7 Diosas

7104c-diosas6Maria Vives

Confieso que acudí a ver 7 diosas con ciertos prejuicios. En la producción cinematográfica mayoritaria la mujer suele aparecer como un elemento secundario asociado a los protagonistas masculinos y en función de las relaciones que mantiene con ellos, sean estas de maternidad, interés romántico, pareja… Las escasas películas sobre mujeres oscilan peligrosamente entre presentar historias inteligentes o bien retratarnos simplemente como a bobas. Al ver el tráiler de 7 diosas pensé que la película de Pan Nalin se situaba claramente en el segundo bloque.

7-diosasSin embargo, 7 diosas incluye elementos muy interesantes, y es una mirada hacia el mundo femenino que se asemeja a un cuadro impresionista elaborado a base de grandes pinceladas. Incluye, quizá, demasiados asuntos importantes como para centrarse o profundizar verdaderamente en ninguno de ellos, pero esta misma característica tiene la ventaja de ofrecer una mirada amplia, una interesante miscelánea sobre multitud de cuestiones específicamente femeninas en la India actual y, por extensión y con las diferencias propias de cada país, de la mujer en el mundo. El comienzo es ya muy revelador y hace visualizar la contraparte de las situaciones que suelen aparecer en otras películas desde el punto de vista masculino; es decir, cómo viven las mujeres las mismas situaciones y cómo se siente la mujer al ser despersonalizada o considerada como un mero objeto. La difícil conciliación de la vida laboral con la familiar y con lo que la sociedad espera de la mujer; las relaciones maternales; la violencia sexual, que un tanto por ciento importantísimo de las mujeres experimenta como poco una vez en su vida, son algunas de las cuestiones que la cinta aborda. Otro de los temas tratados es el de la homosexualidad femenina, que hasta ahora, al ser una realidad mucho más discreta y oculta que la homosexualidad masculina, reivindicada desde hace ya décadas, apenas se había llevado al cine, y que está dando ahora lugar a un cierto número de películas de calidad.

El  no llega al extremo de Mujeres (1939), de George Cukor, basada en la obra teatral de Clare Boothe Luce o de la posterior versión de Diane English en 2008, The Women, en las que ni la figura masculina, ni siquiera su voz, aparece en ningún momento más que a través de las reacciones que provoca en las protagonistas; pero se acerca mucho a ese simbolismo. De cualquier manera, la focalización y el protagonismo son claramente femeninos, aunque sería interesante averiguar si el hecho de que el director de la cinta sea un hombre no ha influido demasiado en alterar en algunos momentos el punto de vista sobre la mujer misma.

angry-indian-goddesses-759De hecho, sobran escenas insustanciales, y muchas reacciones de las protagonistas se muestran superficialmente, cuando se podía haber expresado un riquísimo subtexto dada la envergadura de las realidades que se presentan. Algunas escenas recuerdan demasiado a las de la saga de Resacón en Las Vegas en versión femenina, pero los valores de la cinta hacen que valga la pena pasarlas por alto. El final abierto constituye uno de los mayores aciertos, y lo es también la referencia explícita a Kali, la diosa hindú considerada en esta religión como madre universal que aniquila el mal y viene a instaurar un nuevo orden. La equiparación con las protagonistas se establece desde el mismo título original, Angry Indian Goddesses, que podría traducirse como Las airadas diosas indias. Airadas, sí, por la violencia que en sus distintas formas ciertos elementos de la sociedad ejercen sobre la mujer. La amistad incondicional entre ellas retrata una realidad que en Estados Unidos se denominó con la palabra sisterhood, es decir, el concepto de hermandad femenina universal, del que las mujeres negras fueron las más fervientes defensoras.

Otro gran acierto es la inclusión del bello tema musical de Cyril Morin dedicado a la vida y, por extensión, también extrapolable a la mujer misma, que se define como «a veces tan comprensiva, a veces tan cambiante». 7 diosas es, en fin, en muchos momentos cautivadora, en otros superficial; pero, en todo caso, constituye una aportación muy interesante del cine indio a la temática específicamente femenina.

Fuente: http://www.cineparaleer.com/critica/item/1922

Artículos relacionados:

email