Comunas al esequibo

David Esteller Ortega

El Presidente de la República. Sr. Nicolás Maduro, no ha dado muestras en la defensa de la soberanía territorial sobre el Esequibo, pues no aceptó hacerse parte ante la Corte Internacional de La Haya por, al parecer, presión de militares. Antes,  no abrió la boca al respecto, sólo la manifestación del Ministro Arreaza cuando el Secretario General de la ONU acordó pasar el caso  a la vía judicial, que la protestó. Por eso, entre otras razones, es que dicen que él no es venezolano. Solamente le interesa con su populismo demagógico, mantenerse en la silla de Miraflores. Que se acuerde del General Cipriano Castro, alias el Cabito, que gritaba rimbombantemente la defensa de nuestra soberanía, y llegando al poder en 1899, no levantó un ápice contra el veredicto, nulo de toda nulidad, que entregó ese territorio a  los ingleses, pues también lo que le interesaba era mantenerse en la silla presidencial.

Se deben tomar medidas más eficientes para defender nuestra Guayana Esequiba. Se podrán mandar venezolanos a fundar comunas en ese territorio, pues no hay norma legal que lo prohíba; y sería un buen campo de trabajo para los llamados colectivos, que actualmente medran arrecostados al gobierno. Con buenos créditos para la explotación agrícola, ganadera o minera. En mi modesta opinión, la oposición  debería participar en la  comisión nacional que oriente la  creación de las comunas para el Esequibo  y en las otras medidas que se tomen para defender nuestra soberanía en ese territorio. Sin que deje de ejercer su papel contra el gobierno corrupto, luchar por unas verdaderas elecciones presidenciales que se realicen este año, con un nuevo Consejo Nacional Electoral, en el cual haya representación paritaria de ambos contendores, y con las plenas garantías que establece la Constitución y  las leyes, con eliminación de la inconstitucional asamblea constituyente o, al menos, que no tenga intervención alguna en esos nuevos comicios. Que se respete el derecho a las manifestaciones populares, que no sean reprimidas salvajemente, como lo vimos en años anteriores.

Que el  gobierno actual, aunque inconstitucional, exija mientras se llegue a un arreglo,  participar en la concesiones otorgadas por el gobierno guyanés en ese territorio y exigir que no se otorguen más concesiones sin la participación venezolana. Y si esto no lo acepta la República  Cooperativa de Guayana, tomar las medidas que se creyeren conveniente. Bolívar (Presidente de la Gran Colombia) y Páez (Presidente de Venezuela, después de la separación) mantuvieron a raya a los ingleses, ahora nos toca poner en su sitio a los guyaneses. ¡Con buena estrategia y sin miedo!

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