El desacato de Yorgelis

Rogelio Suarez

“Ay dios santo!! Que mujeres tan depravadas. No darles pena. Mijita y tan educaditas que se veían”. La cola de la panadería avanzaba y las frases no paraban. Los más jóvenes solo soltaban una sonrisa y de vez en cuando una carcajada. Yo regresaba de la radio. Venía del programa nocturno que sale por televisión. En mi cabeza rondaban aún palabras como carta democrática, Almagro, Maduro, asamblea y crisis. Evidentemente no me conecté con las conversaciones de mis vecinos.

Al llegar a la casa revisé el celular y como es costumbre tenía una chorrera de mensajes en el celular. No acostumbro a abrir los videos de una vez. Prefiero leer todos los textos. No me aguanté y abrí uno de los videos que más se repetía. Al llevar 30 segundos comprendí a mis vecinos en la panadería.

Al día siguiente en la radio a la hora de “armar” la pauta periodística se entremezclaban los temas de política, economía, comunidad y sucesos con comentarios sobre el video sexual, de tres personajes de la farándula nacional.

Una de las compañeras me informó en voz baja. “Rogelio una de las chicas del video va a explicar lo que pasó hoy en la noche”. Le pregunté cual canal lo transmitiría. Me dijo que por Instagram. Yo solté un, ahhhhhhhh, pero realmente no entendí muy bien.

Al otro día Erika Shwarzgruber, una de las chicas del “escándalo sexual”, como lo calificaron los medios contaba con detalles su versión de cómo ese video se filtró en las redes sociales. Lo impresionante del asunto es que más de 100 mil cibernautas se conectaron esa noche para escuchar… pero sobre todo para ver.

Esa misma noche y al día siguiente el Tribunal Supremo de Justicia dio a conocer dos sentencias que nos pusieron en el centro de América Latina y quizá del mundo. La mañana del jueves el defenestrado presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges se pronunció, lo hizo a través de Capitolio tv en YouTube y por periscope. No manejo los datos precisos, pero sospecho que no estuvo ni “cerquita” de la cantidad de cibernautas que logró Erika dos noches atrás.

Apenas el viernes en la tarde fue cuando el Presidente de la República, Nicolás Maduro se pronunció en una transmisión por VTV, sobre las polémicas sentencias del TSJ y de las explosivas declaraciones de la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz quien dijo que dichas sentencias evidenciaban varias violaciones del orden constitucional. El camarógrafo de VTV hizo un barrido y mostró a varias empleadas del Ministerio Público que aplaudían a su jefa. La Fiscal “muerta de la risa” siguió su discurso.

Las transmisiones del Presidente Maduro además de ser televisadas por el canal del Estado o en cadena, ahora también salen por Facebook Live. No manejo datos precisos, pero sospecho que ninguna de esas transmisiones le ha llegado “cerquita” a la cantidad de cibernautas que logró Erika dos noches atrás. Y si son en la madrugada, como el sábado, mucho menos.

Por cierto, este sábado fui a la panadería y por supuesto la conversación de los vecinos fue sobre la madrugadora exhortación al TSJ del Presidente Maduro y de la mañanera decisión del máximo tribunal del país en “echar pa atrás” las hoy desaparecidas sentencias.

No faltó un mamador de gallo que le metió picante a las frases y expresiones vecinales. “Que será de la vida de Yorgelis?”. A lo que una señora con una lánguida bolsa de pan le replicó. “Cuál? ¿La del Club de los Tigritos? Jummmm tan mansita ella. Ni sombra de aquella muchachita bonita”.

“La gente crece. Ya no es una muchachita. Es una mujer”, dijo la pícara cajera mientras me hacía un guiño con su ojo izquierdo.

Artículos relacionados:

email