La caída del último diario católico impreso en América Latina

Entrevista a Carlos Zapata: “Era el único periódico impreso de circulación diaria en América Latina”

Isaic Calderón

“Se trata de una obra pastoral contra la que no pudo ni siquiera la dictadura”. 

A diez días del cierre de Diario Católico la lucha por el regreso del mismo que el 14 de mayo cumpliría 93 años, sigue latente así como el impacto de toda una población que creció y envejeció leyendo las historias que allí se contaban, las cuales en los últimos ocho años formaron parte de la responsabilidad de Carlos Zapata, correcto de estilo del periódico y fiel del legado de Mons. San Miguel Díaz.

Para hablar sobre lo que ocurre en torno al diario se presenta la siguiente entrevista a Carlos Zapata:

Tuvieron papel hasta el 31 de enero, día que cerró el periódico ¿Qué ha pasado en estos últimos días?

No mucho pero el consejo Municipal de San Cristóbal ha estado esta semana agilizando el papeleo para nombrar al Diario Católico “Bien Patrimonial de San Cristóbal” y ojala que así sea. El último director del periódico, P. José Laureano Ballesteros, me comentaba que todo esto ha sido un escándalo mundial y necesitan saber que hay un municipio que lo defiende como “bien patrimonial intangible”.

¿Qué lograrían con el decreto?

No sé si la declaratoria del Consejo Municipal es una cuestión simbólica, pero hay quienes lo están viendo como una esperanza. Además, se comenta que el Gobernador del Táchira- que para nada es creyente ni mucho menos-está en conversaciones políticas entre algunos personajes conocidos en la región, para el rescate del periódico; pero en lo personal no lo creo, primero porque no sabemos bajo qué circunstancias piensan ayudar y ya en el pasado se hizo una alianza a través dela cual se utilizaba la rotativa del diario para imprimir un periódico que se llamaba Diario Pueblo, mismo que terminó haciéndole la competencia desleal al Diario Católico. Y segundo, crear una obra para combatir el comunismo y en el que terminan imprimiendo propaganda comunista son cosas que uno no espera, aunque ya habrá quien juzgue a las autoridades eclesiásticas- si es que alguna está involucrada en ese tipo de acuerdos poco éticos y desligados de la moral cristiana que tanto propiciamos. ¿De qué puede servir nombramiento? Pues no sé, habrá que esperar que se cristalice y no sabemos si es un tema político, símbolo o solidaridad, aunque, ciertamente, se ve con buenos ojos cualquier pronunciamiento sobre el tema, porque como católicos creyentes tenemos la esperanza de que no se permita el cierre definitivo de “el decano de la prensa tachirense”.

Lucharon por continuar en circulación, tanto que hicieron una campaña para la recaudación de fondos ¿no?

Sí, más aun el secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin que fue nuncio apostólico en Venezuela, conoce el periódico y en escritos que se hicieron en 2013 y en 2015 se comentaba que parte de sus oraciones, estando en el Vaticano, iban por las familias tachirenses. En algún momento se conversó de la posibilidad de que la Pontificia Comisión para América Latina tocara el tema, se buscara ayuda. Ciertamente, la asfixia a la que se ve sometida el periódico desde el punto de vista empresarial generada por este Gobierno comunista y dictatorial anula prácticamente toda posibilidad. Nosotros queremos creer que la intención por parte de las autoridades vaticanas y de la Iglesia no es ni será en ningún momento, el cierre definitivo de un periódico como este que era hasta hace poco el único de circulación diaria en América Latina, si bien es cierto que contamos con RCL, la versión hispana de Vatican, con ACI Prensa de Perú, el Catolicismo de Colombia o Desde la Fe con su millón de ejemplares que circula cada domingo en México; sólo uno circulaba todos los días que es el Diario Católico y nosotros sí seguimos con la esperanza de que sea un cierre temporal y no definitivo aunque ya hayan liquidado a todo el personal.

Claro, y esto ocurre cuando ya se acercaba el aniversario y luego el centenario.

Es algo sumamente triste, para muchos de nosotros es como un luto porque allí se formaron periodistas, le debo parte de mi conversión al periódico, son casi ocho años en los que para bien o para mal uno se transforma siguiendo ese tipo de noticias, es complejo.

En tú último artículo escribiste “cuántas almas se habrán salvado” que quisiste decir con esa frase.

Estuve en el Diario casi ocho años y en algún momento se sugirió eliminar la página 8 dedicada a la Iglesia, un total exabrupto, es decir, un periódico religioso sin una página religiosa no tiene mucho sentido. Pero al Padre le hicieron esa propuesta y él dijo “vamos a eliminarla, estudien la proposición durante unos meses”. A mí me asignaron esa tarea y durante una semana analicé los argumentos de por qué se debía cerrar pero el resultado fue contrario, terminé enamorado de esa página y luego defendiéndola. En ella fui testigo de muchos casos de personas que se transformaron no sólo por el tema laico o que aprendió a leer con el periódico sino por el tema de valores. Yo veo a la conversión como un proceso de todos los días, de llegar a una meta y si creo que mucha gente cambió de opinión con artículos que llegaron a leer allí, más allá de los defectos que seguramente tuvo el periódico.

¿Cuáles son las consecuencias del cierre definitivo?

Lo más grave del cierre fueron las 18 familias que se quedaron sin sustento y para nosotros ha sido un tanto traumático por razones que solo nosotros entendemos: hay personal que trabajó durante 30 o 40 años haciendo sólo una cosa que se hacía allí y que no van a poder hacerla en otra parte, por ejemplo, la gente de mantenimiento puede trabajar en cualquier otro tipo de oficina, pero un diseñador gráfico que se entrenó para hacer solamente el tipo de montaje que se hacía en Diario Católico no consigue trabajo fácilmente en otro lado y más cuando se trata de personas que son adultos mayores o que ven como competencia a jóvenes que están recién saliendo de la universidad con nuevas habilidades y con nuevos tipos de programación. Y hay otro detalle que nosotros también vemos, hay una serie de equipos que prácticamente sólo funcionan para imprimir ese diario, como la rotativa que no es una máquina que mueves de un lado a otro o que se vende como cualquier otro producto sino que es una máquina que tiene más de tres décadas allí que rinde y funciona ;está valorada por los 300 millones de bolívares al cambio de dólar actual. Además, fue una obra pastoral creada en 1924 por el primer obispo del Táchira- cuando se inaugura la Diócesis de San Cristóbal- Mons. Tomás Antonio San Miguel Díaz, un muchacho de 36 años de edad que como visionario ve en el diario la posibilidad de luchar contra la masonería y con todas las corrientes protestantes de la época incluido el comunismo, para entonces si se veía como una obra pastoral que promovía la defensa de la verdad que estaba en alianza con el Decreto Inter Mirífica de la promoción de la Doctrina Social de la Iglesia en defensa de los buenos valores, de la familia como está concebida, constituida por un hombre y una mujer, la defensa de la vida. Entonces: el impacto que tiene el cierre de un medio como este es tremendo porque va más allá del número de empleados, de una máquina que se despreció y de que se trata no simplemente de un producto editorial de una empresa como las miles que lamentablemente cierran en Venezuela cada día, sino que se trata de una obra pastoral de 93 años de edad contra la que no pudo ni siquiera la dictadura y que en una circunstancias que todavía no terminamos de entender se permite que se cierre tan alegremente.

http://reportecatolicolaico.com/2017/02/zapata-era-el-unico-periodico-impreso-de-circulacion-diaria-en-america-latina/

http://ipysvenezuela.org/alerta/cierra-diario-catolico-el-mas-longevo-del-estado-tachira/

 

 

 

Artículos relacionados:

email