Perdonar 70 veces 7

Por Alfredo Infante sj

Aquella noche la comunidad en pleno llegó a  casa de Socorro. Hacía poco habían asesinado a su hijo Luís, un joven muy querido por la comunidad. La gente solidaria y enardecida por la tragedia le dijo a socorro: « si nos da su consentimiento, vamos y linchamos a los asesinos». Socorro replicó: « Gracias pero no quiero que sobre la sangre de mi hijo se tiñan más desgracias».

Después, durante el novenario, algunos se volvieron a acercar para proponerle «señora Socorro, si usted nos da su consentimiento, pagamos a unos sicarios, esto no puede quedar así». Aquella mujer desde su dolor de madre volvió a afirmar « no quiero que sobre la memoria de mi hijo se tiñan más desgracias». Así, con dolor y dignidad aquella mujer cortó un ciclo de odio y venganza. Sin embargo, trabaja en su corazón para perdonar y espera con constancia que haya justicia, pese a que vivimos en un país donde reina la impunidad.

Casos como el de Socorro no son excepciones y son esas experiencias de vida las que nos revelan la dignidad y la talla moral de nuestras mujeres. La primera lectura del Eclesiástico nos recuerda que si el odio y el rencor dirigen nuestra vida y nuestra convivencia vamos al despeñadero personal y social.

Lamentablemente, la alarmante impunidad en nuestro país nos coloca en un estado de orfandad que lleva a muchos a tomar la justicia por sus propias manos introduciéndonos en el reino de la venganza. Pero, es en estos contextos de anomia donde la ley de la conciencia y el perdón revelan qué, como lo recuerda San Pablo «donde abundó el pecado sobreabundó la gracia».

Hoy Jesús ante la pregunta de Pedro sobre el perdón,  responde que hay que perdonar «setenta veces siete», pero no se trata aquí  solo de un deber moral, sino de un don, una gracia, un convencimiento de conciencia de qué el perdón sana, libera, salva y que el resentimiento, el odio y la venganza, experiencias humanamente legítimas y que a todos nos tocan, si las secundamos ensombrecen y destruyen la vida.

Hoy Jesús, nos pone ante un gran desafió espiritual «perdonar setenta veces siete», es decir, siempre ¿Qué significa perdonar hoy en Venezuela? ¿Cómo construir una justicia fundada en el perdón? Perdonar no es aceptar las ofensa y validar las injusticias, es sobre todo, liberarnos del odio, la venganza y los resentimientos, es rehabilitar al ofensor (a la persona) y condenar la agresión, el pecado.

Artículos relacionados:

email