Generar esperanza

La verdadera esperanza se encuentra en comprometernos con metas y sueños, donde todos puedan vivir con dignidad

Rogelio Queijeiro Taboada

Esta es nuestra primera entrega del año que apenas comienza y se nos hace obligatorio agradecer, pues siempre hay que destacar que hemos culminado este ciclo, haciendo lo que mejor sabemos hacer. Hay muchas cosas por las que sentirnos agradecidos, pero el invaluable aprendizaje de un año como el que acaba de pasar, es el primer item de la lista. No olvidemos la importancia del agradecimiento.

Los emprendedores que han enfrentado el año que acaba de finalizar, se han levantado y han alcanzado el éxito de superarlo con el sudor y sacrificio de muchas personas, quienes no sucumbieron ante las dificultades y supieron reinventarse para hacer sus sueños hechos y realidad.

Por eso, los emprendimientos son como una familia y por ello tendremos que agradecer tanto su permanencia en nuestra gestión, como su fidelidad y entrega. Ambos son motivos para continuar un nuevo año, con el ferviente deseo de hacer de nuestro trabajo como emprendedores, la mejor muestra de esperanza.

Eiji Yoshikawa, (1892-1962) novelista histórico japonés, probablemente uno de los mejores y más famosos autores del género dijo:

“La mayor felicidad de la vida fue situarse en la difícil frontera entre el éxito y el fracaso”

Las enseñanzas budistas sostienen que el mismo poder que mueve al universo existe dentro de nuestra vida. Cada persona tiene un inmenso potencial y un gran cambio en la dimensión interior de la vida de una persona tiene el poder para tocar la vida de otros y transformar la sociedad.

Cuando cambiamos nuestra determinación interior, todo comienza a moverse en una nueva dirección. La esperanza, en este sentido, es una decisión. Una persona de esperanza siempre puede avanzar. Lo más crucial es nuestra determinación para continuar creyendo en la ilimitada dignidad y las posibilidades tanto de nosotros mismos como de los demás.

Mahatma Gandhi condujo la lucha no violenta por la independencia de la India del gobierno colonial británico, logrando el éxito en contra de todas las probabilidades.

Ghandi creía firmemente en su capacidad, y en las fortalezas del ser humano. Creer en nosotros mismos y en los demás de esta manera, continuar entablando la difícil lucha interior por hacer de esta la base de nuestras acciones, puede transformar una sociedad. Puede haber momentos en los que, confrontados con la cruel realidad, estamos al borde de perder toda esperanza. Si no podemos sentir esperanza, es hora de crear alguna. La verdadera esperanza se encuentra en comprometernos con metas y sueños, donde todos puedan vivir con dignidad.

En Psicología, la “Teoría de la Esperanza” tiene como objetivo explicar por qué y cómo las personas pasan de la identificación de los objetivos a su establecimiento y las vías de acción que eligen para ello.

Desarrollado por el profesor Charles Richard “Rick” Snyder, identifica las vías o senderos del pensamiento, la creencia y la identificación de objetivos como eje central para el desarrollo de la esperanza.

Charles Richard (1944-2006) fue un psicólogo estadounidense especializado en psicología positiva, profesor distinguido de Wright en Psicología Clínica, en la Universidad de Kansas y editor de la Revista de Psicología Social y Clínica.

Snyder fue internacionalmente reconocido por su trabajo en la interfaz de psicología clínica, social, de la personalidad y de la salud. Sus teorías se referían a cómo las personas reaccionan ante los comentarios personales, la necesidad humana de ser único, el impulso omnipresente de excusar las transgresiones y, más recientemente, el motivo de la esperanza.

Las recientes investigaciones sobre la esperanza y el espíritu empresarial han demostrado que los emprendedores exitosos demuestran puntuaciones de esperanza más altas que otros, y como tal pueden esperar muchos beneficios secundarios, desde una mayor satisfacción social, y hasta mejores resultados de salud.

Tanto el emprendimiento como la Previsión (Foresight) mantienen una imagen o intención como eje central para el éxito de sus esfuerzos. La Teoría de la Esperanza puede informar a ambas disciplinas a través de la burla de los senderos del pensamiento, de sus formas y del papel que desempeñan en el logro de los objetivos.

La intersección de la Teoría de la Esperanza, el espíritu empresarial y la previsión tiene muchas implicaciones interesantes para los empresarios y educadores. Snyder, Irving & Anderson definen la esperanza como “un estado motivacional positivo que se basa en un sentido derivado de manera interactiva de la energía dirigida a un objetivo y las vías (planificación) para alcanzarlos”.

La teoría se puede subdividir en cuatro categorías:

Las metas que son valiosas e inciertas, descritas por Snyder como las anclas de la teoría de la esperanza, ya que proporcionan dirección y un punto final para el pensamiento optimista.

Los senderos de los pensamientos que se refieren a las rutas que tomamos para lograr nuestros objetivos deseados y la capacidad percibida del individuo para producir estas rutas (Snyder, 2000).

La “Agencia Personal” o conciencia subjetiva de que uno está iniciando, ejecutando y controlando las propias acciones volitivas en el mundo. Es la conciencia pre-reflexiva o el sentido implícito de que soy “yo” el que está actualmente ejecutando movimiento(s) corporal(es) o pensamientos. El concepto de agencia personal se refiere a la capacidad de tomar decisiones y tener un papel en la dirección de la propia vida, se refiere a la motivación que tenemos para emprender las rutas hacia nuestros objetivos.

Las barreras bloquean el logro de nuestros objetivos y, en el caso de una barrera, podemos darnos por vencidos o podemos utilizar nuestros pensamientos y alterar sus “rutas” o caminos, para crear nuevas rutas.

Reflexionando sobre el año que dejamos atrás, creo necesario afirmar que todos los emprendedores estamos o hemos pasado por situaciones difíciles. En ese momento, quizás sentimos que todo estaba fuera de nuestro control. La realidad es que siempre hay algo que sí controlamos. Sin importar cual fuese el impacto de aquello que está bajo nuestro control, debemos actuar. Definir el área de influencia y actuar en ella desarrolla esperanza.

Algunos temas que están bajo tu control son: descansar adecuadamente, hacer ejercicios, hidratarte correctamente, cuidar tu alimentación para estar sano y saludable, sorprender gratamente a tus compañeros de emprendimiento, trabajadores y aliados con un presente para compartir en el momento menos esperado, mantenerte informado del acontecer y tu entorno, pedir perdón por los errores cometidos y agradecer siempre a tu equipo, ser generoso, meditar y persistir en tu sueño emprendedor.

Los buenos emprendimientos, comienzan desde un problema. Tal vez ese problema es la falta de tiempo, como por ejemplo que tus clientes no pueden llegar al supermercado, y tu emprendimiento genera “Personal Shoppers”. O tal vez el problema es que nadie lleva efectivo, y tu emprendimiento consiste en hacer más accesible para las pequeñas empresas una plataforma electrónica de bajo costo que les permita procesar pagos con tarjetas electrónicas. Tal vez ese problema sea aún más grande, como muchos de los que se habla a diario. Quizás, el único lugar en el que puedas encontrar esperanza sea en el cambio. Debes entonces “SER” ese cambio.

Si te dedicas unos minutos a estudiar a las personas exitosas, descubrirás que, a lo largo de su trayectoria de vida, atravesaron momentos no diferentes a los que tú has superado (alegrías, éxitos, fracasos, etc.) y, sus aprendizajes, en algún momento, se convirtieron en la base fundacional de su éxito. Ten presente que, a todo evento, los aprendizajes no son a futuro, sino conectando los acontecimientos pasados, tus experiencias y lo ya vivido. Todo lo que nos sucede en la vida tiene un propósito y entenderemos el mismo.

Fuente: http://www.analitica.com/emprendimiento/emprendimiento-generar-esperanza/

 

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