Una mentira llamada CLAP

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Luis Oliveros

Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) en Venezuela constituyen la nueva forma de organización popular encargada, junto al Ministerio de Alimentación, de la distribución casa por casa de los productos regulados de primera necesidad. Nicolás Maduro calificó a los CLAP como “una creación para aliviar la vida del pueblo y estabilizar la economía”.

Según el gobierno “los CLAP fueron creados para hacer frente al contrabando de extracción de alimentos, el desabastecimiento de productos alimenticios y para combatir la guerra económica impulsada por la derecha venezolana y las transnacionales que operan en Venezuela”.

¿De verdad podemos creer todo esto?, saquemos cuentas.

Analicemos el alcance de los CLAP

Tengamos presentes algunas cosas:

  1. Según cifras del Instituto de Estadísticas de Venezuela (INE), una persona promedio en el país consume 1,2 kilos diariamente, lo que serían unos 34 kilos al mes.
  2. Según el INE (año 2014), en Venezuela hay unas 7.200.000 familias (ajustamos a la baja). Según este número, la familia promedio en Venezuela tiene 4 miembros y medio.
  3. Según Hinterlaces (encuestadora) los CLAP han atendido al 20 % de las familias del país, lo que significan aproximadamente 1.440.000 familias, unos 6,4 millones de venezolanos. Según estos números, hay más de 25 millones de venezolanos que no tienen (mi tendrán) acceso a la bolsa de los CLAP.
  4. Las bolsas de comida contienen cerca de 10 kilos de comida (arroz, harinas, caraotas, aceites).
  5. Se dice que las bolsas llegarían cada 15 días a las familias, sin embargo el promedio hoy es de 21 días. Para fines de simplificar los cálculos, usaremos que cada familia beneficiada obtendría bolsa y media mensual, unos 15 kilos de comida cada mes. Eso da que cada venezolano miembro de esas familias estaría recibiendo unos 3,5 kilos mensuales.
  6. Los CLAP estarían entregando el equivalente al 10 % de las necesidades de alimentos de las familias beneficiadas.
  7. Supongamos que las familias venezolanas, por la crisis, están consumiendo hoy un 18 % menos de lo que consumían en el primer semestre de 2014 (según el INE), por lo que sus miembros pasaron de consumir 34 kilos a unos 28 kilos mensuales. Esto nos lleva a que las bolsas de los CLAP estarían satisfaciendo el 12,4 % de sus necesidades de alimentos.
  8. Teniendo en cuenta estos números, los CLAP estarían resolviendo solo el 2,48 % del problema alimenticio venezolano.
  9. Algo adicional: La mayoría de las bolsas de los CLAP no contienen proteínas. ¿Pollo, carne, huevos?

Entonces, ¿qué son los CLAP?

El madurismo inventó los CLAP tratando de copiar las misiones de Chávez y ganar un posible referéndum.

Los cuentos y cuentas sobre la fulana bolsa son nefastos: 1- en un sitio suspendieron la entrega por “culpa de la OEA”; 2- en otro sitio la bolsas fueron entregadas incompletas, “es el aporte de cada familia a los camaradas de los consejos”, les explicaron; 3- Las bolsas se cobran al doble o triple de su valor y solo se puede pagar en efectivo (buena forma de esconder la corrupción); 4- ¿cuantas proteínas contienen la bolsas?, la gran mayoría 0 proteínas. 5- La bolsa es estándar, lo que significa que a una familia de 5 miembros debe rendirla el mismo tiempo que a una de 3. 6- No hay ninguna certeza que la entrega de la bolsa esté garantizada. 7- En varios medios de comunicación está prohibido criticar los CLAP, amenaza directa desde Miraflores.

Los CLAP no son una política social. Los CLAP, al igual que en su momento las misiones, son mecanismos de control, de generación de dependencia, de reparto de migajas, de chantaje, de amenaza (si no me apoyas, votas por mí y rechazas firmar en mi contra, tienes tu bolsa). No son instrumentos para mejorar de manera sostenible la calidad de vida de los más pobres. Son mecanismos para dejarlos pobres y jugar con esa necesidad. El actual gobierno, al igual que el anterior, quiere a los pobres como están: pobres y dependientes del Estado.

Los CLAP son una nueva forma de utilizar los recursos del estado con total discrecionalidad, fomentando un modelo social que transmite (y premia) la falta de valores. Como nos han acostumbrado estos últimos dos gobiernos, la gran ausente será nuevamente la transparencia.
Los CLAP son para el madurismo lo que fue CADIVI para el chavismo. Esperemos una alta corrupción, desilusión para muchos y una gran venta de mentiras.

@luisoliveros13

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