Postura de los Provinciales de Canadá y Estados Unidos sobre el Decreto de Trump

Servicio Digital de Información SJ

Como miembros de una orden religiosa global que trabaja en la formación de hombres y mujeres conscientes y compasivos, denunciamos el Decreto ejecutivo de la Administración Trump, – que suspende y expulsa refugiados, y prohíbe la presencia de los nacionales de siete países -, como una afrenta a nuestra misión y una agresión a los valores americanos y cristianos.

Los jesuitas, – por nuestro trabajo en colegios, escuelas y parroquias y otros ministerios específicos como el Servicio Jesuita a Refugiados -, tenemos una larga y estimada tradición de acoger y acompañar refugiados, con independencia de su religión, cuando inician una nueva vida en los Estados Unidos. Continuaremos este trabajo defendiendo y manteniendo la solidaridad con todos los hijos de Dios, sean musulmanes o cristianos.

El mundo es profundamente problemático, y muchos de nuestros hermanos y hermanas están justificadamente aterrorizados. Nuestra identidad católica y jesuítica nos pide acoger al extranjero y aceptar diferentes tradiciones de fe y cultura con apertura y comprensión. No debemos atemorizarnos. Debemos continuar defendiendo los derechos humanos y la libertad religiosa. Como el Papa Francisco ha dicho: “No se puede ser cristiano, sin vivir como cristiano”.

Los jesuitas, – por nuestro trabajo en colegios, escuelas y parroquias y otros ministerios específicos como el Servicio Jesuita a Refugiados -, tenemos una larga y estimada tradición de acoger y acompañar refugiados, con independencia de su religión, cuando inician una nueva vida en los Estados Unidos. Continuaremos este trabajo defendiendo y manteniendo la solidaridad con todos los hijos de Dios, sean musulmanes o cristianos.

El mundo es profundamente problemático, y muchos de nuestros hermanos y hermanas están justificadamente aterrorizados. Nuestra identidad católica y jesuítica nos pide acoger al extranjero y aceptar diferentes tradiciones de fe y cultura con apertura y comprensión. No debemos atemorizarnos. Debemos continuar defendiendo los derechos humanos y la libertad religiosa. Como el Papa Francisco ha dicho: “No se puede ser cristiano, sin vivir como cristiano”.

Compartimos con ustedes la carta de los Provinciales de California y Oregón.

Queridos hermanos y amigos:

Escribimos para expresaros nuestra consternación al ver cómo el modo de hablar de la nueva administración sobre la inmigración ha tomado un tono tajante y crudamente xenófobo. No hay duda de que la reciente disposición gubernativa contradice una obligación fundamental de nuestra tradición judeo-cristiana: “amad al extranjero, pues también vosotros fuisteis extran­jeros en Egipto” (Dt 10,19) y “fui forastero y me hospedasteis” (Mt 25,35). También el Papa Francisco ha sido claro: se nos llama a “ver un rayo de esperanza… en los ojos y los corazones de los refugiados y de aquellos que han sido violentamente desplazados” y a servir a inmigrantes y refugiados cuanto nos sea posible. En contraste, el decreto del Presidente cruelmente manda volver a gran número de mujeres y niños a los horrores de la guerra, al hambre, a la represión masiva y aun a la muerte.

Hemos vuelto recientemente de nuestra 36ª Congregación General que ha declarado que “ante las actitudes de hostilidad hacia estas personas [desplazadas, incluidos refugiados y migrantes], nuestra fe invita a la Compañía a promover dondequiera que sea, una más generosa cultura de la hospitalidad”.

Como miembros de una orden religiosa global que trabaja para formar hombres y mujeres conscientes y compasivos, inequívocamente denunciamos el Decreto ejecutivo de la Administración Trump, como una afrenta a nuestra misión y una agresión a los valores americanos y cristianos y como un rechazo a nuestra humanidad. Ningún área de nuestro país se ha beneficiado tanto de la contribución de los emigrantes como el oeste. Elevamos nuestra voz individual y colectiva contra las políticas severas e inhumanas de la actual administración, que no le importa levantar un muro y dar un portazo en el rostro de las personas más vulnerables del mundo.

En estos desafiantes días, renovamos nuestro compromiso de ser constructores de puentes entre personas de diferentes puntos de vista políticos, al tiempo que también mantenemos firmemente los valores evangélicos y de nuestra Doctrina Social Católica.

En unión de oración, vuestros en Cristo.

 

Scott Santarosa, S.J. (Provincial, Provincia de Oregón)

Michael Welier, S.J. (Provincial, Provincia de California)

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