Tiempo para discernir y decidir

Alfredo Infante sj

Hay un refrán popular que reza «hay amores que matan». La vida y la muerte es intrínseca a toda acción humana, inclusive a la más sublime: amar. Por eso San Ignacio insistía en que deberíamos actuar según «la discreta caridad», que no es otra cosa que «el amor cernido por la inteligencia» porque como dice la sabiduría popular «de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno».

Discernir el bien del mal es fácil, pero discernir el bien que más conviene de aquel que menos conviene o de aquel que no nos conviene, no es tan fácil. Un sabio espiritual solía insistir «no todo lo bueno es bueno para ti. Hay que combinar bien y tiempo oportuno».

El agua es buena para las plantas, pero si no se discierne inteligentemente el tiempo, el agua que es un bien y bueno, puede matar la planta. Saber tomar el pulso a los procesos para captar el tiempo oportuno es imprescindible para que el bien sea fecundo. En la espiritualidad cristiana el tiempo oportuno se llama «kairos» o «tiempo de gracia».

Los venezolanos estamos inmersos en un gran debate «votar o no votar». Ambas propuestas de suyo tienen su consistencia. La pregunta espiritual es ¿Qué es lo que más conviene? ¿Qué acción puede ser la más oportuna para abrir posibilidades de superación de la crisis socio político y económico? Es hora para la discreta caridad.

El que esté libre de discernir que lance la primera piedra.                              

Oremos Señor, danos sabiduría para que nuestra decisión y acción sea un kairos que fecunde abriendo posibilidades de vida para nuestro país.           

“Sagrado corazón de Jesús, en vos confío”

Parroquia San Alberto Hurtado. Parte Alta de La Vega.

Caracas-Venezuela.

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