Teresa Danza Contemporánea cumple dos años desmitificando el quiénes somos

Bajo la dirección del coreógrafo y bailarín Félix Oropeza la agrupación inscribe sus búsquedas en un nuevo paradigma llamado “danza malandra” cuya pretensión es descolonizar la danza contemporánea en Venezuela creando una forma de expresión en la que se incorpore la gestualidad y movilidad propia del ser caraqueño

Diana Moncada

En sus clases Félix Oropeza pregunta religiosamente a sus estudiantes y bailarines por su lugar de origen, pues las conexiones que los humanos establecen con el espacio habitado y añorado le interesan en la medida en que esa relación puede “acontecer en el cuerpo”.

El terruño, la gestualidad heredada, el ritmo de la ciudad, el cuestionamiento de los signos e ideales nacionales son la materia prima con la que el coreógrafo y bailarín construye los cimientos de su “danza malandra”, así como los nuevos paradigmas con los que Teresa Danza Contemporánea aborda el hecho dancístico y el espacio escénico.

Este fin de semana, los días 7, 8 y 9 de abril, la agrupación del Teatro Teresa Carreño, celebrará sus dos años en la escena caraqueña, con la presentación de tres funciones especiales y la participación del grupo invitado Agente libre.

Las funciones pasearán a los espectadores por la rumba y el gozo de El solar de los aburridos (2015); “el desfile de los habitantes desunidos” en Falsas maniobras (2000), y el tejido amoroso de la Canción de la verdad sencilla. Tres piezas originales de Oropeza (la última a estrenarse en esta ocasión) donde la poesía, lo popular y la cotidianidad construyen una danza emergida sobre la pregunta ¿quiénes somos?

Interrogante imprescindible en el trabajo de estos intérpretes-creadores, en el que la diversidad de experiencias, cuerpos y posibilidades de movimiento fue y es uno de los criterios fundacionales del grupo, que reúne a catorce bailarines, de ballet, intérpretes de circo y de teatro, bailarines de danza urbana y contemporánea, que enriquecen y amplían el espectro creativo, técnico y estético de la joven agrupación.

La danza malandra

La exploración de un nuevo paradigma dancístico es el eje transversal de investigación y creación de Oropeza y por ende de Teresa Danza Contemporánea, grupo que dirige.

La danza malandra es una aproximación a la descolonización de la danza contemporánea en Venezuela. Si bien todos nos formamos con técnicas europeas o norteamericanas, muchos de nosotros nos apropiamos de estas técnicas y le damos otro matiz y otro discurso de acuerdo a nuestra condición caraqueña, irreverente y caribeña. Tenemos una cantidad de gestualidades que manejamos, pero no la utilizamos en el espacio escénico, en ese animal escénico simbólico que es el cuerpo. Muchas veces la técnica solo intenta domesticar al cuerpo.

Dentro de esos lineamientos, explica Oropeza, la coreografía se construye en un sentido ampliado e inacabado, que varía en función del diálogo que se establece entre los intérpretes-creadores, dando lugar así a una construcción colectiva.

Muchas veces se lleva la coreografía al unísono, a la limpieza de la obra, y todo queda tan perfecto que no sabes qué está diciendo el intérprete. La idea es generar un sentido de empatía con el otro cuerpo que también baila.

En síntesis, el trabajo creativo de la agrupación, dirigida por Oropeza, se alimenta de la gestualidad propia de la manera de moverse del caraqueño. Descolonizar significa aquí, reconocerse, poner en cuestionamiento lo que se supone que es “lo nacional”, sin caer, agrega el coreógrafo, en “lo folclórico o en la estampa turística”, dialogar con la diversidad de influjos europeos con el fin de apropiarse de sus códigos y transfórmalos en un discurso que hable de lo que somos.

Esa construcción de lo venezolano parte por la diversidad de saberes y la capacidad de reconocerse en el uno o en el otro y la danza es un terreno discursivo para ello. Intentamos hacer un discurso con el cuerpo dentro de un espacio habitado que es nuestro terruño. Más allá de la técnica, buscamos una manera de expresarnos a partir de nuestra movilidad cotidiana porque, si simplemente haces una acrobacia, si no hay un cuerpo ahí que se sienta con una construcción simbólica de su realidad, solo estamos ante un cuerpo que imita 

Esta es la línea de trabajo que ha asumido la agrupación durante sus dos años de fundada y es la apuesta que hacen en un contexto en el que muchos de los jóvenes artistas y creadores están migrando. Para Félix Oropeza es importante darles un espacio a la nueva generación que se queda en el país buscando oportunidades.

Las funciones serán en la sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño, viernes y sábado a las 6:00 pm y domingo a las 5:00 pm.

Fuente:

http://www.eluniversal.com/noticias/cultura/teresa-danza-contemporanea-cumple-dos-anos-desmitificando-quienes-somos_646748

Artículos relacionados:

email