La venezolana que ganó el show de cocina

Maoli Parra

Un día de competencia. 4 competidores latinoamericanos. 3 rondas eliminatorias. Ingredientes secretos y tiempo limitado: mucha presión y nervios. Así se resume el reality show de cocina “Chopped”, de la cadena Food Network de Estados Unidos.

La ganadora, una venezolana: Adriana Urbina, de 26 años de edad, radicada en Nueva York desde hace 4 años.

“Estoy muy emocionada y orgullosa no solo por haber podido mostrar mis habilidades, sino de representar a Venezuela en una competencia tan reconocida en Estados Unidos”, fueron las primeras palabras de Urbina luego de ganar esta competencia.

Urbina tuvo que demostrar sus habilidades trabajando con cinco ingredientes sorpresa y con los que debía preparar tres platos: aperitivo, entrada y postre, en un tiempo determinado.

“No sabía qué pensar, todo era en el momento. Ellos solo nos enseñaron la cocina, las máquinas y cómo usarlas”, dijo la joven desde la Gran Manzana en entrevista exclusiva.

Ingrediente secreto

Empezó la competencia y por fin los ingredientes fueron desvelados: chicharrón, sopa, lulo, masa morada, bayo, yuca, alfajores y caraotas. Ante esto Urbina sintió tranquilidad, a pesar de los nervios, y en su mente las ideas llegaron unas tras otras.

Para el aperitivo la venezolana preparó arepas con guiso de chicharrón más una salsa de lulo y coco; en el plato principal se destacó por su receta de gallo en vino tinto, con salsa de tomatillos verdes y croquetas de yuca. En este punto de la competencia fue la favorita del jurado, lo que la llevó a disputar la ronda final con un chef originario de Brasil, dueño de dos restaurantes en Washington y quien además ya había participado y ganado en otros concursos de cocina.

Su última preparación consistió en un gazpacho de mango verde. Así, la joven venezolana se destacó por superar los desafíos que imponía el reality show, lo que le confirió el premio de 10 mil dólares.

“No me lo podía creer. Lloré de la emoción y me sentí como en un Miss Venezuela”, pronunció entre risas.

A pesar de confesarse nerviosa durante su desempeño en la competencia y de tener grandes rivales, Adriana asegura que la confianza en sí misma fue lo que la impulsó a ganar: “Resistir, persistir y ya luego las cosas buenas vienen”.

“Podrá sonar cursi, pero hay que creer en uno mismo y, a pesar de las barreras, hay que seguir para conseguir los sueños”, ilusiona la chef.

“No todo es sobre mí”

Además de la recompensa monetaria y los conocimientos adquiridos, la venezolana tenía claro que el show volcaría sobre ella mucha atención mediática y culinaria, por lo que aprovecha la oportunidad para aportar un granito de arena a quienes más lo necesitan.

“Sabía que este show iba a traer muchísima atención y no quería que fuese todo sobre mí. Quiero que esto sea una oportunidad para ayudar”, y no solo a sus padres, quienes están en Venezuela, sino también contribuye con dos organizaciones: “Comparte por una vida”, que recolecta comida para bebés; y “Acción Humanitaria por Venezuela”, que se encarga de garantizar comida y medicinas para niños.

“La cocina para mí es felicidad. Es como mi primer amor”

Su gusto por la cocina viene desde la infancia, cuando cocinaba con su padre, aunque este no tiene nada que ver con el arte culinario.

Adriana sabía que quería la cocina como su estilo de vida, sin embargo, “sentía que en Venezuela esa era una carrera que no iba a tener éxito”, por lo que estaba “un poco nerviosa”.

Sin embargo, “con el apoyo de mis padres me decidí, me arriesgué y lo hice”, memora la joven.

Sus experiencias culinarias comenzaron sin que aún se preparara académicamente para ello. Urbina se paseó por diferentes restaurantes de renombre y trabajó con chefs de gran trayectoria nacional.

“Mi primer trabajo fue en la Cuadra Gastronómica de Caracas. Fue una buena introducción a la cocina”, cuenta.

Después su experiencia subió como la espuma: trabajó en Mokambo, luego colaboró con el cocinero venezolano Carlos García y finalmente con la chef Helena Ibarra.

Urbina, quien obtuvo su título del Instituto Culinario de Sumito Estévez, con deseos de seguir aprendiendo, consiguió hacer pasantías en España con el reconocido chef español Martín Berasategui, quien cuenta con 8 estrellas Michelin.

“El 90 % de lo que sé lo aprendí allá”, asevera.

En busca de una visa

Al regresar de España, Urbina, con una hermana viviendo en Nueva York, empieza un plan para irse a vivir a Estados Unidos, porque en Venezuela “se estaban empezando a poner mal las cosas”.

“Fue difícil porque yo no tenía visa. Pero contacté a restaurantes y chefs de allá. Conseguí un contrato con Rouge Tomate (restaurante neoyorquino con una estrella Michelin) y ellos me pagaron la visa”, relata.

Asimismo, asegura que su ida a la Gran Manzana requirió de mucho esfuerzo por su parte y por sus padres, quienes siempre la apoyaron de diferentes maneras.

Al llegar a un lugar nuevo y sin saber muy bien el idioma, la experiencia se tornó “complicada”. Urbina afirma que fueron “unos meses muy duros”, pero que aun así ha sido “increíble”.

Tepuy, cenas venezolanas en Nueva York

Adriana, quien siempre tuvo la idea de tener su propio restaurante de alta cocina venezolana, es creadora de “Tepuy”, una serie de cenas de estilo innovador “pop-up”, que es una forma que tienen los chefs de promocionarse con bajo presupuesto.

“Consiste en alquilar un restaurante por un día, vender tickets y ofrecer la comida que quieras. Es una buena manera para conseguir inversionistas para tu restaurante”, explica Urbina.

En su pop-up dinner “Tepuy” la chef ofrece 7 platos degustación inspirados en sabores venezolanos a un público variado.

“El nombre de mi pop-up es Tepuy porque es una manera de conectar a la gente con otras cosas de Venezuela. Tepuy es una de las montañas más increíbles del mundo y está en mi país”, declara.

Entre los reconocimientos que ha obtenido la joven, “Tepuy” fue reseñado por Eater, sección de cocina del periódico New York Times, como uno de los mejores sitios de comida venezolana de Nueva York.

“A través de eso, la gente de Food Network me encontró para el reality”, comenta.

Por lo pronto, Adriana sigue trabajando en sus cenas y planeando con inversionistas para la posible apertura de su restaurante de cocina venezolana contemporánea en los Estados Unidos.

“Mi sueño dorado es hacer lo más que pueda aquí y luego irme a Venezuela. Llevar todos mis aprendizajes para allá”, finaliza.

Fuente: http://www.analitica.com/entretenimiento/adriana-urbina-la-venezolana-que-gano-el-show-de-cocina-chopped/

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