Venezuela y la pérdida del orden moral

“Si estuviéramos en un Estado de derecho, la situación llevaría a la apertura de una investigación”

Rafael Luciani

“Se ha roto el hilo constitucional”. Con estas palabras, la Fiscal de la República se dirigió a la Nación el viernes 31 de marzo. Desde que inició el régimen chavista, con la victoria electoral de Chávez en 1999, nunca se había producido una decisión de uno de los poderes públicos que cuestionara a otro poder dominado por el chavismo, pues éste se inspira en el ejercicio totalitario y concentrado del poder del Estado.

Las sentencias Nro. 155 y 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia provocaron un “golpe de Estado”, esto es, el desconocimiento de la Constitución de 1999 y su derogatoria de facto, al inhabilitar completamente el poder legislativo y asumir todas sus funciones. En fin, se dio, por vez primera en nuestra historia, el quiebre del sistema democrático provocado por un poder público y no por las fuerzas armadas.

Como si no hubiera sucedido nada, tras la crisis interna y la presión internacional que esto ocasionó, el Tribunal Supremo de Justicia, por petición del Presidente Maduro, decide “rectificar” y “enmendar” ambas sentencias. La decisión viene luego de que Maduro dijera que había ocurrido un “impasse” entre el Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio Público. Para nada mencionó a la Asamblea Nacional, órgano agraviado y defenestrado.

Maduro calificaba de “impasse” lo sucedido y no una ruptura en el orden constitucional. Tal interpretación la expresó durante la madrugada del 1 primero de abril, cuando presentó las conclusiones de la reunión que sostuvo con el Consejo de Defensa de la Nación.

Si estuviéremos en un estado de derecho, la acusación de la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, al declarar la ruptura del hilo constitucional, llevaría a la apertura de una investigación para determinar la responsabilidad penal de quienes llevaron a cabo el golpe de estado, de conformidad con el numeral 4 del Artículo 285 de la Constitución Nacional.

Lo que ha sucedido en Venezuela marca una nueva etapa en nuestra historia política que acaba con la “credibilidad institucional” al consumar una ruptura total respecto del “orden moral” que ha de inspirar al Estado en su ejercicio por el bien común.

Estos acontecimientos consuman la praxis que se ha llevado por años de minar la Institucionalidad en Venezuela para crear un régimen totalitario, centralizado en el poder ejecutivo, cuyo único fin sea permanecer en el poder político. Un modelo que sigue los pasos de su inspirador, el régimen cubano. Hoy en día, podemos decir, que esto crea el grave precedente, en el imaginario de cualquier ciudadano, que las acciones que hacemos no tienen consecuencias penales ni morales.

La restitución del orden constitucional en Venezuela pasa porque los actores políticos de la oposición y la sociedad civil demanden las consecuencias de los actos acometidos y que se pronuncien, de una manera clara, en la necesidad de un cambio estructural que sólo puede darse a la luz de la convocatoria a elecciones. Sólo permitiendo que el voto popular exprese el sentir y el juicio moral del pueblo, podemos comenzar un camino de reconstrucción del orden constitucional y de recuperación de la moral en la política venezolana, como signo de credibilidad.

Lo sucedido no es un asunto semántico que pueda solucionarse al distinguir lo que es un impasse entre poderes públicos y una ruptura del orden constitucional. Ha quedado comprometida la “credibilidad de la institucionalidad” en su conjunto al consumarse un juego de poderes, al interno del chavismo, en el que no hay límites ni criterios éticos para juzgar la vida nacional.

Al darse una ruptura total del “orden moral” en el ejercicio de la política se pierde todo criterio y sentido por el bien común del pueblo. Sólo queda la lucha desnuda por el poder como medio y fin en sí mismo.

Fuente:

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/04/02/rafael-luciani-venezuela-y-la-perdida-del-orden-moral-de-la-ruptura-al-impasse-constitucional-religion-iglesia-maduro-asamblea-nacional-tribunal-superior-protestas-caracas.shtml#.WODyAmDAp4k.whatsapp

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