Evangelio: Cristo rey desde la acera de enfrente

Foto: Archivo web

Por Alfredo Infante 

Lectura del santo evangelio según san Juan 18,33b-37:

En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?»
Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?»
Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?»
Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.»
Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?»
Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

Reflexión

Hoy con la fiesta de Cristo Rey celebramos que Cristo es el Alfa y el Omega, principio y fin, celebramos la esperanza que en su corazón se consumará la fraternidad universal, la humanidad y las criaturas seremos hermanos (Ap 1,8) y  su reino no tendrá fin (Dn 7,14).

Pero ese reino que acontecerá en Cristo, mientras caminamos en  esta  historia se gesta en la acera de enfrente del poder de este mundo, en la defensa de la dignidad humana y de la creación, porque es un reino de vida, no de muerte.

Por eso, Jesús, en el juicio ante Pilato, poder del mundo, se enfrenta con firmeza, dignidad y libertad de conciencia y declara que su reino no es de este mundo, pero que  su reinado es alternativo, no tiránico, ni de poder arbitrario, es un reino de vida, servicio, misericordia, fraternal, no se fundamenta en la mentira sino en la verdad. «Conque, ¿tú eres rey?»

Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.» No se impone, quien busca la verdad y la vida escucha su voz y en ella encuentra el camino.

Oremos Señor, que escuchemos tu voz en medio de esta tiranía que se impone con su sombra de muerte, para que libres de toda opresión nos mantengamos firmes en la esperanza apostando desde la acera de enfrente a la dignidad humana y a la fraternidad.

Sagrado corazón de Jesús en vos confío Parroquia San Alberto Hurtado. Parte Alta de La Vega. Caracas-Venezuela.

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