Tejemos dignidad

Una experiencia de emprendimiento que trasciende la cotidianidad de un grupo de mujeres en Venezuela

Trina Bajo*

En la Villa del Rosario de Perijá, ubicada hacia el occidente de Venezuela, un grupo de mujeres jóvenes y adultas se dedica a tejer dignidad mediante el rescate de las técnicas ancestrales de la cultura Wayú.

Perfeccionando la calidad de sus tejidos y contextualizando sus creaciones con carteras tipo sobre, entre otras innovaciones, y en medio de una situación de precariedad económica, agravada por la escasez y encarecimiento de los insumos, estas animosas emprendedoras confeccionan bolsos y morrales que son verdaderas obras de arte textil. Simultáneamente a estas faenas, van trenzando solidaridades entre ellas con la meta de consolidar una cooperativa que asegure la entrada de sus productos en redes de comercio equitativo en búsqueda de calidad humana de vida para ellas y sus familias.

Contando en este momento con el acompañamiento de la Hermana Feney Serrano, religiosa de la congregación católica de las Hijas de Jesús, este puñado de señoras jóvenes y madres de familia mantienen viva con sus hábiles manos la memoria genético-cultural del pueblo Wayú, entreverando sueños ardidos de sol y colores sorprendentes surgidos entre la tierra y el cielo de la guajira venezolana.

Con genuino orgullo, este grupo puede dar fe, exhibiendo el fruto de sus esfuerzos, que “donde hay emprendimiento y productividad hay paz”. Y es que, para estas mujeres del pequeño Taller de La Villa del Rosario, la paz es fruto de un tramado de relaciones fraternas entre todos los seres humanos. Por eso tejen dignidad recobrando su autoestima y consiguen el pan de cada día levantando la frente de una comunidad que quiere transformar su realidad para bien de todos y todas sus integrantes.

*Coordinadora Programática del Proyecto Convivencia Democrática del Centro Gumilla y Educadora Popular de Fe y Alegría, Venezuela

 

Artículos relacionados:

email