Leonel Fernández: globalización, cine y Latinoamérica

Adriana Bianco

Leonel Fernández, fue por tres períodos presidente de República Dominicana, la bella isla del Caribe que, en su gestión gubernamental, procuró convertir en la “Singapur del Caribe”, impulsándola hacia el desarrollo, la tecnología y el cine. El Dr. Fernández es abogado, intelectual, escritor y líder indiscutible de la democracia continental.

A través de su Fundación Global Desarrollo y Democracia analiza los problemas de América Latina, en busca de soluciones y desarrollo. Ha sido Doctor Honoris Causa de Universidades de Estados Unidos y Europa, donde ha dado conferencias y preside actualmente la Fundación Unión Europea-América Latina y el Caribe. El Consejo Canadiense de las Américas le otorgó el premio Estadista del Año, en 2012.

Gran propulsor de la industria cinematográfica como factor de desenvolvimiento económico y artístico, su permanente preocupación por los asuntos de la región lo sitúan como uno de los estrategas más destacados en el devenir histórico latinoamericano y su liderazgo es fundamental para el entendimiento de nuestros pueblos.

En el marco del Festival de Cine y Arte Argentino dedicado este año al Cine Dominicano, que se lleva a cabo en la Universidad Nova, del sur de la Florida, pudimos entrevistarlo. Este es su preclaro y preciso testimonio.

Leonel Fernández: Al finalizar la primera gestión de gobierno, en el año 2000, (el primer período fue 1996-2000), se sabía que la Constitución de la República no permitía un Segundo mandato inmediato, o sea una reelección, entonces, en ese momento se crea la Fundación Global Democracia y Desarrollo, que ya ha cumplido diecisiete años de haberse formado. La concepción original es que fuese un centro de pensamiento estratégico, para estudiar el impacto de los fenómenos globales en República Dominicana y en el resto de América Latina, en sus múltiples dimensiones: lo económico, social, político, cultural, tecnológico, ambiental, y sobre esa base, ir desarrollando a un grupo de jóvenes en las distintas áreas de las ciencias sociales y humanidades para interpretar estos problemas, presentarlos en perspectiva y que eso contribuya a hacer el diseño de políticas públicas.

Adriana Bianco: Formando nuevos líderes con un trasfondo de estudio, filosofía, y planeación sobre los problemas del servicio y la administración pública.

LF: Así es. Son jóvenes que desarrollan las distintas vertientes de las ciencias sociales apropiándose de herramientas analíticas para poder aplicarlas al gobierno nacional y a los gobiernos locales.

AB: ¿Tiene una sede la Fundación?

LF: Si, la Fundación tiene una sede central en Santo Domingo, pero también tiene una oficina en Nueva York, en Washington, con su nombre en inglés Global Foundation for Democracy and Development, con su licencia para incorporarse legalmente a Estados Unidos. También, tenemos una pequeña oficina en la UNESCO, en París, donde trabajamos con los temas de educación, comunicación y cultura y, además, tenemos, de manera informal, presencia en España.

AB: ¿Esta fundación es exclusiva para los jóvenes dominicanos o tienen acceso estudiantes de otros países?

LF: Participan jóvenes de otros países con nosotros: haitianos, españoles, franceses. En New York tenemos varios jóvenes norteamericanos, incluso hay jóvenes británicos estudiando con nosotros. Es muy diverso el alumnado y se cumple así, la noción de lo global.

AB: Usted, en su gestión gubernamental, fue precursor en el enfoque de temas globales y tecnológicos. ¿La Fundación tiene alguna orientación política o es un centro de investigación de ideas plurales?

LF: Tenemos una perspectiva plural, una perspectiva diversa y plural, no es el brazo ideológico del partido, aunque soy el Presidente del Partido. De manera que escuchamos las distintas opiniones de los problemas y respetamos esa pluralidad ideológica como debe ser en democracia. Respetamos las distintas opciones que los jóvenes quieran desarrollar y analizamos los pros y los contras de las propuestas.

AB: Esta fundación proviene de su ejercicio en el gobierno. Seguramente, en su función de presidente, se encontró con muchos aspectos que deseaba cambiar y no pudo… ¿Cuál es para usted el mayor desafío en el gobierno?

LF: En efecto, hay un aprendizaje que se hace en el gobierno, y es que hay que llegar al gobierno con ideas muy claras de lo que se quiere hacer. Al gobierno no se va a pensar, se va a actuar.

El pensamiento debe ser previo y tiene que estar formulado en líneas programáticas, de carácter sectorial: Cuáles son nuestras políticas en el ámbito educativo, en salud pública, en obras públicas, en el tema ecológico. Eso, tiene que ser objeto de investigación, de un intercambio continuo con sectores de la vida nacional, con eso, se crea el programa de gobierno.

No tuvimos esa oportunidad en la primera gestión.

Entonces, ya fuera del gobierno en el año 2000, lo fuimos trabajando y para el 2004, con mayor madurez y comprensión de los problemas, se articuló el proyecto. Muchas de las ideas que aplicamos en la gestión de gobierno a partir del 2004 hasta el 2012, vinieron de la Fundación. Incluso el proyecto del cine y la ley del cine surgió de la Fundación ….

El cine en República Dominicana

AB: Cuénteme cómo el cine toma relevancia y se convierte en una industria en República Dominicana…

LF: A partir del año 2006 empezamos con el Festival Global del Cine Dominicano y conjuntamente desde la Fundación organizamos eventos, talleres, seminarios, paneles, y así surgieron las ideas de cómo crear un nuevo proyecto de ley que incentive la realización de una industria cinematográfica dominicana; invitando personas de distintos lugares: de México, Colombia, Chile, Argentina, Estados Unidos, para conocer sus experiencias, de esa manera, llegamos a diseñar un proyecto de ley adaptable a la República Dominicana, que nos ha permitido tener ese despegue que ha tenido la cinematografía dominicana. La ley del cine ha sido una idea de la Fundación.

AB: Y el festival de cine dominicano complementaria esta tarea de desarrollo de la industria.

LF: El Festival va por su decimosegunda edición, y dentro de la realización del festival invitamos a cineastas a nivel nacional e internacional, durante dos semanas se realizan muchos eventos: conferencias, paneles, y así surgen nuevas ideas que acompañan el proceso.

AB: En cuanto a los realizadores dominicanos, hay varios films que marcan la imagen de país y de identidad nacional. ¿Ustedes orientan a los realizadores o ellos tiene absoluta libertad para crear?

LF: Los realizadores tiene libertad plena para sus proyectos, lo que pedimos es que haya una cierta calidad artística y estética. Yo creo que va naciendo ese cine que muestra la identidad nacional, Fernando Báez es uno de esos realizadores, también el film sobre la vida de Francisco Peña Gómez, de Agliberto Meléndez.

Todavía estamos en una curva de aprendizaje, quizás, en vez de presentar toda la vida del personaje, tomar un momento.

Pienso en la película americana sobre Marthin Luther King toma solo un episodio de su vida. Si usted busca un drama, un momento que sea de controversia, y que definió el curso de la historia, eso, perfectamente, puede ser una película. La película sobre Lincoln, por ejemplo, cuando lo matan, usted toma un momento dramático y lo coloca dentro del contexto de la Guerra civil, imposible contar toda la Guerra…

AB: Ese hecho provoca en el espectador una atracción y un deseo de indagar…El cine es arte y el arte es provocador, es revelador, es conocimiento…

LF: Claro, como la literatura…la estructura narrativa, lo que expresa y como se desarrolla…

AB: Algo que me parece interesante es la doble vertiente del cine: arte e industria. Cuando el cine llega al nivel profesional se crean fuentes de trabajo…

LF: Sin duda, está la parte artística y está la industria como tal, la parte comercial y hemos entrenado jóvenes, en los distintos aspectos de logística, de apoyo a la industria cinematográfica. A los más destacados los enviamos a New York o a California, a la Universidad y vuelven con una gran preparación. Son guionistas, directores, productores.

AB: y aprenden todas las técnicas de avanzada, cámara, fotografía, efectos…

LF: Eso es, son muy importante los aspectos técnicos en el cine…

AB: y luego está el asunto de la distribución, crear una verdadera red comercial para la exhibición de nuestro cine latino…

LF: Ahora ha aparecido Netflix, tenemos que ver si será para bien o para mal…

Geopolítica latinoamericana

AB: Entrando en otro tema. Usted que es un hombre con mucha experiencia política, cómo visualiza este mapa geopolítico de nuestra Latinoamérica.

LF: Mire, Latinoamérica desde los años 80 está experimentando una gran transformación en lo político: de regímenes autoritarios a gobiernos civiles electos. Creo que hemos avanzado mucho en esa dirección. Digamos, en el sentido de reconocer que la única forma legítima de ejercer el poder, es el sufragio universal. Ese tema ha quedado resuelto. Puede haber algún retroceso en algún país, pero existe el consenso general que solamente el voto ciudadano es lo que garantiza en forma legítima, el acceso al poder. Terminado ese tema surgen los demás, esto es lo democrático.

Ahora bien, el tema económico y social ¿cómo se resuelve? Y ahí, hemos estado en una búsqueda. Yo creo que los años que van del 2002 al 2013, han sido considerados como la edad de oro, en términos de crecimiento económico para la región. ¿A qué se debió éso? Se debió a una situación muy peculiar, que no tuvo que ver con nosotros, en América Latina, fue una situación mundial, China estaba creciendo en forma astronómica, 12 % anual, se convirtió en la locomotora que arrastraba el crecimiento económico de todos los países de América del Sur, incluyendo Argentina; la soja se exportaba a China a precios altos, el cobre chileno, el petróleo venezolano, en fin, una vez que China se desacelera, pasa a crecer solo 6 %, la crisis financiera global del 2008, se convierte en gran recesión global y afecta a la economía mundial,

América Latina, que se pasó esa década con una tasa promedio anual de crecimiento de 5,5 %, ha crecido en los últimos tres años 0,5 %. Esto, naturalmente crea una situación de descontento social, turbulencia política, contestaciones callejeras, mucha incertidumbre y mucha confusión.

AB: … y ese descontento popular es aprovechado por el caudillismo o populismo que aparta del camino a la democracia.

LF: No obstante, hemos avanzado mucho. Usted ve América Latina y nota que ha habido un progreso material, carreteras modernas, aeropuertos modernos, infraestructura de primera. Hemos avanzado en términos de acceso a la educación, ahora necesitamos mejorar la calidad de esa educación, la formación de maestros, las nuevas técnicas pedagógicas, eso está pendiente. En lo social, mejorar el acceso al empleo, mejorar los salarios, las pensiones, la seguridad social, eso aún está pendiente en América Latina.

Y está pendiente porque necesitamos reorientar el modelo económico nuestro, que no puede depender exclusivamente de la exportación de materias primas sin ningún tipo de transformación productiva.

El tema nuestro es cómo podemos incrementar nuestra capacidad de producción, cómo lograr la productividad, cómo insertarnos en la cadena global de valor con bienes y servicios de mayor valor agregado. Eso se logra teniendo una educación de calidad. Universidades de primer orden, donde al estudiante se le adiestre para que cuando salga del aula, se inserte perfectamente en el Mercado laboral, como ente productivo.

Nuestras universidades, no todas, son capaces de satisfacer esas expectativas y esa necesidad.

AB: A veces los profesionales que salen, no son absorbidos por el Mercado de la manera esperada y eso los frustra y crea resentimientos.

LF: Así es y eso afecta a la juventud, entonces desorientada y frustrada es otra fuente de conflicto social.

AB: Para usted, siempre ha sido la educación uno de los pilares fundamentales para el desarrollo, recuerdo en su gestión, sus programas de lectura, sus programas de computación…

LF: Sin duda. Y del desarrollo económico y social sostenible, que sin la capacitación de los recursos humanos no puede haber democracia.

La democracia tiene que coexistir con niveles de vida, de satisfacción a las necesidades que tienen los pueblos.

AB: ¿Cuál es su futuro político?

LF: El futuro político siempre depende de lo que la gente quiera. Obviamente, yo siempre estaré comprometido con la República Dominicana, con toda América Latina, lo que hemos llamado la “Consolidación de un Estado Democrático de Derecho”, en el desarrollo sostenible. Eso, puede hacerse en el gobierno o fuera del gobierno, el compromiso siempre estará. Elección popular, no depende de uno, depende de las circunstancias, como decía Ortega y Gasset.

AB: Usted, además de hombre político es escritor, y a la juventud hay que darle libros orientadores con la experiencia adquirida, una visión global y esclarecedora.

LF: Justamente, la Fundación Global Democracia y Desarrollo, frutos de las conferencias y talleres, dio origen a un proyecto educativo: el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales y Humanidades, de posgrado con 14 maestrías y 2 doctorados.

La idea de ir profundizando, para que la gente entienda los problemas internacionales, la geopolítica mundial y como afecta a nuestros pueblos, el carácter interdisciplinario y el conocimiento contemporáneo. No basta ser especialista. Usted es historiador, pero tiene que entender de economía, de sociología, tener una visión global. En otra época no se veía este carácter interdisciplinario del conocimiento, hoy lo vemos y lo brindamos a los jóvenes dominicanos, a los catedráticos que vienen de España, de México, para que vean distintas perspectivas, distintas sensibilidades de los problemas que nos afectan. Ésa es la base: “el conocimiento”; entonces, la participación política puede ser de más calidad y de mejor orientación en el liderazgo. Ya no es solo el activismo, sino que es un activismo que se fundamenta en el conocimiento y en una visión clara de la historia y un sentido de futuro.

AB: Podemos invitar a los jóvenes latinoamericanos y europeos que se acerquen a su fundación.

LF: Sin duda, Y hacemos muchos eventos donde vienen de distintas partes de Latinoamérica. Realizamos con la Asociación de Naciones Unidas de República Dominicana, (que presido) un evento, a final de año, vienen estudiantes de todas partes, lo más destacados, se pasan luego dos semanas en Naciones Unidas en Nueva York. Aprenden mucho, se interesan por los problemas internacionales, es una manera de contribuir con la educación, el pilar para las nuevas generaciones y para el futuro.

Fuente: http://periodistas-es.com/leonel-fernandez-globalizacion-cine-latinoamerica-91675

 

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