Ciudad Tiuna

Carlos Torrealba

Hace días atrás estuve en Ciudad Tiuna, que es un sector de 146 hectáreas o 1,46 kilómetros cuadrados del complejo militar de Fuerte Tiuna, en la que está previsto que existan 25 mil apartamentos en 240 edificios para una población estimada cercana a 100 mil personas. Los habitantes de esta ciudad residencial son personas que provienen de barrios y sectores populares de Caracas como La Vega, La Silsa, Casalta, San Agustín y Las Mayas, entre otros. La impresión que me produjo esta ciudad es la de un ghetto, que como se sabe es un área separada para la vivienda de un determinado grupo social, voluntaria o involuntariamente, en mayor o menor grado de reclusión. La característica de esta ciudad es que está cercada por muros y rejas, cerrada antes de la media noche y abierta en las primeras horas del alba. La ciudad está totalmente militarizada y la Guardia Nacional Bolivariana es la encargada del resguardo de la zona, con alcabalas, puntos de control y patrullajes las 24 horas del día. Según logre investigar, la GNB está haciendo un censo entre los habitantes para realizar un sistema de carnetización de jefes de familia, a fin de establecer un control de acceso. El objetivo es garantizar el orden interno y la paz social de este urbanismo.

El gobierno a través de diferentes mecanismos organizativos (PSUV, Clap, comunas, brigadas, etc) realiza una intensa actividad dirigida al control político y social de la población residente.  Cada edificio tiene una estructura organizativa de tipo militar con un Comando Central y Jefes de Piso que integran el Comité Multifamiliar de Gestión que cuenta con un sistema de comunicación interna. Los comités multifamiliares de los edificios son supervisados y controlados por la Autoridad Única de Ciudad Tiuna. En el edificio que visité predominan los carteles alusivos a las actividades del gobierno y un aviso por piso que ya se ha hecho común en todas las dependencias públicas: Aquí no se habla mal de Chávez. Los apartamentos son bastante pequeños, por lo que una familia de 5 miembros vive prácticamente hacinada y en condiciones precarias. Hay fallas importantes con los servicios, particularmente de gas directo. Y cosas tan sencillas como un espacio para lavadero y tendido de ropas, extrañamente no fue previsto.

En cuanto al urbanismo, brilla por su ausencia o con déficits agudos los servicios vecinales inmediatos como farmacias, panaderías, supermercados, colegios, liceos, ambulatorios, así como los recreacionales como canchas deportivas y parques infantiles. El sistema de transporte es altamente deficiente y con esperas largas. En materia de urbanismo y construcciones en general, el gobierno hizo caso omiso a las ordenanzas municipales.

El amigo que sirvió de guía en Ciudad Tiuna me dijo que este urbanismo es un territorio de dominio chavista, en el que conviven los residentes, especialmente de las clases populares, con malandros y colectivos armados dispuestos a defender a la “revolución”. Y para que no quede duda del dominio chavista, me informo que en el pasado mes de abril se conformó un Comité de Defensa Integral de la Nación, con el llamado expreso de defender a la “revolución” frente a la “amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional por parte de la política exterior estadounidense” y la “arremetida de la derecha venezolana en contra del Gobierno Constitucional del presidente Nicolás Maduro y las instituciones del país”.

Otra cosa asombrosa es que al otro lado del muro existe un urbanismo muy diferente para la oficialidad de las fuerzas armadas, donde las condiciones se asemejan a la de urbanizaciones de clase media del Este de Caracas. Uno y otro urbanismo no se mezclan, lo que remarca la segregación socioespacial dentro de este gran colectivo urbano del Fuerte Tiuna.

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