A la comunidad ignaciana

No necesitamos escribir lo que está pasando en Venezuela, porque todos estamos viviendo esta situación y sabemos que nos encontramos en momentos duros y difíciles. Durante los últimos días se ha debatido si debemos presentarnos al colegio como si nada estuviese pasando. Muchos dicen que la educación está por encima de todo y que si no vamos a clases nos atrasaremos con la materia, pero no hay atraso en un país sin futuro. ¿De qué sirve la educación si no tenemos un país donde podamos expresarnos, si no nos enseñan la importancia de pelear por el rumbo de un país? En las últimas semanas más de 30 personas han perdido su vida en la calle en nombre de todos los venezolanos, creemos que volver a nuestro día a día sería abandonar su lucha y decirles a sus familiares que su muerte fue en vano. La muerte de Juan Pablo Pernalete ha sido muy cercana a nuestra comunidad y muchos miembros de ella se han visto afectados por este terrible suceso. Así como ayer fue Juan Pablo, hoy puede ser cualquiera de nosotros y a eso viene esta carta. Destacando que muchos hemos participado en las distintas actividades propuestas por la MUD, y cómo cualquiera de nosotros, solo por defender nuestro país podríamos estar detenidos bajo condiciones infrahumanas. Siempre nos hablan de valores que nos concientizan con la situación que vive el país, ha llegado la hora de practicarlos. No podemos seguir asumiendo una postura indiferente, sí, es verdad que las puertas siempre estarán abiertas, pero para nosotros, esta lucha también es nuestra. En 1949, justo después del golpe de estado a Rómulo Gallegos y la asunción al poder de una junta militar nuestro colegio dio el ejemplo y dejó en claro su posición en contra de lo que estaba sucediendo, o en el 58 cuando los alumnos del San Ignacio tuvieron una fuerte participación frente a la dictadura de Pérez Jiménez. Le costó caro es verdad, un año estuvo cerrado por asumir esa postura, pero las enseñanzas que le dejaron a sus alumnos fueron invaluables. Es momento de pensar si en verdad es correcto quedarnos callados por miedo a una sanción o si ya es hora de promulgar los verdaderos valores que nuestro colegio siempre nos ha enseñado, y ser un ejemplo no solo en el colegio, sino en el país.

Independientemente de que el colegio abra o no sus puertas, nuestra postura es no mostrarnos indiferentes ante la situación y dar a entender que, en este preciso momento, es más importante luchar por el futuro de nuestro país que asistir a clases. Por consiguiente, le pedimos a la directiva del colegio, rector, profesores y representantes, nos entiendan sin necesidad de compartir nuestra opinión.

Nuestro himno el cual cantamos con orgullo dice “Y luchar por la patria hasta morir”. Invitamos a que no se quede como unas simples palabras, si no como un verdadero grito de dolor por lo que está pasando y dar el ejemplo de que los ignacianos de verdad estamos comprometidos con el país.

Hacemos un llamado a la conciencia.

En todo Amar y Servir.

Los alumnos de IV año del Colegio San Ignacio. Promoción 91

Artículos relacionados:

email