¿Para qué servimos los periodistas en Venezuela?

Versión extractada del libro de José María Izquierdo “¿Para qué servimos los periodistas: hoy?” y glosada por Jesús María Aguirre –Departamento de Ciencias de Comunicación de la UCAB– para los futuros comunicadores

Jesús María Aguirre

Capítulo 1

¿PARA QUÉ SERVIMOS?

Walter Lippman escribió hace casi un siglo que “no puede haber libertad en una comunidad que carece de la información necesaria para detectar la mentira”. Para eso sirven , o deberían servir, los periodistas. Aunque a veces contribuyen justamente a consolidar las mentiras de los gobernantes. (Jesús Ceberio. Exdirector de El País)

Son terribles las cifras de despidos, cierres, de pérdidas…

El servicio de contar: El mundo todavía necesita que alguien cuente las historias que llenan todas las vidas y todos los momentos de esas vidas (…). Pero queremos que esa labor la ejecuten unos profesionales que conocen los mecanismos para reflejar con rigor esos mundos, esas historias (eficacia, habilidad, rigor y amor al oficio).

La función de vigilar: A los periodistas, la sociedad también nos ha confiado –en un contrato no escrito, pero aún vigente –la labor de vigilancia sobre quienes disponen de nuestros destinos, vidas y haciendas. Entienden los ciudadanos –y nos exigen- que preguntemos, que investiguemos, que denunciemos: para mostrar las vergüenzas de quienes han logrado organizar el mundo de tal manera que solo ellos se adueñan de los beneficios, mientras las pérdidas siempre se las apuntan los débiles.

Modestia mucha modestia: Los periodistas pueden lanzarse a batallas heroicas contra banqueros o poderosos de cualquier fusta. Pero, antes, por favor, que demuestren que son periodistas: un profesional que busca historias, que sabe encontrar los datos y contextualizarlos y, finalmente, que posee la capacidad de contárselos de forma atractiva y pertinente a los demás. ‘El deber revolucionario de todo periodista es hacer buen periodismo’ (Apuleyo).

El periodismo es un sacerdocio, el periodismo es el único termómetro de salud democrática, los periodistas tenemos la sagrada misión de ser el permanente vigía de los poderosos, el implacable censor de los malvados, el gato de siete suelas de los corruptos.

La artesanía del oficio: tener la curiosidad de querer saber, el conocimiento para saber buscar, la habilidad para preguntar, el rigor de comprobar y la destreza en explicar (en función del lector, televidente, radioyente, usuario de pantallas). [Pues] el fin de todo medio de comunicación (…) su razón de ser, son los ciudadanos que nos leen, nos ven o nos escuchan. [con miras] a la búsqueda de la verdad.

Neutralidad, objetividad: ‘el deber de todo periodista es luchar para conseguir tanta objetividad como sea humanamente posible’ (Rosenthal, N.Y.T.).

´Se trata de que el periodismo ocupe un lugar en la sociedad, con una posición que sea a la vez imparcial y en nombre del interés general’ (Boylan, Columbia).

Contar la historia e interpretarla sin tocarle un pelo a la exactitud, pero al mismo tiempo hacerle sentir al lector que uno está de su lado. [los valores no son neutrales].

‘Nosotros somos objetivos, pero no imparciales’ (Masetti, P.Latina).

‘La prensa libre deber abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos. No pertenecer a ningún partido. Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público. Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al bien público’ (J. Pulitzer).

El día por delante: (El periodismo lo hacen los periodistas por sus competencias específicas y su dedicación: saber contar y presentar a tiempo completo). Dos vías: ¿trabajar en solitario o en un medio de comunicación? Si hay alguien que sepa contar la vida a la gente y además lo hace después de expurgar la furia y el ruido introducidos por un idiota –o millones de idiotas- en la sociedad que vivimos, está usted ante un gran periodista.

Seleccionar, ordenar, jerarquizar: decidir qué es lo que hay que contar.

Los medios generalistas y comerciales, pero no solo, han de elevar el ojo para ofrecer al lector una visión más compleja de la realidad. (Hay, claro, un periodismo alternativo… es una opción)

La apuesta del solitario: ¿cómo encontrar un espacio propio con recursos limitados y dentro de la gran competencia de fuentes y medios profesionalizados? Expectativas y realidad en el mundo digital.

El trabajo previo:

  1. Hay que leer y estudiar más sobre lo que se informa y otros muchos temas más;
  2. No escribir sobre algo de lo que no se sepa;
  3. Contar bien lo que hemos decidido contar;
  4. Repasar fuentes y comprobar los datos.

Tampoco demasiado cerca: distancia del puerco espín. Se trata del necesario distanciamiento que ha de tener el periodista de la información que transmite al lector. El buen periodista ha gastado muchas horas reflexionando sobre su profesión, sobre las implicaciones éticas de su trabajo.

‘Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay otras muchas otras montañas por escalar’ (Mandela).

En Venezuela ´Cuando la montaña es un volcán no se ve más que humo rojo´(Anónimo)

EN VENEZUELA HAY QUE SALIR DE LA POLARIZACIÓN MANIQUEA Y DEL CUADRADO IDEOLÓGICO AL SERVICIO DE LA MAYORÍA CIUDADANA.

Más información sobre la situación comunicacional del país en:

“Los medios de comunicación social en Venezuela: de los medios a las redes”.

Temas de Formación Sociopolítica. N° 26

Centro Gumilla, Caracas, 2012

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