadanía, explica que Iglesias pueda colarse en el futuro Ejecutivo de Sánchez como vicepresidente del Gobierno. En la investidura fallida, el líder socialista llegó a decir que “no dormiría tranquilo con Podemos en el Gobierno”. La botica de la Moncloa relajará las largas noches del presidente.

Con este documento de diez puntos, Iglesias ve cumplido el principal objetivo que se marcó cuando Sánchez decidió que se celebraran las elecciones de abril. Entonces, el líder de la formación morada señaló que para que todas las medidas que pactaron PSOE y Podemos tras la moción de censura contra Rajoy se aplicaran, era necesario que tocaran poder y entraran en el Consejo de Ministros. El lunes Iglesias pidió un gobierno “proporcional” a los votos cosechados por ambos partidos, lo que traducido serían unos seis ministros o ministras en el futuro gobierno. En todo caso, no desvelaron la estructura y los perfiles del futuro gobierno, que tomarán forma tras la investidura.

erc tiene la llaveLa coalición de gobierno entre PSOE y Podemos necesita abrirse a otras fuerzas políticas si quiere superar el escollo de la investidura . La suma entre ambas formaciones (155 votos sobre un total de 350 en el Congreso) se queda muy lejos de la mayoría absoluta (175) necesaria en primera votación y parece corta para superar la segunda votación en la que se requiere una mayoría simple. La incorporación de Más País (3 diputados) y el Partido Regionalista Cántabro de Miguel Ángel Revilla (un diputado) a ese bloque se da por descontada y podrían añadirse las de otros partidos minoritarios como ¡Teruel Existe! o el BNG (con un diputado cada uno). También hay que tener en cuenta al PNV (7 diputados) que hará lo posible para que un gobierno de este signo prospere.

Así las cosas, la llave la pueden tener los independentistas catalanes y, en concreto, ERC ya que Junts per Catalunya (JxCat) -el partido de Carles Puigdemont- ya ha anunciado que no apoyará la investidura de Sánchez. Esquerra parece dispuesta a modular su posición pero para mover a sus 13 diputados hasta la abstención reclaman “reconocer que en Catalunya hay un conflicto político que requiere una solución democrática y política”, dijo su portavoz, Marta Vilalta.

En su declaración, en la que no admitió preguntas de los periodistas, Sánchez precisó que para lograr una “mayoría viable y sostenida” abrirá una ronda de contactos con el resto de los grupos políticos pero, en referencia a la crisis catalana, señaló que “lo que nunca cabrá en el espíritu del futuro gobierno será el odio y la confrontación entre españoles”.

1 Consolidar el crecimiento y la creación de empleo. Combatir la precariedad del mercado laboral y garantizar trabajo digno, estable y de calidad.

2 Trabajar por la regeneración y luchar contra la corrupción. Proteger los servicios públicos, especialmente la educación -incluyendo el impulso a las escuelas infantiles de 0 a 3 años-, la sanidad pública y la atención a la dependencia.

Blindaje de las pensiones de nuestros mayores: asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y su revalorización conforme al coste de la vida.

La vivienda como derecho y no como mera mercancía.

Apostar por la ciencia como motor de innovación económica y dignificar las condiciones de trabajo del sector. Recuperar talento emigrado.

Controlar la extensión de las casas de apuestas.

3 Lucha contra el cambio climático. La transición ecológica justa, la protección de nuestra biodiversidad y la garantía de un trato digno a los animales.

4 Fortalecer a las pequeñas y medianas empresas y a los/as autónomos/as. Impulsar la reindustrialización y el sector primario. Facilitar desde la Administración las bases para la creación de riqueza, bienestar y empleo, así como el impulso digital.

5 Aprobación de nuevos derechos que profundicen el reconocimiento de la dignidad de las personas como el derecho a una muerte digna, a la eutanasia, la salvaguarda de la diversidad y asegurar España como país de memoria y dignidad.

6 Asegurar la cultura como derecho y combatir la precariedad en el sector. Fomentar el deporte como garantía de salud, integración y calidad de vida.

7 Políticas feministas: garantizar la seguridad, la independencia y la libertad de las mujeres a través de la lucha decidida contra la violencia machista, la igualdad retributiva, el establecimiento de permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles, el fin de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y la elaboración de una Ley de igualdad laboral.

8 Revertir la despoblación: apoyo decidido a la llamada España vaciada.

9 Garantizar la convivencia en Cataluña: el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Cataluña y la normalización de la vida política. Con ese fin, se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles.

10 Justicia fiscal y equilibrio presupuestario. La evaluación y el control del gasto público es esencial para el sostenimiento de un Estado del bienestar sólido y duradero. El Gobierno impulsará políticas sociales y nuevos derechos con arreglo a los acuerdos de responsabilidad fiscal de España con Europa, gracias a una reforma fiscal justa y progresiva que nos acerque a Europa y en la que se eliminen privilegios fiscales.

Fuente: https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2019/11/13/politica/sanchez-cede-y-acepta-un-gobierno-de-coalicion-con-iglesias-de-vicepresidente?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=titulares

 

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