Consideraciones clave acerca de los DESC e internet

Alan Finlay y Deborah Brown*

En los últimos dos años, la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) ha estado investigando de qué manera internet puede habilitar los derechos económicos, sociales y culturales (DESC)[1] y abogando por mayor atención sobre el rol de internet para asegurar el disfrute de estos derechos.

Aunque desde mitad de los ‘90, ha habido esfuerzos importantes para usar internet para mejorar el acceso a educación, salud y seguridad alimentaria, entre otros objetivos de desarrollo, estas iniciativas rara vez han sido formuladas dentro un marco de derechos.  Nuestra investigación en efecto plantea las siguientes preguntas: dada la proliferación de las tecnologías de información y comunicación (TICs) desde esa época ¿cuáles son los desafíos clave en cuanto a políticas que aprovechen el potencial de internet para asegurar los DESC?, ¿cuáles son los cuellos de botella?, ¿cuál es la responsabilidad de los Estados comparada con los requerimientos de la sociedad civil?  Este reporte enumera siete consideraciones clave para analizar cómo internet impacta en estos derechos.

 Consideraciones clave cuando se analiza internet con relación a los DESC

  1. Internet habilita el ejercicio de los DESC: aunque el acceso a internet no constituye un derecho humano en sí, dicho acceso sí puede ser un habilitador del ejercicio de los DESC. internet ayuda a las personas a encontrar trabajo y a los gremios a organizarse, permite a los pequeños agricultores acceder a información competitiva sobre el mercado; es un potente habilitador de la participación cultural, la innovación y la expresión artística; permite que los recursos de aprendizaje se compartan fácilmente; y facilita el acceso a información de salud y asesoría médica. Por lo tanto, aumentar y mejorar el acceso a internet es una consideración importante para que los Estados cumplan con sus obligaciones bajo el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales[2].  Las barreras que inhiben el acceso a internet deben ser abordados como parte de las obligaciones del Estado para respetar, proteger y satisfacer el disfrute de todos los derechos humanos.
  2. Internet crea nuevas formas de intercambio que tienen impacto en el ejercicio de los DESC: el desarrollo global de internet ha resultado en nuevas interacciones e intercambios económicos, sociales y culturales que no podrían haberse producido sin éste. Por ejemplo, la apertura a nuevos mercados para los pequeños productores de bienes culturales ha creado nuevos modelos de negocio que no existían antes, mientras que en el área de participación cultural, las tecnologías digitales y el fácil acceso a ellas han democratizado y fortalecido los derechos culturales. Resulta crítico que los gobiernos comprendan bien cómo internet permite nuevas formas de empoderamiento social y político de individuos y colectivos, así como nuevas formas de creación e intercambio digital en línea, y la importancia de crear políticas que promuevan esas nuevas formas de ejercitar los DESC.  Por ejemplo, la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA)[3] recomienda que se dé especial consideración a la preservación del patrimonio cultural digital.
  3. Internet puede tener un impacto negativo en los DESC: internet y las nuevas tecnologías también pueden afectar negativamente el ejercicio de los DESC e incluso facilitar la violación de estos derechos. Esto puede producirse como efecto de proyectos gubernamentales de TICs mal administrados o de legislación obsoleta o poco efectiva. La intervención directa de los Estados, ya sea a través de la censura o vigilancia de las comunicaciones, puede también afectar a estos derechos.  El almacenamiento masivo de datos personales por parte de los intermediarios es usado también por los Estados para violar derechos, por ejemplo, los derechos de los movimientos sociales o sindicatos.  Las corporaciones, aunque no están al mismo nivel de obligación que los Estados, también tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y su rol afecta el ejercicio de los DESC, por lo que se requieren políticas adecuadas para su cumplimiento
  4. Internet empodera a individuos y grupos de forma distintas: aunque se esperaba que internet redujera la brecha de pobreza, las evidencias indican que la brecha entre ricos y pobres ha aumentado y que la riqueza se ha concentrado en una minoría global que es la principal beneficiaria de internet.[4] Existen diferencias significativas en el acceso a internet de calidad y de bajo costo debido a cuestiones relacionadas con el ingreso, la educación, el género, el lenguaje, la ubicación geográfica y otros factores económicos, sociales y culturales, que siguen siendo preocupaciones latentes para propiciar los DESC. Otro tema que parece no haber recibido la suficiente atención por parte de los gobiernos son las diferentes maneras en que los grupos y comunidades se empoderan cuando logran utilizar internet en contextos “de acceso igualitario” –es decir cuando no existen barreras obvias para el acceso–.  Si el acceso es dinámico, confiable y participativo, los grupos logran un acceso efectivo a la información que necesitan para empoderarse y mayor capacidad de acción social y política.  Los Estados tienen la obligación de comprender cuándo esos desbalances tienen un efecto negativo en los derechos individuales y deben buscar resolverlos.
  5. Los sistemas abiertos protegen a los DESC: internet habilita el ejercicio de los DESC por parte de comunidades y grupos, a veces sin la intervención de los Estados.[5] Nuestra opinión es que el software y los estándares abiertos ofrecen más probabilidades para propiciar esa forma de empoderamiento. También facilitan que los gobiernos provean mejores servicios –el software puede adaptarse para satisfacer necesidades específicas y se ahorra dinero al no pagar licencias y al evitar otras restricciones en el uso de software–.
  6. El contenido abierto promueve la educación, la participación en la vida cultural y el acceso a los beneficios del progreso científico: en general el contenido abierto –contenido accesible en línea en forma gratuita– estimula la curiosidad científica y fomenta la educación y el intercambio cultural. Por ejemplo, el ex-Relator Especial en derechos culturales propuso la “adopción de un enfoque de bien público para la innovación y la difusión del conocimiento”, mientras que la Comunidad Europea recientemente tomó la decisión de proveer acceso público gratuito a todos los artículos científicos gestados con fondos públicos, no más tarde que el año 2020.[6] A la vez que los sistemas alternativos de licencias como Creative Commons deben ser apoyados, es nuestra opinión que al menos el contenido generado con fondos públicos debería encontrarse accesible en línea en forma gratuita, incluyendo los recursos educativos.
  7. El sector privado juega un rol fundamental en la provisión de servicios de internet para los DESC: debido a que gran parte de internet pertenece y es administrada por el sector privado, los intermediarios tales como los buscadores, los proveedores de acceso a internet (ISPs) y los proveedores de contenidos pueden jugar un rol crítico en el ejercicio en línea de los DESC. Éstos pueden limitar y restringir el acceso a internet y a contenidos específicos y, de ese modo, limitar la participación pública y la capacidad de internet de apoyar el ejercicio de los DESC. Por ejemplo, la evidencia sugiere que los algoritmos de los buscadores como Google tienen la capacidad de influir en las percepciones populares acerca de la cultura y limitar el acceso a la información.  Mientras que internet en cierto modo ofrece formas de contrarrestar los monopolios de los medios tradicionales, la corporativización de internet a través de compañías como Google, Facebook, Apple y Microsoft y la convergencia de grandes proveedores de acceso con empresas de medios, como Rede Globo en Brasil, están reduciendo el potencial de internet para habilitar el ejercicio de los DESC.[7]  Al mismo tiempo, la expansión y la imposición del régimen de propiedad intelectual y de derechos de autor entran en conflicto con el derecho al acceso a los beneficios de la ciencia y la tecnología y al contenido educacional y cultural en general.  Por lo tanto, es importante que los intermediarios de internet asuman su responsabilidad de respetar los derechos humanos definidos por los Principios Rectores sobre empresas y derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas.[8]

Conclusión

Incorporar los DESC en el análisis de las políticas de internet puede resultar más abarcador y sólido que limitar el enfoque a los derechos civiles y políticos exclusivamente, reflejando la universalidad, indivisibilidad, interdependencia y correlación de todos los derechos humanos, así como el potencial de internet para influir y mejorar todos los aspectos de la vida de las personas.  Si fallamos en lograrlo, corremos el riesgo de diluir el potencial de internet como facilitador de todos los derechos humanos, así como de aumentar la desigualdad y la discriminación dentro de las sociedades y entre ellas. (Traducción APC y ALAI).

* Alan Finlay y Deborah Brown, Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC).

Notas:

[1] https://www.apc.org/en/projects/internet-rights-are-economic-social-cultural-rights

[2] http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CESCR.aspx

[3] www.ifla.org

[4] Ver el Global Information Technology Report 2015 de WEF: www3.weforum.org/docs/WEF_Global_IT_Report_2015.pdf y el 2016 Digital Dividends report del Banco Mundial www.worldbank.org/wdr2016

[5] Por ejemplo el proyecto español CitizenSqKm www.citizensqkm.net

[6] Khomami, N.  (2016, 28 mayo).  Todos los papers científicos serán de libre acceso para el 2020 según la propuesta de la UE.  The Guardian.  www.theguardian.com/science/2016/may/28/eu-ministers-2020-target-free-access-scientific-papers

[7] Jensen, M.  (2016, 18 marzo).  Digital convergence: Global trends in broadband and broadcast media concentration.  APCNews.  https://www.apc.org/en/news/digital-convergence-global-trends-broadband-and-br

[8] http://www.ohchr.org/Documents/Publications/HR.PUB.12.2_sp.pdf; ver también: Sullivan, D.  (2016).  Business and digital rights: Taking stock of the UN Guiding Principles for Business and Human Rights in the ICT sector.  APC.  https://www.apc.org/en/pubs/business-and-digital-rights-taking-stock-un-guidin

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento: Internet y derechos económicos, sociales y culturales 10/02/2017.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/183716

 

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