La única salida para Venezuela son las elecciones democráticas

La Santa Sede responde a nombre del Papa a la carta de seis ex presidentes de América Latina

Ary Waldir Ramos Díaz

La voz del Pontífice y la de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) entonan la misma melodía: primero los más vulnerables y necesitados. Así, el papa Francisco vuelve a manifestar que está “preocupado por el sufrimiento que padece el pueblo venezolano”.

Lo señala en la misiva firmada por el cardenalc y dirigida a seis expresidentes latinoamericanos con fecha del 13 de junio de 2017.

La diplomacia vaticana insiste en la salida democrática a la crisis en Venezuela que pasa por las condiciones de una “negociación seria” entre oposición y oficialismo, además de reiterar la “celebración de las elecciones constitucionales”.

De esta forma, el papa Francisco se mantiene coherente con las declaraciones de los obispos venezolanos en Roma (8 de junio de 2017) y las prerrogativas para abrir nuevamente las negociaciones en Caracas, fallidas a mitad de enero 2017.

El Papa “sigue con atención los avatares de esa querida nación y, en la medida de sus posibilidades, está tratando de ayudar a encontrar una solución ante las graves dificultades actuales”, responde Parolin.

Los exmandatarios Luis Alberto Lacalle (Uruguay), Mireya Moscoso (Panamá), Andrés Pastrana (Colombia), Jorge Tuto Quiroga (Bolivia) y Miguel Angel Rodríguez (Costa Rica) enviaron una carta el pasado 1 de mayo al Papa en la que manifiestan “su punto de vista sobre la situación venezolana y adjuntaban dos declaraciones de respaldo al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos” (OEA), Luis Almagro.

El gobierno de Caracas rompió relaciones con la OEA cuando Almagro condenó la ‘dura’ represión de las manifestaciones en Venezuela y denunció un “auto golpe de Estado”, y lamentó que el oficialismo se sitúa “al margen de la legalidad constitucional interamericana”.

“Deseo asegurarle – continua el documento – que la Santa Sede, siguiendo las disposiciones del Santo Padre y en comunión con la Iglesia venezolana, ha hecho todo lo posible, desde la posición a la que fue invitada tanto por el Gobierno de Venezuela como por la Mesa de Unidad Demócratica, para que se alcanzase un acuerdo político entre las partes que concretase una salida democrática, pacífica y viable a la crisis venezolana”.

Por ello, Parolin insiste en las condiciones para que “sea retomada la vía de la negociación en Venezuela”, ya señaladas en la carta del 1° de diciembre de 2016, que fue escrita en nombre del Papa Francisco y “por disposición Suya”. Las recordamos aquí:

En esta nueva carta no se da marcha atrás en los puntos claves para que la Santa Sede interceda en la negociación, la cual fracasó al inicio del año cuando monseñor Claudio Maria Celli, diplomático de experiencia, fue llamado de regresó a Roma luego de un fuego cruzado de las partes e ineficaz para aliviar la situación humanitaria del pueblo.

“La Santa Sede continúa considerando que una negociación seria y sincera entre las partes, basada en unas condiciones muy claras, comenzando por la celebración de las elecciones constitucionalmente previstas, podría solucionar la grave situación de Venezuela y el sufrimiento al que se ve sometida la población”.

Por último, el obispo de Roma dijo estar dispuesto a saludar a los expresidentes que le escribieron al final de una Audiencia General de día miércoles, sin indicar una fecha. Asimismo, Parolin aseguró que podría recibirles personalmente.

Por su parte, unos días después de la visita de la cúpula de los obispos venezolanos al Papa, quienes le ilustraron sobre la difícil situación del país, el presidente Nicolás Maduro escribió una carta para pedir la intermediación del pontífice ante la oposición (agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática, MUD), al mismo tiempo que denunció el uso de niños en los actos de violencia en manifestaciones opositoras.

“Demás está decir que como demócratas reconocemos y respetamos la validez de la protesta política cuando se le da cauce de paz. El conflicto es nervio fundamental de una democracia digna de tal nombre, de una democracia verdadera como la nuestra. Pero lo que es y será inadmisible es la puesta en marcha de una lógica de guerra que ya ha causado demasiadas muertes, demasiada destrucción, obstruyendo así todos los efectos sensibles y los efectos bien dirigidos para alcanzar un genuino diálogo nacional”, escribe el presidente Maduro, en una carta enviada con fecha del 12 de junio.

El presidente de la CEV, Diego Padrón, que se reunió en el Vaticano con el pontífice el pasado 8 de junio, denunció en una rueda de prensa, la ‘propaganda’ que ha manifestado que “el papa está de parte del Gobierno y, por lo tanto, en contra de la oposición y lejos del pueblo”.

El prelado aclaró que la posición del Papa es la del Evangelio y tiene raíces en opción por los que más sufren. En este sentido, el Pontífice apoya “todo lo que se haga en favor de Venezuela y todo lo que haga la CEV”, señaló.

Los seis obispos que conforman la presidencia de la CEV ilustraron al pontífice sobre la situación que atraviesa el país, donde, “todo el pueblo sufre hambre, la falta de medicina, la inseguridad y la zozobra”.

Padrón había sugerido que el Papa está muy bien informado y ‘conmovido’ de la situación y de los “dos meses de continuas manifestaciones diarias donde ya han muerto 70 jóvenes de manera violenta”.

De hecho, el Papa recibió de las manos de la presidencia de la CEV un informe sobre las víctimas mortales de las manifestaciones. Según el presidente de los obispos venezolanos, Francisco le garantió “todo su apoyo, tanto a la Iglesia como al pueblo venezolano”.

En este contexto, la carta de Parolin, a nombre del Papa, a los seis expresidentes latinoamericanos, confirma la voz de los obispos venezolanos que estuvieron en Roma: Francisco está a favor de una nueva medicación, pero tiene que estar basada en la carta que Parolin mandó en diciembre.

Los obispos venidos a la Santa Sede recientemente aseguraron que la Iglesia rechaza totalmente la reforma de la Constitución que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro están impulsando, porque “es innecesaria”.

El objetivo manifiesto es detener la inseguridad en las calles y responder concretamente a la escasez de alimentos y de medicinas. Los obispos aseguraron que se podría hablar de un canal de ‘solidaridad fraterna’ para que llegue la ayuda humanitaria y trabajar por el respeto de la dignidad humana en esta situación de emergencia.

Fuente: https://es.aleteia.org/2017/06/15/papa-francisco-la-unica-salida-para-venezuela-son-las-elecciones-democraticas/?utm_campaign=NL_es&utm_source=daily_newsletter&utm_medium=mail&utm_content=NL_es

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