Redes migratorias

asthai4El caso de los inmigrantes haitianos en Venezuela

Carlos Romero Bermúdez

Las redes migratorias

Las redes migratorias son una estrategia de migración que tiene como principio esencial la conformación de relaciones interpersonales que vinculan a los inmigrantes, los emigrantes retornados y a los interesados en emprender un viaje migratorio con familiares, amigos o compatriotas, ya sea en el propio país de origen o en el del destino-.

Estas relaciones interpersonales ofrecen la ventaja de bajar los costos y los riesgos a la hora de participar en un movimiento migratorio internacional.  Mientras más personas se movilicen, la red se va expandiendo y fortaleciendo, a la vez que se van minimizando los riesgos y posibles obstáculos de un viaje transfronterizo. Con el tiempo esta estrategia de migración se expande hasta abarcar grandes segmentos de la sociedad expulsora.

Uno de los elementos a destacar en la dinámica de las redes migratorias es la capacidad que tienen para solidificar la dirección de los flujos migratorios, así como también establecer lugares persistentes de origen y destino. Esto se debe a que al articularse una ruta migratoria inmediatamente comienzan a funcionar las redes, generando, a su vez, dos aspectos inalterables: a) continuidad de flujos migratorios y b) difusión de la red migratoria.

La propia lógica de la red migratoria hace aumentar las probabilidades de migración, es decir, cada migrante al concluir su viaje deja abierta una puerta para que sus compatriotas le sigan. De tal manera que se puede pensar que una misma ruta migratoria se consolida por casualidad, sin duda los puntos de origen y destino no se conectan al azar, sino que poco a poco se van construyendo a través del tiempo.

Al contrario de lo que se pueda pensar, las redes migratorias no son homogéneas ni armónicas, sino dinámicas y se redefinen en el tiempo a partir de las múltiples relaciones que se articulan desde la solidaridad. Asimismo, las redes adquieren diferentes características mientras atraviesan por procesos de formación, consolidación, fragmentación o disolución dependiendo de la calidad y cantidad de los miembros que las conforman.

Es importante enfatizar que los lazos que se tejen dentro de las redes migratorias generalmente están basados en relaciones de parentesco, amistad o vecindad en el país de origen. De hecho, como ejemplo ilustrativo, en las redes identificadas entre México y Estados Unidos, los nexos de vecindad tienen su propia categoría: Paisanaje.

Incluso, una red migratoria tiene la capacidad de mutar. Es un primer momento pueden estar constituidas esencialmente por relaciones familiares; luego puede nutrirse de amigos, más tarde de paisanos o vecinos, y luego sencillamente de compatriotas o algún grupo étnico en específico

Justo por este tipo de análisis es que el enfoque de las redes migratorias se ha convertido en la perspectiva más convincente para hacer investigaciones en el campo de las migraciones internacionales. Esta propuesta permite tener una concepción evolutiva y dinámica de las migraciones, y además es una especie de punto de encuentro entre las posiciones teóricas micro y macroestructurales.

Las redes, más allá del objetivo de desplazamiento que tienen para los inmigrantes, es importante entenderlas como un espacio social y simbólico que se construye a través de prácticas sociales, y que, a su vez, van generando reglas y recursos encadenando múltiples relaciones.

Las redes, entonces, permitirían hablar de una experiencia colectiva de migración, pues en su lógica interna construye la posibilidad de socializar de manera inmediata informaciones neurálgicas como rutas, tiempos, condiciones de empleo, riesgos, y un sinfín de características propias de un proceso migratorio.

Redes migratorias de haitianos en Venezuela

Las redes migratorias de haitianos en Venezuela no son nuevas, al contrario, esta estructura tiene alrededor de cuatro décadas instaladas en el país. Se podría afirmar, apegados a los datos recolectados, que estas redes comenzaron a estructurarse a partir de los años setenta, cuando la situación económica del país estaba en auge. En estos años se puede ubicar a los denominados migrantes “pioneros”, término que se utiliza en la literatura especializada para nombrar a los primeros inmigrantes, quienes sentaron las bases para la articulación de las redes migratorias iniciales.

En el presente, es posible hablar de la consolidación de las redes migratorias de haitianos en Venezuela; con el correr de los años y gracias a la incursión de varios miles de inmigrantes, este tejido se ha ido espesando, dando lugar a que la migración a Venezuela desde Haití sea una opción cercana para muchos haitianos.

De hecho, en el trascurso del trabajo de campo realizado, se logró evidenciar que los primeros migrantes no tenían la garantía de una red migratoria articulada, por lo que para ellos fue un proceso costoso, y generalmente intrincado; sin embargo, luego del establecimiento de estos migrantes, los costos económicos-sociales bajaron sustancialmente para los amigos y parientes que se aventuraron en la misma ruta de migración.

Si bien no se podría asegurar que existe una perpetuación de la red migratoria de haitianos en Venezuela, si se podría afirmar que en este aspecto la red de haitianos funciona a la perfección, pues existe una continuidad del flujo migratorio a pesar de las evidentes complejidades económicas que ha vivido el país durante los últimos años.

Un elemento fundamental que se pudo observar, es la capacidad de mutación que tienen las redes migratorias de haitianos en Venezuela. En principio, se identificó que durante la construcción de las primeras redes los participantes eran haitianos con rasgos muy característicos. Un componente central tiene que ver con la edad. En la mayoría de los casos, los primeros migrantes superaban los treinta años, generalmente con algunos estudios básicos, y mayormente hombres. Si se compara esta realidad con las características de la migración contemporánea, veremos que existe una gran diferencia.

Esta realidad, según diversos autores, tiene que ver con la posibilidad de transformarse que tienen las redes. En principio pueden estar conformadas por un prototipo específico de migrante, con características similares entre sí; no obstante, a medida que la red se va consolidando, tiende a diversificarse, dándole cabida a inmigrantes no tradicionales. Desde este precepto teórico, es comprensible la diversificación migratoria que han presentado los haitianos en Venezuela. Ahora al país no sólo llegan inmigrantes mayores de treinta años con algún tipo de educación, sino que también es posible ver a hombres y mujeres de corta edad.

Esto es importante tenerlo en cuenta debido a que permite comprender que la migración haitiana a Venezuela no sólo está estimulada por factores económicos y políticos, como generalmente se puede llegar a pensar, sino que la propia red garantiza una plataforma segura de tránsito de Haití a Venezuela. Esta plataforma generalmente incluye elementos como financiamiento del viaje, hospedaje, y espacios laborales en el lugar de destino. De hecho, estas son las principales herramientas con que cuentan los participantes en estas redes; por ello, distintos autores también entienden las redes de migración como una especie de “capital social”.

A lo largo del trabajo etnográfico se dejó ver que una de las primeras funciones que ponen en práctica las redes migratorias es la de masificar la información sobre las ventajas y desventajas de realizar un viaje migratorio hacia un destino en específico. Por ejemplo, los informantes manifestaron que es a través de las redes migratorias que fluye la información, convirtiéndose a posteriori en datos de trascendencia para los posibles migrantes que se encuentran en Haití.

Este flujo de información constante es de especial importancia para los potenciales migrantes, pues en la mayoría de los casos ayuda a despojarse en alguna medida de los temores y tensiones que representan los riesgos de la migración. Igualmente, este ir y venir de la información influye en la creación de una imagen positiva o negativa del país elegido como lugar de destino.

Esta influencia que ejercen los migrantes sobre los que todavía residen en su país de origen se conoce en las teorías de migración internacional como stock-effect. Con esta categoría se quiere hacer notar la dinámica de atracción que se genera desde el país de llegada sobre el país de salida por medio de los primeros migrantes. Esta realidad se pudo observar claramente en el trabajo de campo, pues cada uno de los entrevistados “llamó” o atrajo a un familiar, amigo o paisano. En muchos casos ver como un migrante supera obstáculos, logra enviar remesas a sus familiares y cumple objetivos personales, se convierte en una influencia llamativa a la hora de tomar la decisión de movilizarse a otro país o quedarse en el propio.

Por lo tanto, el proceso de migración haitiana a Venezuela no es de ninguna manera improvisado o desordenado; al contrario, se basa en una sólida estructura social y económica que se convierte prácticamente en un viaducto, casi imperceptible, que comienza en Haití y termina en Venezuela.

* Antropólogo (UCV). Estudios de postgrado en “Análisis de datos en Ciencias Sociales” (Estadística-UCV)

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