Pronunciamiento del presbiterio arquidiocesano de Cumaná

A los fieles católicos, a la ciudadanía  en general y a todos los venezolanos

No más muerte violentas ¡SI a la vida! “La vida humana ha de ser tenida como sagrada, porque desde su inicio es fruto de acción creadora de Dios. Solo Dios es Señor de la vida, desde su comienzo hasta su término, nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente” (Catecismo de la Iglesia Católica 2.258).

Nosotros: Pbros., Alexander Castro, César Acuña González, Sebastián Rivas, Aníbal Aquino, Carlos Mendoza, Rafael Gil, Miguel Cordero, Marcelo Rivas, Jairo González, Eduardo Goncalves, Raúl Eurea, Jesús Senior, Antonio Molina, Oswaldo Orellana, Raúl Adrián, Karim idlibi, Daniel Yendis, Enrique Gómez, Carlos Luis Brito,  Diácono Albert Marchan, José Gregorio García y  nuestro Arzobispo Mons. Diego Rafael Padrón Sánchez. En plena comunión con el Papa Francisco y con los Obispos Venezolanos, únicos y legítimos pastores de la Iglesia. Consciente de la situación actual de violencia y muertes que vive el país, nos sentimos llamados anunciar la verdad y el amor misericordioso de Dios, Mensaje central del Evangelio.

¿Cómo se pretende apoyar, aplaudir, y hasta profesar una propuesta, una ideología, una mentira, que ha fracasado, que está fracasando y que fracasará; como todos los diferentes planes que se han implando improvisadamente?

Hemos sido testigos de la represión en contra de quienes piden justicia por la muerte de sus seres queridos, hasta masacres ocurridas en nuestro Estado, como en Cariaco, el 12 de noviembre de 2016. Todos nosotros, nos sentimos solidarios con las familias de las 70 personas que han sido asesinadas…, sangre de mártires que riegan la semilla de la Esperanza.

Hemos sido testigo de la represión desmedida  por callar a un pueblo hambriento, necesitados de los servicios y condiciones indispensables para una vida digna, que se han ido deteriorando progresivamente. ¿Cómo se puede mandar a callar a un padre de familia que clama porque sus hijos tienen hambre?… o se está muriendo por falta de medicamento. ¿Qué llamado de paz se pretende implantar?. ESTO VA EN CONTRA DEL PLAN DE DIOS.

Somos testigos de la emigración creciente de jóvenes, algunos ya profesionales, que por un futuro incierto y sin oportunidades de realización personal, familiar y comunitaria, van por el mundo en busca de sus sueños. Simplemente porque su alma no es de esclavos, ni borregos a un régimen totalitario.

Somos testigos del amedrentamiento y las amenazas, hasta pretender eliminar la protesta pacífica contemplada en nuestra Constitución.

Somos testigos de la difusión de una mentira para conservar el poder, una asamblea constituyente PARA CONSEGUIR LA PAZ, en la que solo hay una participación representativa. ES LA CONSTITUYENTE DE LA DIVISIÓN.

Citando al beato, mártir salvadoreño, Mons. Oscar Arnulfo Romero: “Antes una orden de matar de un hombre, debe prevalecer la ley de Dios: NO MATAR. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Ya es tiempo de que recuperen y obedezcan la voz de sus conciencias y no  la orden del pecado. En nombre de Dios, pues, en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamento suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, le suplicamos, les regamos, les ordenamos” “en nombre de Dios ¡Cese la represión!” (Mons. Romero 1980).

El grandioso pueblo de Venezuela: Lo que desea es,  que se valoren y respeten los derechos humanos: Su dignidad, su libertad y su igualdad.

En comunión con la Conferencia Episcopal Venezolana exigimos al gobierno y a los ciudadanos creyentes en Cristo y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad sean acatados los diferentes pronunciamientos en favor de la reconciliación y la paz y actuar según la recta conciencia.

Invitamos a todo el pueblo Católico a fortalecer en cada Parroquia las jornadas de oración frente al Santísimo Sacramento del Altar. Por nuestra amada patria Venezuela. (Aprovechemos la fiesta de Corpus Christi, el próximo 18 de este mes).

Nuestra solidaridad y acompañamiento a los estudiantes, a los jóvenes y a todos los quieren salir de esta situación de forma cívica y pacífica.

Exhortamos los cuerpos de seguridad a respetar la dignidad de las personas y a  cumplir con sus deberes constitucionales y legales. 

Hacemos un llamamos a todos los ciudadanos a respetar y proteger los bienes ajenos, públicos y privados, a compartir solidariamente lo poco que tenemos con los más necesitados.

Nuestros miedos, preocupaciones y anhelos los colocamos en el corazón amantísimo de nuestro Señor Jesucristo. Con el ánimo y la fortaleza del Espíritu Santo en la víspera de pentecostés.

Imploramos la mirada y protección de nuestra Madre de Altagracia Patrona de la Arquidiócesis de Cumaná. VIVA VENEZUELA, QUE VIVA LA VIDA.

Firman

Presbiterio de Cumaná

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