El Tukuko anhela en su cumpleaños atención sanitaria y alimentaria

Fotos: Fray Nelson.

Johandry Montiel

El 2 de octubre de 1945, fray Primitivo de Nogarejas y fray Cesáreo de Armellada, frailes capuchinos, iniciaron una aventura en la Sierra de Perijá, estado Zulia, fundando la misión del Tukuko en los márgenes del río del mismo nombre, a la que pondrían el nombre de “Los Ángeles del Tukuko” por celebrarse este día la fiesta de los Ángeles Custodios.

El centro Misional Los Ángeles del Tukuko cumplió 73 años de su fundación y de su gesta misionera. Posteriormente, en el año 1952, llegaron las “hermanas de la caridad de santa Ana” a colaborar en esta loable tarea. Son muchos los misioneros que han pasado por la comunidad en estos años y mucho ha sido el trabajo desplegado, además de sacrificios vividos en pro de los indígenas yukpa y barí.

“La labor educativa que se desarrolla hoy en todas las comunidades indígenas de esta sierra bendita es posible solo por la acción de la misión porque aquí fue donde comenzó todo”, comentó un docente.

En el marco de esta fecha, aprovechó el momento para pedir a las autoridades locales, regionales y nacionales, mejorar la atención en salud y alimentaria de estas comunidades indígenas Yukpa y barí.

El ambulatorio de la comunidad no cuenta con suficientes médicos, medicinas, ambulancias para atender la salud de nosotros los indígenas.

“En estos momentos las hermanas de Santa Ana son heroínas de la caridad en la atención a los enfermos de la sierra de Perijá; a ellas se debe el ambulatorio del Tukuko, ellas lo construyeron y lo dirigieron hasta los años ochenta que lo asumió el ministerio de salud y a pesar de esto continúan su labor de atender a los enfermos”, señaló.

Fotos: Fray Nelson.

Por su parte, Fray Nelson Sandoval, párroco de la comunidad, comentó que “vivir y trabajar en el Tukuko ha sido mi vocación, para eso me formé. Estar aquí es la expresión de mi vida y de mi felicidad”.

El fraile definió la zona como una comunidad humana como cualquier otra, con unas características muy particulares, donde hay como en otros lugares del país personas buenas y malas.

El párroco de la comunidad dijo que en estas fiestas patronales le pide a las autoridades atención en el tema sanitario, pues “nuestro centro de salud está desprovisto de medicamentos y de equipos médicos”.

Batalla contra el paludismo

Fray Nelson denunció que el paludismo sigue atacando porque no han fumigado.

“Este plan de saneamiento debe ser siempre, este programa contra la malaria se debe implantar definitivamente en la comunidad por muchísimos años más, porque retrocedimos hasta los años 50, cuando el paludismo era dueño de estas tierras. Se debe hacer un rociado intradomiciliario porque el humo mata al zancudo adulto, pero hay que atacar los que nacen después y eso se hace con fumigación permanente”, expresó.

Fotos: Fray Nelson.

Desnutrición gana terreno

Niños, niñas con sonrisas apagadas, tierras olvidadas. En el pie de monte de la Sierra de Perijá, las familias están integradas entre seis a diez personas y el promedio de niños por cada grupo familiar es de cuatro a seis.

Los niños de las zonas indígenas comen mayormente carbohidratos cultivados por sus parientes como la auyama, yuca, plátano, malanga, ñame, ocumo y topochos. Muy rara vez se incorpora a su dieta diaria el valor proteico aportado por pollos, carnes y pescados. Ante la falta de una nutrición balanceada, el índice de desnutrición gana terreno en las montañas de la Sierra de Perijá.

Ante esta cruda realidad, Fray Nelson informó del trabajo que realiza Cáritas parroquial del Tukuko, que viene atendiendo a niños desnutridos menores de 5 años a través del programa conocido como Vivero, un plan que busca fortalecer a los pequeños en materia de nutrición. A los niños indígenas se les proporcionan suplementos nutricionales y atención médica durante 8 semanas.

El fray agregó que para conseguir dicho fin se realiza acompañamiento a la familia por parte de voluntarios de la parroquia, mediciones de niños de 0 a 5 años, se recolectan datos antropométricos, se realizan entrevistas a madres para conocer condiciones de alimentación de la familia, acceso a agua, saneamiento ambiental y otros que pueden incidir en condiciones de salud.

Cáritas parroquial del Tukuko dio a conocer que durante una jornada pesaron, midieron y tomaron medidas a 41 niños menores de 5 años y a 11 madres embarazadas. De los 41 niños atendidos, 23 resultaron con cuadros de desnutrición de moderados a severos, revelando que más del 50% tiene algún cuadro de desnutrición en la comunidad del Tukuko.

A pesar de las carencias en salud y alimentación los indígenas yukpas siguen luchando por sus creencias, por su idioma, por sus bailes, sobre todo por su vida. En la comunidad hay líderes que se organizan en busca de mejorar la calidad de vida de sus habitantes en materia de salud y alimentación.

Fuente:

http://www.radiofeyalegrianoticias.net/sitio/2018/10/el-tukuko-anhela-en-su-cumpleanos-atencion-sanitaria-y-alimentaria/

 

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