Manifiesto Fe y Alegría: La violencia conspira contra el derecho a la educación

 

Fe y Alegría, movimiento nacido en el seno del pueblo venezolano hace 61 años, atiende a más de trescientas mil personas a través de los programas: Escuelas, Centros de Capacitación Laboral, Institutos Radiofónicos de Fe y Alegría, Educación Superior y Centros Comunitarios, es decir que, nada que tenga que ver con niños, niñas, adolescentes y adultos, nos es ajeno. Siempre hemos trabajado en entornos difíciles, nacimos para defender el Derecho a la Educación, y nuestra Misión es la “Construcción de la sociedad justa y fraterna”, de acuerdo con nuestro Ideario, seguimos en eso, por eso hoy, cuando vemos que la violencia está atentando contra ese derecho y contra esa misión, nos dirigimos al país.

1. Somos apenas una muestra, no son sólo nuestros alumnos los afectados, son todos los estudiantes venezolanos los que corren riesgos cuando van a sus centros educativos, son también los educadores, obreros y administrativos los que sienten que es una lotería llegar sanos y salvos a sus lugares de trabajo.

2. La violencia atenta contra el derecho a la educación cuando las escuelas son desvalijadas por los delincuentes dejando sin equipos a los estudiantes, destruyendo instalaciones, no valen alarmas ni rejas. Con los actuales índices inflacionarios resulta casi imposible reponer los equipos robados: computadoras, aires acondicionados de las bibliotecas, sólo por mencionar lo más frecuente. Eso conspira contra la educación de calidad con la que estamos comprometidos y que también está establecido en el Art. 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y lo recoge la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente (LOPNNA) en el Art. 53. Sabemos que también las escuelas oficiales se han visto afectadas por los continuos robos. Eso también nos duele.

3. No es sólo el daño al patrimonio lo que nos preocupa, en los últimos años Fe y Alegría ha tenido que acompañar a alumnos víctimas de la violencia, son atracados en las unidades de transporte o cuando caminan a sus escuelas; también nos está tocando acompañar a huérfanos, porque la violencia va dejando niños sin padres. Nada más entre enero y febrero de este año, en el Municipio Libertador, contamos 7 huérfanos, dos de ellos vieron morir a su papá cuando éste los iba a buscar al colegio. ¡Buscar a los hijos a la escuela también es un riesgo! Tenemos huérfanos en todo el país. Un huérfano es una persona que requiere atención especial para que pueda curar una herida tan grande y pueda seguir viviendo. La orfandad temprana atenta contra el derecho a la educación.

4. También hemos tenido que llorar al ver pupitres vacíos, que nunca volverán a tener a sus ocupantes, porque una bala perdida los encontró. La adolescencia es edad para soñar, no para morir, pero en Venezuela la edad no se respeta. Según nuestra Constitución, los venezolanos tenemos derecho a la vida, y por ende, los niños, niñas y adolescentes tienen entonces el derecho a llegar a adultos. CECODAP, organización que promueve los Derechos Humanos de niños, niñas y adolescentes, dice que en Venezuela mueren por causas violentas un promedio de un salón de clases por mes. ¡Muchos pupitres vacíos!

5. El accionar de bandas delictivas, que protagonizan balaceras a pleno día, nos ha obligado a suspender actividades. A veces no hay tiempo de suspender y los niños deben tirarse al suelo para resguardarse de las balas. ¡Como si fuera una guerra! Sólo que aquí no hay dos ejércitos, sino gente armada contra gente inocente. Hay demasiadas armas sin control, demasiadas balas sin control. La vida de los estudiantes, nuestros y ajenos, para nosotros es lo mismo, están siempre en peligro sobre todo en las grandes ciudades.

6. Las balas no preguntan la profesión ni la intención de las víctimas. Trabajadores y educadores se cuentan entre las víctimas de nuestros centros. Entre Diciembre del 2015 y marzo del 2016, sólo en la gran Caracas, hemos tenido luto por dos profesores y un vigilante. Esos casos colocan como víctimas a toda la población escolar de esas escuelas, pues es muy duro decirle a unos niños que su maestro no volverá porque lo mataron yendo al colegio. ¡Todos se convierten en víctimas! Venezuela se está quedando sin maestros, primero por los bajos salarios, mucha responsabilidad y ahora también por el riesgo de perder la vida.

7. La última reforma de la LOPNNA – la del aspecto penal – se ha convertido también en un obstáculo para el derecho a la educación, pues no aborda adecuadamente el problema. Ya la Red de Defensores de Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes (REDHNNA) de la cual Fe y Alegría forma parte, se ha pronunciado al respecto.

Para seguir leyendo el  Manifiesto Fe y Alegría

 

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