A la opinión pública

Hermanas Misioneras Médicas

La SOCIEDAD DE MISIONERAS MEDICAS CATÓLICAS, (Hermanas Misioneras Medicas) Congregación Religiosa Internacional, cuyo carisma y misión es la Salud en todas sus dimensiones. Estamos presentes en Venezuela desde el mes de marzo de 1951, hace ya 66 años, llegamos a Venezuela para atender los Hospitales Coromoto, en Maracaibo, el Hospital Sagrada Familia en Caripito, Estado Monagas, y el hospital  Sagrada Familia en Amuay, Estado Falcón.  Luego nos fuimos a los barrios en Maracaibo, Caracas, Barquisimeto y el Nula, Estado Apure en donde vivimos y caminamos de cerca con el pueblo más vulnerado, entre ellos escuchamos sus alegrías, sus penas y esperanzas, aquello que les aqueja y que les arranca la vida y la dignidad. 

Nosotras reunidas en Asamblea anual marzo, 2017, estando presente nuestros asociados(as) laicos y todas y las hermanas que hacemos vida en Maracaibo, Caracas, el Nula y Barquisimeto. Vemos con dolor y preocupación la creciente agudización de la crisis económica, social, política y moral que afecta a todos los venezolanos y venezolanas, pero de manera especial a los más pobres y vulnerables, entre quienes vivimos y caminamos en los barrios donde día tras día podemos palpar de cerca la voz desesperada, víctima de las injusticias sociales y económicas.

Como Congregación Religiosa cuyo carisma y misión es la Salud, apelamos a nuestro rol profético, sintiéndonos interpeladas, urgidas e impulsadas por el espíritu a DENUNCIAR, manifestando nuestro repudio y rechazo contra todo lo que de una manera u otra, está atentando contra la Vida y la dignidad de nuestro pueblo, especialmente desde el área de salud.

DENUNCIAMOS Y REPUDIAMOS COMO UN ACTO DE PECADO…

  • El que se ignore o se niegue que hay un GRAVE PROBLEMA DE SALUD fruto de la ESCASES DE MEDICAMENTOS y la CRISIS HOSPITALARIA que actualmente existe en el país. Así mismo REPUDIAMOS que existan personas, empresas e instituciones que usen el acaparamiento de las medicinas como medio para lograr objetivos particulares o como medida de presión y de lucro.
  • El que no se tomen medidas contra la situación hospitalaria: las condiciones deplorables de las áreas de maternidad y emergencia, la falta de medicamentos, la contaminación de algunas de las áreas las cuales hace complicado y pone en peligro la vida de los pacientes.
  • El acaparamiento y el bachaqueo como formas de injusticias y como un acto cruel, que atenta contra la vida y destruye la posibilidad de que los alimentos y las medicinas lleguen a nuestros hermanos y hermanas. Comercializar con los medicamentos, es una forma de jugar con la vida.
  • Las muertes o deterioro de la salud de personas por falta de medicamentos.
  • Las muertes maternas por las razones que sean, bien por negligencia o por no tener el control necesario debido a la imposibilidad de conseguir los medicamentos o de consumir los alimentos necesarios para poder tener un buen embarazo. El que se les obligue a parir cuando llegan con orden de cesárea o presentan problemas de tensión.
  • Denunciamos la falta de insumos, e insalubridad, así como el maltrato físico y verbal en la maternidad del Hospital Central Antonio María Pineda (HCAMP) de Barquisimeto.
  • La aparición de enfermedades que se creían erradicadas, como la tuberculosis, lepra entre otras, que amenazan la vida, especialmente en estos tiempos tan difíciles de acceder a un buen sistema de salud que brinde las condiciones necesarias.
  • El viacrucis que deben padecer para conseguir los medicamentos y el alto precio con el que comienzan a aparecer las medicinas de uso diario y que hacen imposible o inalcanzable el acceso para la mayoría de nuestra gente.
  • El que quede impune y sin efecto las denuncias realizadas por familias afectadas, por el simple hecho de ser pobres y de no contar con recursos para demostrar los delitos que se cometen con sus familiares enfermos. Nos hacemos solidarias con las familias que han presentado denuncias de muertes por negligencia médica.
  • La corrupción en todas sus formas, que hacen que los recursos destinados para la salud no llegue donde tienen que llegar. Esto es una manera de quitar y de robar al pueblo y a la nación.
  • El contrabando de los productos de primera necesidad y de las medicinas hacia los países vecinos que sigue y pareciera imposible
  • El silencio y la indiferencia cómplice, ante el sufrimiento y las necesidades de nuestros hermanos y hermanas, del cual nos negamos a ser cómplices.

EXIGIMOS…. En nombre del Dios de la Vida…

  1. Que el Estado y las instituciones busquen pronta salida a esta crisis que atenta y amenaza la vida////.
  2. Que los organismos competentes dejen de hacerse la vista gorda y se activen en la búsqueda de respuestas acertadas, por la causa de un pueblo que está sufriendo las consecuencias de una crisis generada por otros.
  3. Que cese el comercio, contrabando y bachaqueo de los medicamentos y la salud de los venezolanos.
  4. Que los trabajadores de la salud, respeten y aseguren el trato acorde y digno a las personas que atienden día a día.

AFIRMAMOS…

  • Nuestra Opción por lo pobres y empobrecidos, con ellos y entre ellos queremos seguir compartiendo la vida, como Jesús, nos ponemos de su lado buscando devolverles la dignidad perdida. Promoviendo la reconciliación, la organización, la paz, la justicia, la solidaridad, el compartir, el cuidado de la vida.
  • Seguimos apostando por la promoción de una salud integral, que va desde la prevención hasta el cuidado de la vida en todas sus dimensiones.
  • Resaltamos y valoramos los signos de vida que existen en nuestros barrios, que no son noticia de interés para muchos. Pero que contribuyen con la salud mental y física de nuestra gente, pues les permiten seguir con la esperanza puesta en un mañana diferente donde la justicia sea la bandera que nos mueve a todos.
  • Agradecemos y valoramos los distintos esfuerzos que individual o colectivamente se van dando como medio de solidaridad con los que son víctimas de la crisis de salud y alimentación. Valoramos el coraje de muchos hombres y mujeres que no se callan, que denuncian aunque sus voces no sean escuchadas, aunque sea muy cuesta arriba alcanzar la justicia por la que luchan. Ustedes se han convertido en inspiración y fuerza para nosotras.
  • Nuestro compromiso por seguir contribuyendo con la defensa y la promoción de la salud del pueblo venezolano.
  • Afirmamos que el camino es la unión, el trabajo en equipo y la búsqueda conjunta de salidas que detengan esta situación, antes de que sea más lamentable.
  • En medio de la crisis tenemos en nuestras manos la posibilidad de reinventar caminos y maneras para que la Vida se siga imponiendo por encima de la muerte. En esta tarea todos somos necesarios, todos estamos invitados.

Esperamos que estas denuncias, no caigan en oídos sordos, sino que sean consideradas por aquellos que tienen en sus manos la posibilidad de hacer algo para buscar soluciones y respuestas inmediatas.

         

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