¿Se olvidó el Papa Francisco de Venezuela?

Luis Alberto Machado Sanz

Hay algo del Papa Francisco que no se ve: antes que todo, el Papa Francisco es un hombre de buena fe, con rectitud de intención, honestidad intelectual y con capacidad de rectificar y pedir excusas como por ejemplo cuando se excusó por el daño involuntario causados a la víctimas cuando en Chile en relación al problema de la  pederastia dijo que la palabra “pruebas” fue errática e inadecuada cuando ha debido de haber dicho “evidencias”. No vamos a profundizar en eso ahorita pero el fondo de este asunto es que es un hombre que  es capaz de reconocer sus errores, de comprender el sufrimiento de las víctimas  y pedir excusas, cuestión que no hace todo el mundo.

Dicho lo anterior pasamos a lo siguiente:

El Papa solo es infalible en materia de fe, cuando habla “Ex Cátedra”. Además el Papa toma decisiones irrevocables tales como cuando declara beatos y santos, y es la suprema autoridad canónica materia de interpretación de las sagradas escrituras (magisterio), pero de resto se puede equivocar y de hecho se equivoca y a veces fuertemente. Además comete omisiones tales como la del Papa Martin V que no hizo nada por salvar a Santa Juana de Arco, virgen y mártir, de la injusta quemada  en la hoguera  ya que de acuerdo a lo que dice Arturo Uslar Pietri, el Papa pudo haber evitado que la quemaran. Esto lo afirma en su libro “Valores Humanos” cuando analiza la vida de dicha santa. Igualmente por ser el Papa un ser humano, como lo somos todos, es capaz de cometer pecados como por ejemplo San Pedro que negó tres veces  a su Maestro y su Señor, y Alejandro VI que cometió pecados atroces, escandalosos y gravísimos pero que por eso no dejó de ser Papa.

Por otra parte, la Iglesia Católica es una institución Jerárquica fundada por Nuestro Señor Jesucristo:

“Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”

Mateo 16. 18.

La Iglesia no es una democracia donde los asuntos se resuelven por el voto popular de los feligreses. La Iglesia la instituyó Nuestro Señor Jesucristo, no sobre “el pueblo” en “democracia” sino sobre el Papa, como Supremo Pastor y Pontífice. El Papa consulta pero no decide “el pueblo” sino que el que decide es el Papa. En la Iglesia hay voto de obediencia. Hay que obedecer así no se esté de acuerdo, por algo alguien dijo que el voto más difícil no es el de castidad sino el de obediencia.

En materia eclesiástica “el superior” no es “el jefe”, no es “el administrador”, no es el “guía”, no es “el consejero”, es “el superior” al que hay que obedecerle así no se esté de acuerdo, tal cual el obispo Albino Luciani, el futuro Papa Juan Pablo I, que cuando era obispo de Veneto tuvo reservas con el Papa y Beato Pablo VI, en relación a la encíclica “Humanae vitae” pero que la apoyó y predicó en su favor, y cuando le preguntaron que por qué apoyaba algo con lo que no estaba de acuerdo dijo que “al Papa se le obedece así no se esté de acuerdo”.    

Todo lo anterior conduce a donde queríamos: a los obispos. Los obispos son los sucesores de los apóstoles. Eran 12 apóstoles pero el Papa era Pedro. Igual pasa hoy: los obispos tienen que estar en comunión con el Papa, ellos deben obediencia y sumisión al Papa. Es decir, tienen que estar en comunión con el Papa porque si lo dejaran de estar, se crearía un cisma. Es decir, quedarían automáticamente excomulgados como por ejemplo el caso del obispo rebelde Marcel Lefebvre al que le cayó la excomunión automática de acuerdo al Código de Derecho Canónico ya que ordenó obispos sin autorización del Papa San Juan Pablo II.

Dicho lo anterior vamos con los obispos venezolanos:

Hay quienes dicen que el Papa Francisco se ha olvidado de los venezolanos pero que reconocen que frente al actual oprobioso y  dictatorial régimen venezolano, los obispos venezolanos han dado la talla y en gran medida. Han sido valientes, claros, sinceros, auténticos, veraces frontales, directos. Esto último es reconocido prácticamente por todos.

Frente a la actual dictadura venezolana, no es cierto que el Papa francisco se haya olvidado de los venezolanos, el Papa Francisco sí ha hecho en favor de la causa de la libertad, de justicia y de democracia  venezolana pero vamos a dejar ese tema para otro momento, vamos a centrarnos ahora en los obispos venezolanos. Como antes dijimos, Los obispos venezolanos están en comunión con el Papa Francisco porque si no lo estuvieran estarían excomulgados y hubiera un cisma que no lo hay.

Ahora bien, de acuerdo a todo lo que aquí antes explicado, los obispos venezolanos deben obediencia al Papa Francisco (y lo están). Y ahora pasamos a lo siguiente:

Como hemos dicho, frente a la actual dictadura venezolana, los obispos venezolanos han sido valientes, muy valientes pero es el caso que los obispos venezolanos no han sido frenados por el Papa Francisco quien lo pudiera haber hecho de haberlo querido, ello en base a lo que antes dijimos de la obediencia y sumisión debida de todos los obispos del mundo al Papa. El Papa es “hermano de todos los obispos” en el sacerdocio pero el que sea “hermano” no le quita e impide que sea el “superior” de los obispos, algo mucho más que un “jefe”. En materia eclesiástica,  se puede pecar si no se le obedece al superior.

Dicho de otra manera:

El Papa Francisco tiene todo el poder y las facultades de Papa para frenar a los obispos venezolanos y darles órdenes (“tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”) pero no lo hizo. En última instancia es de la siguiente manera:

Los obispos venezolanos y no venezolanos, todos los obispos del mundo no pueden mover un dedo sin que última instancia el Papa esté de acuerdo con que lo muevan porque si a la hora de las chiquitas el Papa no está de acuerdo en que los obispos muevan el dedo, no lo pueden mover; y si lo están moviendo y el Papa les dice tiene que dejar de moverlo, tienen que dejar de mover el dedo. La Iglesia Católica no es una Organización Divina instituida por Nuestro Señor Jesucristo en donde predomina la guachafita, la anarquía y donde todo el mundo hace lo que le da la gana. En La Iglesia Católica predomina la jerarquía y la obediencia, como el mismo Jesucristo lo instituyó porque si todo el mundo hiciera lo que le venga en gana, hace tiempo que la Iglesia se hubiera acabado y no hubiera durado los 2000 años que guiada y fortalecida por El Espíritu Santo hasta ahora lleva.

Por lo tanto, no es cierto que los valientes obispos venezolanos anden por un lado y el Papa Francisco por el otro. El que los valientes obispos venezolanos, en comunión con el Papa Francisco, frente a la actual tragedia y horrenda crisis que vivimos en Venezuela, hayan dado la talla que han dado, es porque el Papa Francisco lo aprueba y lo bendice porque de lo contrario, lo hubiera frenado y los obispos estuvieran mudos, ciegos y sordos que no lo están, todo lo contrario.

En consecuencia, el Papa Francisco no se ha olvidado de Venezuela. Su estrategia para ayudarnos ha sido muy astuta e inteligente: básicamente lo ha hecho a través de los obispos venezolanos que están en plena comunión con él.

Fuente: http://reportecatolicolaico.com/2018/01/se-olvido-el-papa-francisco-de-venezuela/

 

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