“No es tiempo de miedo, es tiempo de compromiso”

1480803149837Advirtieron que no es tiempo de miedo sino de aportar respuestas alternativas para abrir caminos. Celebraron una misa de acción de gracias por un siglo de trabajo en Venezuela

Julio Materano

Con la profunda convicción de que es tiempo de sembrar paz y esperanza en el país, los miembros de la Compañía de Jesús en Venezuela instaron a la población a concretar compromisos de cambio para construir una sociedad más justa, solidaria y fraterna, de cara a la coyuntura económica, política y social que ensombrece a las familias más pobres.

Así lo expresaron a propósito de la misa de acción de gracias que efectuó el domingo  en el Colegio San Ignacio, en Chacao, para celebrar la clausura del Año Centenario de los jesuitas en Venezuela. Se trata de una de las últimas provincias a la que llegaron con un proyecto profuso de inclusión y transformación social que en el área educativa ha generado frutos concretos como la Universidad Católica Andrés Bello, con dos sedes, y el programa educativo Fe y Alegría que administra 171 instituciones en el territorio.

“No es tiempo de miedo, es tiempo de compromiso, de descubrir que el Señor nos llama, de darse de lleno y de aportar una respuesta alternativa que abra nuevos caminos”, afirmó el sacerdote Arturo Peraza, quien culmina su rol como provincial de los jesuitas, después de siete años como prepósito de la orden en Venezuela.

Quienes sirven a la Iglesia desde la Compañía de Jesús, reiteran su testimonio de esperanza, pues aseguran que arribaron a esta nación en las condiciones más adversas. El país estaba sumido en el oscurantismo, la dictadura de Juan Vicente Gómez estaba en pleno auge y los habitantes dominados por ese sistema de gobierno.

Pero nada de ello obstaculizó al proyecto que hoy cobra mayor vigencia para esa comunidad religiosa: gestar ciudadanía con valores cristianos y compromiso de cambio. Rafael Garrido, quien asumirá el próximo 22 de diciembre como nuevo provincial de la orden, envió un mensaje de aliento a los más afectados por la escasez de alimentos y medicinas. “En los sectores populares el mayor reto es alcanzar la solidaridad para procurar el bienestar de cada una de las familias”, dijo.

Con un siglo de trabajo, que resumió con grandes aportes sociales, educativos y de evangelización, Garrido hizo énfasis en la promoción de la fe y la justicia social, dos pilares que sostienen la obra de los jesuitas. Considera necesario que la gente se haga sujeto de la historia y se apropie de su realidad.

Durante la liturgia de la palabra, los jesuitas destacaron su pasión por Venezuela, celebraron su compromiso con los habitantes y reiteraron su misión de esperanza, “para edificar vida en contra de una cultura de muerte”. También instaron al país a cultivar la fe y materializar el fruto del trabajo.

Además, destacaron el rol del SJ Arturo Sosa, quien fue elegido en octubre como nuevo General de la Compañía de Jesús, tras la renuncia del español Adolfo Nicolás.  Con 64 años de edad y una amplia formación Ciencias Políticas, es el primer no europeo en ocupar dicho cargo. Sosa fue alumno del Colegio San Ignacio donde se sensibilizó por su entorno.

Durante la oración universal, los creyentes pidieron por las vocaciones sacerdotales, especialmente para que se formen nuevos sacerdotes dentro de la Compañía de Jesús, cuyo propósito es “en todo amar y servir”, según los preceptos de San Ignacio. Y es que la petición no es gratuita en un contexto actual donde la compañía apenas cuenta con 130 sacerdotes, según precisó Arturo Peraza.

Con todas las limitaciones en contra, el clero destaca el papel transformador, especialmente el compromiso asumido con las comunidades de La Vega, Antímano y Carapita, de donde provienen muchos estudiantes de la UCAB.

Al finalizar la homilía, 12 estudiantes del Colegio Manuel Aguirre, de Petare, irrumpieron en el escenario con una gran bandera tricolor y los símbolos patrios, al ritmo de Venezuela, una canción que encierra una amplia noción de sentido de pertenencia con el país.

En la celebración estuvieron Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar; José Martínez, sacerdote de la iglesia de San Francisco y coordinador de comunicación de los jesuitas en Venezuela y miembros de diferentes congregaciones.

Tanto Peraza, provincial saliente, como Garrido, quien asumirá en los próximos días, tienen la particularidad de haber sido nombrados representantes de la compañía a sus 44 años de edad, un aspecto que cobra ventaja en un país que demanda aportes sociales.

 

 

Fuente:

http://www.eluniversal.com/noticias/caracas/compania-jesus-tiempo-miedo-tiempo-compromiso_629883

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