Brasil de brazos abiertos con venezolanos en frontera

AFP PHOTO / Mauro PIMENTEL

El paso hacia la ciudad brasileña de Boa Vista no se cierra

Pablo Cesio

Aquí se consigue comida, se trabaja, pero el dinero rinde”, expresó hace un tiempo a BBC Mundo María José Pacheco, tan solo una entre miles de venezolanos que han llegado a la ciudad brasileña Boa Vista -una pequeña localidad de cerca de 300.000 habitantes en el estado de Roraima- en procura de un futuro mejor. María José dejó en su país a tres hijos menores y su puesto de trabajo como profesora para vender naranjas en un puesto callejero.

Desde aquel momento y hasta ahora esta zona de Brasil se ha transformado en uno de los principales “puntos calientes” en América Latina que siente los efectos de “crisis humanitaria” que se vive en Venezuela.

Cada vez han sido más las personas –se estima que han sido unos 40.000 en los últimos meses- que huyendo de su lugar de origen han encontrado en la localidad brasileña el sitio para continuar su vida.

Esto también ha generado dificultades de adaptación de parte de los pobladores de un lugar tranquilo que de pronto se ha visto “sacudido” por el ingreso masivo de personas, aspecto que ha generado inconvenientes en servicios como la salud, entre otros.

La propia gobernadora de Roraima, Suely Campos, ha planteado el cierre de fronteras debido a la situación. En los últimos días los rumores del cierre fueron creciendo hasta que surgió un reciente pronunciamiento claro y contundente de parte de las autoridades locales: la frontera no se cierra.

El encargado de hacer el anuncio, que lo había dado a entender el propio presidente de Brasil, Michel Temer en ocasiones anteriores, fue el propio ministro de Seguridad de Brasil, Raúl Jungmann. El jerarca señaló a los medios de comunicación que no hay motivos para cerrar la frontera a pesar de la llegada masiva de inmigrantes venezolanos que huyen de la “crisis humanitaria gravísima” que atraviesa su país, reproducen agencias de prensa como ANSA.

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En ese sentido, Jungmann aseveró en entrevista con CBN: “No podemos cerrar las fronteras y romper una tradición diplomática y humanitaria”.

“Tenemos acuerdos internacionales que tienen que ser respetados, recientemente el presidente Temer suscribió en la ONU un acuerdo sobre flujos migratorios”, indicó el jerarca, quien también manifestó que hay un trabajo de seguridad para mayor vigilancia en la zona, además del desarrollo de algunos refugios en el estado en cuestión con la colaboración de la Fuerza Humanitaria de las Fuerzas Armadas.

“Comprendo que esta situación pueda crear alguna molestia (en Roraima) pero es un problema nacional”, prosiguió, al tiempo de contar una anécdota que lo movilizó durante su visita a Roraima.

“Conversé con una joven mujer (venezolana) que me dijo allá no hay comida, no hay remedio, allá no había empleo, venía acá o moría (..) Hay que tener solidaridad con los inmigrantes”, sentenció Jungmann, reproduce ANSA.

De esta manera, más allá de posturas y demandas, Brasil permanece de brazos abiertos en la frontera con Venezuela y las puertas no se cierran.

Fuente:

https://es.aleteia.org/2018/04/18/brasil-de-brazos-abiertos-con-venezolanos-en-frontera/?utm_campaign=NL_es&utm_source=daily_newsletter&utm_medium=mail&utm_content=NL_es

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