La libertad de los esclavos

Héctor Escandell

La última hora de los venezolanos está marcada por la incredulidad y el desparpajo; por decirlo más bajito. La libertad de los “presos políticos” no significa otra cosa que la admisión de la reiterada violación a las leyes y a las instituciones del Estado. Liberar a un grupo de personas -sin ton ni son-, no es más que otra evidencia de los compases que baila la “revolución”.

En principio, hay que decir que el sistema de justicia volvió a quedar desnudo, los tribunales y los jueces tomaron decisiones a partir de un pacto político y no desde la razón de las leyes. Algunos –varios- de los liberados nunca debieron estar en un calabozo, otros –varios- todavía deberían estar tras las rejas. Geraldine Chacón y Gregory Hinds representan la fotografía del abuso de poder y la arbitrariedad continuada. Los embajadores comunitarios jamás cometieron delitos, nunca se saltaron la ley, nunca provocaron violencia callejera. ¡Nunca debieron estar presos!

La contracara de esta última escena criolla muestra cómo –por ejemplo- fue liberada una mujer acusada de estafar a más de seis mil personas en el conocido caso de “La Venezolana”. Según el Foro Penal, de la lista publicada el primero de junio, de los 39 liberados, solo 19 estaban presos por razones políticas y 3 ya habían sido puestos en libertad con anterioridad. ¿Quiénes eran los demás?, resuena en la memoria colectiva el nombre de Angelis Gibelli Quiroz Gutiérrez, una de las propietarias del concesionario La Venezolana, detenida al igual que su padre, Jhon Quiroz, por estafa agravada. ¿Cuál es el delito político que cometieron?, ¿por qué salió de prisión sin cumplir la condena?

El Fiscal General –designado por la ANC-, Tarek William Saab declaró que Angelis no estaba vinculada al caso de estafa y, por lo tanto, se le otorgó libertad. Ahora, ¿por qué la liberan en el marco de una liberación de presos políticos?, ¿Por qué salió el día que una parte de la oposición y el gobierno pactaron iniciar un proceso de pacificación del país?, se me hace extraño y contradictorio.

Lo que ocurrió en las últimas horas me hace preguntar, ¿cuál es el criterio que utilizó la Asamblea Nacional Constituyente para solicitar a los tribunales la salida de los calabozos a un grupo de venezolanos?, ¿de qué libertad estamos hablando?, según el mismo presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, el exalcalde de San Cristóbal Daniel Ceballos salió con medidas cautelares, con presentación periódica y con prohibición de salida del país. Tampoco puede declarar a los medios ni usar redes sociales. ¿Dónde está la libertad?

Definitivamente, los últimos acontecimientos siguen mostrando que en Venezuela todo depende de las negociaciones de los políticos. Desde hoy haré votos para que se haga un pacto que devuelva la libertad a los esclavos de la crisis. Ojalá se les ocurriera visitar Miraflores y, como por arte de magia, aparecieran las órdenes de captura contra los corruptos, quisiera que se juntaran y se arreglara la crisis eléctrica, el suministro de agua y el abastecimiento. De verdad, desde hoy rezaré para que los pacientes renales, los hipertensos, los desnutridos, los de la migración forzada, los transportistas, los médicos, las enfermeras, los maestros y todos los que padecen las calamidades de la emergencia humanitaria entren en la agenda de los pactos políticos.

Hoy me alegro por los papás que volvieron a abrazar a sus hijos, por los hijos que volvieron a besar a sus madres. Me alegra que la angustia de la prisión sea un mal recuerdo. Lamento las circunstancias y el show. Lamento que no existan garantías para hacer de la libertad un hecho irreversible.

Fuente: http://puntodecorte.com/libertad-de-los-esclavos/

 

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