Los chantajes del poder

Alfredo Infante s.j.

El domingo hubo una reunión de Misión Vivienda en la Casitas, en la parte Alta de La vega, en Caracas. Tuve la oportunidad de conversar con la señora Antonia, quien antes de la reunión pasó por la Iglesia a saludarme. Antonia tiene 6 años esperando su casa de la Misión Vivienda, está desde marzo de 2017. Después de escuchar su relato le pregunté: ¿Por qué no se retira? Me respondió: Muchas veces lo he pensado, mi marido siempre me lo repite, “Antonia, te están engañando, deja el empeño”; a veces me provoca tirar la toalla, pero una vocecita interna me dice, “y si sale y tú te retiras y no te toca, ¿de quién es la culpa?”, entonces sigo; lo tremendo es que cada vez que llego a la casa y mi marido me pregunta “¿qué dijeron en la reunión?”, tengo que responder “nada”, como siempre, no dijeron nada, es que siempre es lo mismo.

Me quedé pensando en esta conversa con Antonia. El poder político saca provecho de la necesidad de la gente, por otro lado, inyectan un complejo de culpabilidad que hace que Antonia no se retire. Es como una lotería que nunca te ganas pero que si dejas de jugar, y sale el número, te autoculpabilizas por haber dejado de jugar.

A las Antonias que están esperando una vivienda que nunca llega solo les digo, en nombre de Dios: ¡Despierten, vigilen, estén atentas! No se dejen robar la dignidad por el chantaje del poder. La dignidad es lo más grande que tenemos, es el valor nuestro.

Este tiempo de Cuaresma es un momento propicio para despertar hacia la liberación del corazón. Dios te quiere libre de la esclavitud de los chantajes del poder.

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