Revista nacional de cultura: hacia el 80º aniversario

Jesús María Aguirre

Próximo a cumplir el 80º aniversario la Revista Nacional de Cultura nos atrajo el título “La Revista Nacional de Cultura hoy” de Carlos de Nóbrega, publicado por Letras CCS en su edición del 05 de febrero pasado. Mi interés era doble por cuanto al seguimiento de los derroteros de la cultura venezolana, se añadía mi curiosidad permanente por la trayectoria de una revista que como SIC ha sobrevivido los más diversos avatares desde su nacimiento en 1938.

Leídas las primeras líneas, que comparto gustosamente, pues la RNC es sin duda “en su género” la revista más emblemática de Venezuela, y probablemente “la más antigua de las activas en América Latina”, sigo con regocijo la referencia a una oferta  en sucesivas entregas de un “trío estimable de poetas”, Luis Alberto Crespo (Nº 341), Enriqueta Arvelo Larriva (Nº 342) y Juan Calzadilla (Nº 343), por cuanto dichas ediciones aseguran la continuidad, así sea rezagada, que no han tenido otras revista gubernamentales como Imagen o Actualidades, por citar algunas. Pero cuál es mi sorpresa cuando me encuentro con una serie de afirmaciones y valoraciones repletas de improperios contra todo creador vivo o muerto, que no comparte la ideología del articulista.

Establece un canon revolucionario en que por una parte se mencionan con nombre y apellido, casi exhaustivamente, a todos los poetas y escritores que comulgan con su causa política de su “contrapropuesta descolonizada”, que “no establece malintencionadas coordenadas que justifiquen la mezquina territorialidad restringida de la tribu cultural”, y con esa lógica elude los nombres de todos los demás con una especie de `cállense’ autoritario, invitándoles implícitamente a que no escriban para no manchar y hacer añicos “esta patria generosa y rebelde”.

Esa canalla literaria, que incluye a escritores innombrables como Rafael Cadenas, Armando Rojas Guardia, Marta Sosa, José Balza, Eugenio Montejo, Oscar Marcano, Luis Pérez Oramas, Elisa Lerner, Yolanda Pantin, Patricia Guzmán, Ana Teresa Torres, Alfredo Chacón, Gisela Kózak, Ibsen Martínez, Inés Quintero, Federico Vegas, Alberto Barrera, Francisco Suniaga, entre otros, es acusada de someterse “a la vil banalidad mediática de la acera de enfrente”.

Su propuesta superadora, como si se tratara de una “aufhebung” -sublimación hegeliana- está lejos del “éxtasis bipolar y egotista que esconde el despropósito inconfesable de las élites culteranas”, e invita al “encuentro celebratorio de los escritores consolidados”, “para un paseo reconfortante con las voces estelares de nuestros autores”.

Y pare colofón concluye: “¿Qué esperas para sumergirte en las aguas cálidas que nos provee el reencontrarnos con la Revista Nacional de Cultura? Sólo Dios, el Diablo, San Desiderio y San Simeón el estilita, satisfacen en la comunión inigualable del arte y la vida misma”.      

En suma, lo que prometía ser un artículo juicioso sobre el aporte de la Revista Nacional de Cultura, en una fecha tan memorable, se transforma en un planfleto literario de verbo altanero, mezquindad cultural, simplismo crítico y adulancia vacua. Por eso, sin más, felicitamos a la revista en su edición del número 340 y les invitamos a la lectura del número 340, a pesar de la bipolaridad y de la vil adulancia de la acera de enfrente.

https://issuu.com/casadebello/docs/rnc_340_mpre_10_02_2015_web

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