Hoy como en Sodoma y Gomorra

Alfredo Infante sj*

Sodoma y Gomorra han pasado a la memoria creyente como casos emblemáticos de sociedades corrompidas por el pecado. El profeta Isaías (Is 1,10.16-20) les hace un llamado de parte de Dios «Dejen de hacer el mal, aprendan hacer el bien, busquen la justicia, auxilien al oprimido, defiendan los derechos del huérfano y la causa de la viuda».

Si hoy tocara levantar un informe sobre Sodoma y Gomorra diríamos que son sociedades con sendas crisis de derechos humanos, donde se excluye y se violenta la dignidad de los más vulnerables, en este caso, de los huérfanos y las viudas. Sin embargo, Dios no da nada por perdido, hace un llamado a la consciencia, y, abre la posibilidad de la rehabilitación para todo un pueblo, «vengan y dialoguemos, dice el Señor, aunque sus pecados sean rojos como la sangre, quedarán blancos como la nieve». Dios no se impone, invita a dialogar para iluminar y tocar la consciencia. La decisión está en nuestras manos: o nos transfiguramos o nos desfiguramos.

Por eso concluye el profeta de parte de Dios: *«si obedecen en conciencia los mandatos de Dios comerán los frutos de la tierra. Pero si se obstinan y cierran sus oídos la espada los devorará» Una clave de esta obediencia a Dios, a la que nos invita Jesús, es pasar en nuestras relaciones del paradigma del poder al paradigma del Servicio.

Esto requiere una conversión del corazón. Por eso, en el evangelio de hoy (Mt 23,1-12) después de insistir Jesús con múltiples ejemplos en que todos somos igual en dignidad delante de Dios, concluye diciendo: «que el mayor entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».  Hoy, en nuestro país, como en tiempos de Sodoma y Gomorra, las consecuencias del pecado por las arbitrariedades del poder saltan a la vista e indignan a Dios.

El miércoles 21/02/2018, en la Universidad Católica Andrés Bello, fueron presentados los resultados de la ENCOVI 2017, un esfuerzo que llevan adelante desde 2014, las Universidades Central de Venezuela, Simón Bolívar y Católica Andrés Bello por generar información confiable ante la ausencia de estadísticas oficiales en cuanto a los condiciones de vida del venezolano.

Cabe resaltar que estos resultados son con muestras previas al tiempo de hiperinflación.

Entre los hallazgos más importantes tenemos:

  • A 87% aumentó la pobreza por ingreso y a 61,2% la pobreza extrema
  • 75% de los hogares dice tener algún miembro con carnet de la patria, constituido en la misión por excelencia del gobierno, pues todas han sufrido severos retrocesos, Barrio Adentro atendió sólo a 200.000 venezolanos en 2017.
  • 3% de la población perdió peso en 2017, con un promedio de 11kg.
  • De 78 a 71% cayó la cobertura a la población en edad escolar (3 a 24 años), el grupo de 12 a 17 años presenta 15% de rezago severo (cursar más años de los que debería para culminar estudios)
  • 39% confiesa faltar a la escuela por no tener comida, 4 de 10 alumnos venezolanos. Existe un 9% de desocupación.
  • De 32 a 30% se redujo la población que acude a estudiar, optando por trabajo.
  • 6% dice trabajar por su cuenta, lo que refleja un alto grado de informalidad y precarización del empleo.
  • 44% trabaja sin contrato.
  • En 60% se amplió la brecha entre las madres más y menos pobres en cuanto a control pre-natal de sus embarazos.
  • El 68% de la población no tiene ningún tipo de póliza de salud.
  • El arroz se convirtió en el principal cereal consumido, descendiendo el consumo de harina de maíz precocida nacional, con su impacto en la carencia de hierro y otros micronutrientes pues las marcas importadas del CLAP no son enriquecidas.
  • Aumentó el consumo de tubérculos, la yuca constituye un 70% de la ingesta.
  • 8% declara que los alimentos que adquiere son insuficientes.
  • 70% declara no comer de forma saludable y balanceada.
  • 2% ha obviado una comida al día o reducido porciones.
  • 80% declara haber comido menos porque no hay más en casa
  • 78,6% ha comido menos porque no consigue los productos
  • 2% se acuesta con hambre por falta de dinero.
  • En general, 80% de los hogares presentan inseguridad alimentaria.
  • 93% de la población cree que aumento la violencia,
  • 9 de cada 10 venezolanos, cree al país más inseguro.
  • Cada día mueren 43 jóvenes.
  • 22% de la población fue víctima de la violencia en 2017.
  • 76% se siente con miedo.
  • 41% se mudaría por razones de seguridad, siendo el migrar la principal opción.
  • Se estima que en el país hay 3 millones de armas.
  • 87% cree que no somos iguales ante la ley.
  • 64% de la población opta por no denunciar, dada la desconfianza en las instituciones

(https://www.ucab.edu.ve/investigacion/centros-e-institutos-de-investigacion/encovi-2017/).           

Oremos: Señor, danos la gracia de convertirnos de corazón al paradigma del servicio en nuestros modos de relación. Qué hagamos conciencia que el ejercicio despótico y arbitrario del poder causa injusticia y muerte. Que seamos servidores y defensores de la dignidad humana y de la convivencia fraternal.                      

“Sagrado corazón de Jesús, en vos confió”

Parroquia San Alberto Hurtado. Parte Alta de La Vega.

Caracas-Venezuela.

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