Obediencia constitucional

005_nr_0287_pFelipe Pérez Martí

Bases legales

El 1 de diciembre de 1955, la activista negra Rosa Parks ocupó un asiento en la parte delantera de un autobús público, a pesar de que la ley no se lo permitía. Ese acto se convirtió en el símbolo más poderoso de la exitosa lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos.

Hoy en Venezuela, el gobierno, usando al CNE y el TSJ, se ha apropiado de los derechos políticos, económicos y sociales de la gran mayoría de los ciudadanos. Desconoció el mandato popular del 6D, usurpando el poder que le corresponde a la Asamblea Nacional. Pretende eternizarse en el poder, cuando la Constitución manda, si el pueblo lo desea, como de hecho lo hace, realizar una votación para revocarlo o reafirmarlo este año. Pretende usurpar igualmente los poderes ejecutivos regionales, al no realizar las elecciones para gobernadores que la Constitución manda. Ha decidido apropiarse del presupuesto nacional, usando sin control los impuestos de todos los ciudadanos, y endeudarse sin control a costa de los venezolanos en el futuro. El gobierno, pues, se ha convertido en una dictadura sin máscara, usurpando el poder político y económico que le pertenece a todo el pueblo venezolano.

¿Cuál es la respuesta que debe dar el pueblo venezolano ante esta situación? La misma que dio Rosa Parks: rebelarse contra ese poder ilegítimo, usurpador, y tomar sus propias decisiones en las materias correspondientes. Recalco que no es cuestión de quejarse, y dejar pasar, pues eso implica legitimar, con nuestra omisión, el poder ilegítimo, convirtiéndonos en esclavos domesticados. Rosa Parks no simplemente se quejó de la ley segregacionista, sino que actuó para desconocerla, y establecer su propia ley fáctica: la de igualdad de derechos raciales. Así mismo nosotros debemos, en primer lugar, desconocer a este poder ejecutivo nacional y regional, y a los poderes electoral y judicial. Y, en segundo lugar, de manera crucial, debemos actuar, como Rosa Parks: debemos nombrar a nuestros propios poderes ejecutivos nacionales y regionales, y nuestros propios poderes electorales y judiciales.

En palabras más sencillas, este gobierno es un vulgar ladrón: quiere robarse la presidencia de la república, los ministerios, las gobernaciones, y los recursos económicos asociados a esas posiciones. Con el apoyo (¡por ahora…!) de la fuerza armada, y de sus clientes políticos, que son la minoría, de lejos, de la población. Un vulgar robo a mano armada, pues. El TSJ, que debería administrar justicia, está justificando el robo. El CNE, que debería elegir mediante el voto mayoritario los poderes en disputa, está eligiendo sin votos a la minoría, a los ladrones, para que sigan robando.  ¿Qué debemos hacer, pues, los venezolanos? Lo que dije, que detallaremos más abajo. Pero para justificar las acciones propuestas, voy a usar el análisis estratégico, de teoría de juegos.

Antes de eso, terminaré esta parte recordando que nosotros estamos mejor equipados que Rosa Parks, pues en cierto sentido sus acciones fueron “ilegales”. Lo que debemos hacer nosotros no solo no es ilegal, sino que no hacerlo sí que sería ilegal, de acuerdo a estos dos artículos determinantes de la Constitución venezolana:

Artículo 333: Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.

Artículo 350: El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.

Bases estratégicas

Para sentar las bases estratégicas de lo que debemos hacer, voy primero a describir brevemente la herramienta principal que usaremos para analizar este caso, el “juego de la gallina”. La conclusión va a ser que el único equilibrio de Nash predecible es que el pueblo venezolano va a jugar con coraje, y el gobierno se va a retirar este año del poder, por la vía de la renuncia. Si el pueblo venezolano se acobarda, por ejemplo, porque no entiende el juego, o no quiere correr ningún riesgo porque el gobierno consigue acobardarlo, el gobierno gana, y sigue en el poder por lo menos hasta el 2019. Eso no estimo que ocurra.

Algunos analistas hemos hablado de un “choque frontal de poderes” para describir lo que está en el ambiente político, luego de que la MUD ganó el 6D, y el gobierno no aceptó su derrota. De hecho, el juego de la gallina es similar: es un choque frontal de carros. Imagínense, en efecto, que dos jóvenes adultos se han puesto de acuerdo para competir por el carro del otro, mediante muestras de valentía ante ellos mismos, y ante sus amigos. Deben manejar sus carros directamente uno hacia el otro en línea de choque. Si antes del punto de choque uno de ellos se desvía del camino recto, y el otro sigue derecho, este último gana como premio el carro del que se desvía, y este pierde y se queda sin nada. Al que se desvía se le llama “gallina”, o “cobarde” en este tipo de juegos, por razones obvias, y al otro se le llama “valiente”, o “corajudo”. Para ser más precisos, describamos el juego, con sus pagos en la matriz, de la siguiente manera, llamando a uno de los jóvenes “MUD”, y al otro “Gobierno”:

MUD

  Gobierno
  Coraje Gallina
Coraje -1 ; -1 10 ; 0
Gallina 0 ; 10 5 ; 5

Hemos usado “MUD” para representar a la gran mayoría del pueblo venezolano, abusando en la simplificación realizada, pues esta organización no incluye al chavismo enojado ni a los independientes, todos los cuales están contra Maduro. De hecho, como diremos abajo, si la MUD no amplía su base; si no representa el sentir del pueblo que clama por cambio y coraje; y si no consulta con esas bases y sigue cometiendo los auto-goles que hasta ahora ha cometido y sigue cometiendo, va a perder el liderazgo que ahora tiene, y puede incluso disolverse después de perder el juego este año frente al gobierno, como producto de la división y el inminente surgimiento de nuevos liderazgos, que se presentan como más genuinos. Pero sigamos con la simplificación por motivos metodológicos, y luego sofisticamos más el análisis. Tanto MUD (en sus dos filas de estrategias de la matriz presentada) como Gobierno (en sus dos columnas de estrategias) tienen las opciones de jugar Coraje, o Gallina. Si los dos juegan “Coraje”, y enfrentan sus carros entre sí, experimentan un alto costo, aunque ganan prestigio entre sus amigos por valientes. Su ganancia neta es -1 a cada uno (El primer número separado de punto y coma corresponde a MUD, y el segundo a Gobierno). Si los dos se desvían del camino en el momento crucial, jugando “Gallina”, entonces no se lesionan físicamente, pero su honor queda resquebrajado, y gana cada uno, en neto, 5. Pero si uno se desvía el momento crucial (si juega “Gallina”), y el otro es valiente (juega “Coraje”), entonces el primero gana cero, y el segundo se lleva todo: gana 10.

Está claro que los dos únicos equilibrios de Nash en este juego inicial, son los de [Gallina; Coraje] y [Coraje; Gallina] (el primero en cada perfil de estrategias es el que juega MUD y el segundo Gobierno)[i]. La razón para el primer equilibrio es que si MUD cree Gobierno va a actuar duro, con coraje, va a ceder ante esa actitud (se va a comportar como gallina), pues chocar el carro le produce un resultado de -1, mientras que desviarse le produce uno de cero. Por lo menos no se expone a una lesión, digamos, en este juego con estos valores ficticios pero indicativos de una situación como esta. Por el otro lado, si Gobierno cree MUD va a ceder al último momento, entonces le conviene enfrentarse, pues así gana 10 en vez de 5, que es lo que ganaría si también se desvía, si actúa como “Gallina”.  El segundo equilibrio, [Coraje; Gallina], es igual, con papeles invertidos.

Fíjense que aquí son cruciales las creencias. Por eso tiene sentido lo que ha venido haciendo el gobierno, tratando de señalizar a la oposición que va a jugar “fuerte”, tratando de acobardarlo, de meterle miedo. Si la MUD se sigue creyendo eso de que el gobierno es fuerte, y va a jugar duro, entonces se va a acobardar. Si, por otro lado, la oposición logra posicionarse ante el gobierno como decidida, como valiente, como “que va con todo”, en lenguaje popular, entonces se juega el equilibrio [Coraje; Gallina], y la oposición gana y el gobierno sale este año.

Ahora bien. Estos valores del juego presentado muestran que los dos jugadores están simétricamente colocados. Hay muchas razones para pensar que no hay simetría en la práctica, y eso es lo que me va a permitir llegar a la conclusión esperada de que Maduro sale este año del poder. Realmente, sin pérdida de generalidad, podemos centrarnos solamente en las ganancias netas que recibe cada jugador en el evento en el que los dos pelean, en que los carros terminan chocando. El costo asociado a cada jugador en este evento determina crucialmente el resultado del juego[ii]. Si generalizamos de esta manera, el juego puede entonces verse así:

MUD

Gobierno

  Coraje Gallina
Coraje x ; y 10 ; 0
Gallina 0 ; 10 5 ; 5

Donde “x” es el pago que recibe el jugador MUD, e “y” el que recibe Gobierno si los dos carros chocan, si hay un enfrentamiento entre los dos jugadores en disputa. Nuestra teoría, que justificamos más abajo, es que la “x” es positiva, sigamos 1; y la “y” es negativa, digamos -1. Con solo ese cambio, el único equilibrio de Nash ahora es [Coraje; Gallina]. Así que, si esto es cierto, lo que va a ocurrir es que MUD tendrá coraje, y derrotará al gobierno, que sale este año del poder sin enfrentarse al final, a pesar de sus amagos, o luego de unas pequeñas escaramuzas. Ahora bien. Si la MUD se acobarda, porque no sabe el juego que está jugando (por ejemplo, cree que el gobierno es más fuerte de lo que realmente es, y/o cree que él es más débil de lo que realmente es), entonces gana el gobierno, que en realidad sí que se dará cuenta del talante acobardado de la MUD, y jugará duro (como lo está haciendo, tratando de acobardar al contrario con persecución de sus líderes, inhabilitación de la AN, posposición del RR, etc).

Gobierno fanfarronea, y la estrategia dominante

Antes de argumentar porqué el costo de ser valiente es menor en términos relativos para la oposición que para el gobierno, a pesar de las apariencias, hablaré del fanfarroneo de este último. De hecho, su estrategia de amedrentamiento del contrincante no refleja fortaleza, sino al contrario:  refleja debilidad, pues alguien fuerte no tiene necesidad de atacar. Este fanfarroneo es como el “bluffing” en el juego de pocker, que ocurre cuando un jugador sabe que tiene cartas malas, pero para amedrentar al otro, da señales de que tiene cartas muy buenas, y así gana la mano si el contrario se acobarda y no llega a jugar, no llega al “enfrentamiento”, pues es disuadido falsamente.

Otra manera de ver la estrategia de amedrentamiento del gobierno, más ilustrativa por sus consecuencias finales, es la de un monstruo de papel que sabe que es débil, pero que le infunde miedo a su contrincante, un tigre asustado. Lo que pasa es que el tigre está llegando a un punto en que está acorralado y su vida peligra: la clase media, los pobres no enchufados, los empresarios, saben que si Maduro sigue, pueden perder sus empresas y su vida, y el único remedio, aparte de la salida de Maduro, es huir del país, cosa que no es nada fácil. A ese tigre le conviene más luchar que ser linchado por el gobierno, que pretende seguir en el poder, con la situación económica y social deteriorándose por dos años más. Y que ese tigre está despertando de su engaño, y dándose cuenta de que el monstruo de siete cabezas que lo acorrala es realmente muy débil en términos relativos a la hora de las chiquitas, y que su fuerza depende crucialmente del miedo, del amedrentamiento que logra infundir sobre su víctima, y no sobre su fuerza real. El amedrentamiento, pues, está siendo contraproducente para el gobierno, como vemos, pues está arrinconando a tal punto al tigre que lo está obligando a luchar por su vida (no debes acorralar a una rata, pues te puede sacar los ojos; el gobierno está acorralando a un tigre, y va a salir mal herido, probablemente muerto políticamente).

Analizar cabalmente esta situación amerita complejizarla un poco más, e introducir el hecho de que el juego realmente es de información asimétrica, y quien únicamente sabe quién es, es el propio jugador (y a veces el mismo jugador no sabe qué fuerza efectiva tiene, como en el caso de la MUD, que en nuestro ejemplo representa al tigre hasta ahora adormecido). Pero nuestro análisis se sigue sin pérdida de generalidad si hacemos simplificaciones realistas en esta materia, teniendo en cuenta que a medida que ha pasado el tiempo, la oposición ha recuperado en gran medida su auto-estima, sobre todo a partir del 1S, y que se ha visto que realmente el gobierno es muy débil y está dando patadas de ahogado con sus acciones, como hemos analizado con anterioridad.

Notemos que solo con este cambio, de -1 a 1, la estrategia “Coraje”, o luchar, se torna en estrategia dominante para el jugador MUD: independientemente de lo que haga Gobierno, le conviene luchar: si el gobierno es gallina, ser valiente le produce 10, en vez de 5 si también se acobarda. Si el gobierno lucha, también le conviene luchar, que le aporta 1, en vez del cero que es lo que consigue si se acobarda. Así que es crucial ver de dónde sacamos estos números estilizados, que, aunque pueden parecer artificiales, son indicativos del meollo del asunto en cuestión aquí. Para ello, listemos brevemente las razones de los costos relativos, las fortalezas y debilidades de cada jugador, y el balance final, que determina los números que basan nuestra hipótesis, nuestra teoría.

Costos relativos y los auto-goles de la oposición

Aunque hemos hablado de esto en otros lados, nuestros argumentos se han reforzado. La situación económica y social ha empeorado. El gobierno ahora dice que está mejor, pues hay más bienes en los anaqueles. El problema es que prácticamente se han liberado precios (con frecuencia se han cambiado los nombres de los productos, para permitir el aumento), o se ha permitido importar y vender libremente, sin aranceles, a precios de dólar negro. Además, ha crecido el desempleo y alrededor de la mitad de las empresas pequeñas y medianas están cerrando sus santamarías, por las condiciones adversas.  Mientras los precios crecen, los salarios han mejorado mucho menos y solo nominalmente, pues ha empeorado notablemente su poder de compra real. El gobierno, de hecho, ha reactivado la maquinita de hacer dinero, por lo que espera un aumento notable de la inflación en lo que queda del año. Y con el presupuesto como lo han programado para el próximo año, mucho más para entonces. De manera que ha habido una suerte de ajuste neoliberal, pero de la peor calidad: sin compensación para los sectores más vulnerables, sin cuadrar las cuentas fiscales, sin lograr equilibrios monetarios ni cambiarios. Los CLAP no corregirán nada de esto, por supuesto, y solo traerán deterioro al aparato productivo, y más corrupción, a pesar de que conservará la lealtad de sus enchufados en la población que son relativamente pocos. Es claro que la fuerza armada está pagando el muerto de Maduro, y sabe que lo seguirá pagando, a un ritmo imparable y más acelerado, si Maduro o el madurismo siguen en el poder. Por eso, el apoyo de la fuerza armada a Maduro es extremadamente precario, a pesar de las apariencias. A esto se suma la debacle en el ámbito internacional. La OEA, el Mercosur, Europa, la ONU, el mismo UNASUR con nueva cara, están contra Maduro. Todas esas acciones de Maduro contra la democracia, incluyendo la inhabilitación de la AN, y la represión y los presos políticos, el uso sesgado del CNE y el TSJ para irrespetar la Constitución, lo han debilitado internacionalmente, además de que han encolerizado al tigre despertando.

Es cierto que, de acuerdo a las últimas mediciones, la popularidad de Maduro ha subido en el chavismo descontento, en varios puntos, luego de haber llegado a el mínimo histórico, de 20% en la población. Y eso se debe a que prefieren los CLAP a una eventual llegada de la MUD al gobierno, que les ha metido mucho miedo en este sentido. De hecho, ese es uno de los auto-goles de la MUD: no le hablan al chavismo, sino solo a la oposición, atacando al gobierno. Cuando lo hacen, lo hacen con anuncios populistas sin un plan coherente. El chavismo los identifica con la cuarta república, y sus errores, en particular por los ajustes neoliberales que no tenían en cuenta lo social.  Y les tienen pánico no solo en lo económico, sino también en lo político. Porque los ven como los líderes que, durante el golpe del 2002, irrespetaron los derechos humanos de algunos líderes chavistas, y algunos opositores pretendieron linchar físicamente a muchos chavistas de base.

Este es un error grave de la dirigencia opositora, que no ha aprendido a actuar con pericia en esta materia: a la oposición ya la tienen. Y no se dan cuenta de que para avanzar deben hablarle al chavismo descontento, y a la fuerza militar descontenta. Pero de manera creíble, no con simples promesas. Deben aprender de Fedecámaras, que reconoció y pidió disculpas, en boca de dos de sus últimos líderes, los errores del gremio en el golpe de estado y el paro petrolero del 2002. Y han estado haciendo propuestas de política económica sensatas pensando en todo el país y no en intereses mezquinos. Es claro, como muchos economistas hemos planteado, que hay un programa de estabilización macroeconómico que es expansivo, y que pone lo social, y la recuperación del poder de compra real de la clase media y de los pobres, como objetivo prioritario, que podría anunciarse al país. Sin embargo, la oposición no lo ha hecho. Y no ha dejado claro que el nuevo gobierno, de transición, no puede excluir al chavismo de un pacto de gobernabilidad. Hay radicales que quieren exterminar al chavismo, eso está claro. Y a muchos chavistas también, físicamente.

Hacer eso sería un suicidio para el nuevo gobierno, claro, pues no tendría éxito, y perdería la oportunidad de continuar en el gobierno en el 2019. Y esto es lo que hace esa promesa de inclusión creíble: porque es consistente inter-temporalmente. Sin embargo, a pesar de tener con los “recursos” para esas promesas, la oposición ha permitido que la imagen que tienen los chavistas de ellos es la de un gobierno que los va a exterminar políticamente, y que los va a matar de hambre, pues va a proteger a los ricos, a los corruptos de la cuarta, y al imperialismo norteamericano. Además de eso, no ha designado un candidato único, que sirva de vocero de ese programa, y de esos pactos, que incluyen la fuerza armada, por supuesto, como hemos dicho en otros lugares.

De todas maneras, para finalizar el balance, aquí en este juego no gana quien meta más goles. Sino quien meta menos auto-goles. Y en eso el gobierno le lleva una morena a la oposición (lo económico, lo social, lo internacional, el chavismo y los militares por dentro, y, sobre todo, el poco apoyo que tiene en la gran mayoría de la población). Para dar los números del balance, hay que tener en cuenta sobre todo que la gran mayoría del pueblo venezolano, si pasa este año y Maduro no sale del poder, va a seguir deteriorando insoportablemente su situación, tanto económica, como social y política (incluyendo el tema de la represión, y los presos políticos, y el quiebre de empresas). Es una cosa de vida o muerte para el tigre acorralado actuar ahora, y con contundencia. De manera que a la oposición sí que le conviene jugar con coraje, enfrentar al gobierno con todos los hierros. Un choque de carros, pues, perjudica más al gobierno que a la oposición, pues el primer jugador tiene más que ganar y menos que perder en ello, y el gobierno puede salir muy lesionado en todo esto, hasta físicamente, si no recibe un salvoconducto. Es clave dar la señal de que se va con todo, como se dijo arriba: que el gobierno también lo entienda (y así salga, se haga a un lado, negociando su salida en buenos términos, con un salvoconducto, como hemos comentado antes).  

Bases tácticas del coraje

Retomando el discurso inicial, de no quedarse en la queja, y culpar al contrario de las propias debilidades (en eso es un experto el gobierno, lo sabemos, pero la oposición también lo usa, y demasiado), veamos lo que realmente significamos es la intención de enfrentamiento de carros, pero muy cualificado, sin violencia alguna, sino con no-violencia activa. A pesar de que hasta ahora la MUD ha estado jugando aparentemente la estrategia “Gallina” hasta ahora, en realidad ha estado jugando otro juego, y ha estado acumulando fuerzas donde es más fuerte, con la estrategia constitucional, pacífica, electoral. No ha caído en las provocaciones de enfrentamientos violentos, y eso la ha fortalecido. De hecho, la táctica de enfrentamiento violento, no electoral, no constitucional, no es adecuada tampoco en este nuevo juego que se avecina. Al contrario. Debe seguir por ahí. Pero con un significado muy distinto, y una intensidad mucho mayor. La AN, con su acuerdo sobre el rescate de la democracia, y la respuesta de Chúo Torrealba a la decisión del TSJ de requerir el 20% por estados, han dado muestras de que va en el camino correcto, para adoptar la estrategia del coraje.

Ahora bien. El evento de las firmas para recoger el 20% de las voluntades durante los días 26, 27 y 28 de octubre está claro que se va a convertir en el inicio real del juego de choque frontal que hemos descrito. Si el CNE no anuncia inmediatamente el resultado, estamos ante una ocasión propicia para desconocerlo. Si se impide que el 20% sea nacional, o haya demasiadas trabas para que se efectúen realmente las firmas, es una ocasión para desconocerlo. Si se anuncia, tardíamente como se ha dicho, el resultado, y la posposición hasta el 2017 del RR, y no está dispuesto a realizar las elecciones de gobernadores, estaríamos ante el evento que anuncia el choque frontal. Cada uno de esos eventos se va a convertir en un enfrentamiento progresivo en este juego de acumulación de fuerzas, y de desobediencia civil, u obediencia constitucional.

Hasta ahora, la AN no ha inhabilitado a el TSJ ni al CNE por completo. En un evento de no realización por el CNE del RR este año, entonces sí que la MUD, usando todas sus fuerzas, en particular a la AN, debe ir al choque frontal. Desconocer al CNE, con bases legales, y realizar su propio RR con un CNE nombrado a tal efecto usando todas las bases legales a su disposición, actuando con celeridad. Y en un proceso por etapas progresivas, elegir nuevo presidente de la república, y a los gobernadores de estado con este CNE legítimo, en contraposición al ilegítimo. En este momento, luego de preparación respectiva, el pueblo venezolano, la iglesia, los gremios empresariales, sindicales y profesionales, la fuerza armada, y la comunidad internacional desconocerían primero a Maduro como presidente de la República. En un segundo momento, reconocerían al nuevo presidente, los nuevos gobernadores y a la nueva institucionalidad.

Una marcha hacia Miraflores antes de que el CNE gobiernero declare el RR para el 2017, o el TSJ desconozca el RR, o que no se reconozca el resultado, sería una seria advertencia de choque frontal (pero pacífico, recordemos). Y es de hacer notar que actos de obediencia constitucional de este tipo, pacíficos, electorales, democráticos, serían un catalizador adecuado para que  todas las fuerzas que apoyan la salida de Maduro, y las que esperan un evento de este tipo para pronunciarse, como el grueso de la fuerza armada, se definan sobre su papel en la sociedad venezolana: o apoyan un gobierno corrupto, dictatorial, irrespetuoso de los derechos humanos, impopular e ilegítimo, siga en el poder, matando de mengua al pueblo venezolano, o están dispuestos a dar un paso adelante y participar activamente en la reconstrucción de nuestra soberanía alimentaria, monetaria, fiscal, social, de seguridad ciudadana, de seguridad nacional, de sanación definitiva del rentismo petrolero y todos sus males. Dejando atrás todos los errores del pasado, tanto de la cuarta, como de la quinta repúblicas, y haciendo un pacto republicano para recomenzar sobre nuevas bases, de cara a la atención de la emergencia alimentaria y sanitaria, a la estabilización de la crisis de corto plazo, y al arranque hacia el largo plazo de una vez: hacia la modernidad y el progreso productivo, social y político con la democracia y la justicia social como norte.

Reiteración, plan B imprescindible y Comentarios finales

Los detalles de la táctica deben ser realizados por los expertos en leyes. Pero desde el punto de vista político, del arte de la guerra (en este caso política), es crucial mantener la estrategia del Coraje como plan B en caso de que el CNE, o el TSJ, pretendan matar el RR para el 2016, y no realizar las elecciones de gobernadores. Aceptar pasivamente las acciones del gobierno, solo quejándose, criticándolas, sería un error garrafal, que consistiría en obediencia civil, no en desobediencia civil. Por si fuera poco, sería ilegal, como hemos dicho, pues implica una desobediencia constitucional. En particular, si la MUD, luego de unas acciones de protesta, acepta el veredicto del CNE de realizar el RR en el 2017, estaría desobedeciendo su obligación de defender la Constitución. Y el pueblo, frustrado, no perdonaría esa actitud en la MUD, y con razón. Lo que se necesita es obediencia constitucional, rescate constitucional, pues. Y, por tanto, en esa eventualidad en que el CNE, o el TSJ, no acaten la constitución y la voluntad del soberano, hay que actuar para restituir la institucionalidad constitucional, y esa voluntad soberana. Usando los instrumentos legales a su disposición, y los apoyos políticos mencionados, desde todos los lugares. No hacerlo, y echarle la culpa al gobierno, sería realmente culpar al enemigo de las responsabilidades propias, y el pueblo y la historia lo verían claramente así. En eso es experto el gobierno, como sabemos (de que la situación de la economía es culpa de la “burguesía y el imperialismo”, y no responsabilidad suya), y el pueblo no le creído sus mentiras.

De hecho, lo que estamos previendo (y proponiendo) es lo que se llama en teoría de juegos una “amenaza creíble”: una acción que en general realmente no llegaría a ejecutarse, pues si el contrincante sabe que se realizará, no actuará para que se realice.  En otras palabras, cuando el gobierno vea esta amenaza, y que el jugador contrario está realmente dispuesto a realizarla, y se está preparado para ella, optará para evitarla, si es racional. Este es el caso en el que se produciría la renuncia, y no esperaría el RR, obviamente, pues en él resultaría más maltrecho. El gobierno realmente puede ser que no la evite porque sigue actuando irracionalmente, o porque no crea en ella. Quizá porque crea que la fuerza armada, por ejemplo, lo va a apoyar, y la oposición no se atreva a llamar a hacer colas en la calle para votar por miedo a los colectivos, o cosas así. El gobierno puede calcular que los colectivos, la Guardia Nacional, la policía, van a sabotear e impedir un proceso como ese. Pero por eso es precisamente porque calificamos a estar acción como “Coraje”: porque implica un atrevimiento de la MUD, y del pueblo, en realizar esta acción. Que es pacífica, constitucional (para restituir la constitución), electoral, democrática. No violenta, repito: no-violencia activa. Desobediencia civil. Obediencia constitucional. Como la queramos llamar.  Pero llena de coraje. De valentía, que es lo que el pueblo necesita ahorita, pues si Maduro sigue en el poder, la situación seguirá deteriorándose, y se trata de una situación insoportable. No solo insostenible. O matan al tigre de mengua, arrinconado, o reacciona y da sus cuantos zarpazos (políticos, no violentos).

No sería una medida suicida, además, este plan B. Mi cálculo es que la fuerza armada, en su grandísima mayoría, apoyaría esta medida de obediencia constitucional, invocando los dos mismos artículos citados arriba. Y los colectivos serían neutralizados. De hecho, muchos de ellos se sumarían en esta labor, como ya lo han manifestado en privado, que perdería completamente el gobierno, con la debilidad que realmente tiene. La fuerza armada, como lo hemos dicho, sabe que, si el gobierno sigue en el poder, continuará deteriorándose su imagen, y terminaría pagando el muerto de Maduro. Le conviene que Maduro sea frenado en seco este año, y quieren aparecer, ante el nuevo gobierno, como los facilitadores del cambio, lo que contribuiría determinantemente al inicio de la recuperación de su imagen institucional. Pero esperan una acción contundente como esta para pronunciarse. Una actitud de “Gallina” de parte de la MUD no produciría este efecto por generación espontánea. La MUD no puede esperar que la fuerza armada actúe por su lado, resolviéndole el problema.  Tampoco la comunidad internacional. Debe actuar por sí misma, impulsada por el interés y el apoyo del pueblo, que se daría en esto, sin duda alguna, so pena de perder su país, su vida, su familia, sus bienes, su trabajo, sus empresas.

En cuanto a la comunidad internacional, prácticamente nadie reconocería a Maduro como presidente luego de este proceso.  Y en los estados, todos desconocerían al viejo gobernador y reconocerían al nuevo. La gente no querría pagar impuestos al gobierno ladrón, y cosas así. Lloverían los apoyos a la nueva institucionalidad. En particular de la iglesia, los gremios sindicales, empresariales, profesionales, muchas organizaciones populares independientes.  Se estarían con esto jugando la vida, realmente. Y tendrían coraje, pues la alternativa es la muerte, la somalización del país, la pérdida de todo lo que ello valora.

Y hay que repetir que la MUD debe llamar al chavismo, y a la fuerza armada, para incluirlos en el nuevo gobierno, en la solución a los problemas. Proponer un programa esperanzador, con un candidato con propósito de enmienda si ha cometido errores anti-democráticos en el pasado, pues en todo esto tiene que haber segundas oportunidades para todos, en un proceso de amnistía general, con compromisos creíbles sobre acuerdo de gobernabilidad, no linchamientos, etc. Hay que partir de que todos hemos fallado, y si no, que quien no tenga pecado que tire la primera piedra. Si el pueblo debe tener fe para cambiar esto, como hemos dicho, y tomar acciones conducentes, esa fe debe basarse, óptimamente, en proyectos constructivos y esperanzadores, no en la simple caída de este gobierno. Ya la gran mayoría del pueblo opositor tiene sus propios sueños, basados algunas veces en el pasado que fue mejor, visto desde hoy. Sin embargo, el chavismo y la mayoría de la fuerza armada también necesitan depositar su fe en proyectos de mejora sustancial de sus vidas y de su país. En particular, el chavismo necesita garantías de participación política independiente, como posible oposición legítima. Por eso es que es tan importante corregir esta carencia, que perfectamente se puede hacer.

El pueblo, el doliente de toda esta situación, está pidiendo a gritos que la dirigencia opositora corrija sus errores, para hacer la salida de Maduro más rápida y menos traumática (pacífica), y que garantice un futuro esperanzador en el que se vea participando activamente como constructor y beneficiario. Todo esto está siendo una oportunidad para que el pueblo despierte, y se concientice sobre la necesidad de la participación política, y del auto-gobierno, de la auto-defensa a nivel comunitario, de la democratización, de la construcción del poder popular desde abajo, donde está claro que el pueblo no está dividido, porque tiene intereses comunes en lo económico, lo social, en materia de seguridad ciudadana. Esa unidad desde abajo es la que deben tomar como modelo quienes dirijan este proceso de reconstrucción del país desde arriba, para no excluir a nadie, incluir a todos, y usar los poderes creadores de todos. Sí que se puede.

 

 

Artículos relacionados:

email