¿Los problemas de Venezuela: se resuelven con un Mesías?

Rafael Viloria*

La interrogante del Título de este artículo, obliga necesariamente a realizar un análisis de las causas, efectos y consecuencias que en él se ponen de manifiesto.

Pudiéramos manifestar que desde 1.830 a la fecha 2018, Venezuela jamás había enfrentado una situación en extremo jamás imaginable, ni comparable con lo que acontece actualmente.

Muchas cosas han ocurrido en la joven patria que el Genio de América Simón Bolívar, imaginara en el afán de ponerla, marcha, la conformación de una América Latina unida, pudiera con base en la Libertad, crear, formar y desarrollar una patria grande. Quizás no para competir con otras iniciativas de otros continentes, como no fuera la de construir un modelo de organización social, económico y político propio, bajo la doctrina social democrática.

La patria grande que el genio de América soñó, al igual que muchos héroes que lo acompañaron, al precio de la sangre, de las vidas; que el 24 de junio se llenaron de gloria, para dejar como legado la libertad, se encuentra ante una realidad que inconcebiblemente nadie entiende al borde de un principio cuyo fondo es infinito.

Es infinito: porque lo que está en riesgo, no son cosas materiales, lo que está en riesgo es la base fundamental de una sociedad, es la sociedad misma; los hombres y las mujeres que hacen que la sociedad exista.

Hoy a la luz de los hechos existentes; pareciera que hubiésemos perdido en pleno la noción de tiempo, con el las perspectivas del camino que por delante tenemos para construir nuestro propio, destino de la patria que todos necesitamos y queremos para todos, indistintamente de nuestras creencias. El factor común que nos tiene que unir es sin duda la “LIBERTAD”. Por algo: “Siete (7) días antes de morir, el Genio de América, nos estaba dejando una tarea, que extrañamente, a pasar de los estériles discursos que no hemos cumplido. “Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión yo bajare tranquilo al sepulcro”

Hoy la Venezuela heroica, labrada a fuego, sangre y vidas; se encuentra ante una situación de la que necesariamente tiene que salir. No a fuego, sangre y vidas humanas. El propio libertador índico la fórmula: LA UNION.

Retomar el camino de la Unión quizás no sea fácil; pero imposible no lo es. No lo es, ni lo será, si ante tal situación deponemos de las razones que inspiran las causas: una de ellas, sin duda se alojan en los intereses de corte político. Por esas razones es que observamos el afán con que se trata de imponer, que para salir de la crisis (Integral) es necesaria la presencia de un “Mesías”, un líder que ponga, sobre sus hombros la tarea de enderezar el desastre que los mismos, seudos lideres crearon, con sus desatinadas visiones y misiones, que a la postre, transformaron en una calamitosa denominada “crisis integral”.

Los líderes: están demasiado entretenidos, en el afán de erradicar la tragedia que ellos mismos crearon. Por eso las acciones que en marcha han puesto; no parecieran dar muestras de que puedan resolver la situación; por el contrario, las están empeorando. El país se está irremediablemente hundiendo de manera acelerada y los políticos de turno, siguen forjando acciones aparentemente filantrópicas, para reforzar la dependencia de un pueblo, que cada vez refuerza su condición y conducta de excedente mansedumbre. Decretos vienen y decretos van, anunciando dadivas de distintas naturalezas. Claro que la percepción que del pueblo tienen los políticos, es que está conformado por gente pobre a la que hay que mantener con dadivas para que puedan ser dominados con relativa facilidad.

Cada vez cobra mayor fuerza el planteamiento de que solo el pueblo salvara el pueblo. Para que ello suceda tienen que concurrir toda una acción que tiene que ver con que el pueblo despierte; reaccione y actué de manera diligente, La clave es la unión.

*Expresidente CECONAVE

 

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