Y Juanita se hizo criolla y habitó entre nosotros…

Pedro Mora

HermanaJuanita

Juana Ortega, cariñosamente Juanita o la hermana Juanita para quienes recién la conocían. Religiosa de la Congregación de Hermanas Misioneras Médicas. La especificidad de esta comunidad es “Manifestar a Cristo a través de la ciencia médica estando disponible para todas las personas sin distinción de color, raza ni credo”. En Barquisimeto, las HMM están ubicadas en los barrios 12 de Octubre y Lomas de León.

Juanita, una mujer de piel blanca, de estatura pequeña, agradable, de origen norteamericana, no perdió nunca los rasgos que denotaban su origen. En muchas oportunidades mezclaba su idioma con el castellano, popularizando en su hablar nuestros refranes, con los cuales se hacía entender muy bien mientras prestaba el servicio de salud a la comunidad. Cuando no le gustaba algo se llevaba el dedo índice hasta el ojo y decía: “miii, eso no es así”. Si no le sabía el nombre a quienes la rodeaban, les llamaba compadre o comadre, según fuese el caso.

Su carácter, su jovialidad, su disposición, su acercamiento con la gente la llevó a identificarse con las personas humildes y ser una venezolana más entre nosotros. Fácil se adaptaba  al medio popular o científico donde las circunstancias la  encaminaban.

Su entrega en el servicio a los demás no tenía límite, lugar, hora o condición al momento de auxiliar a las personas que necesitaran de la recuperación o atención de salud.

El servicio de salud en Barquisimeto lo prestaba, en sus inicios, en la populosa comunidad de la Carucieña, donde se destacaba la clínica móvil, espacio novedoso en ese tiempo para una actividad de este tipo.

Su orientación en el trabajo de la salud es de carácter integral, pues asumen este tema (la salud) como todo lo que tiene que ver con la vida de las personas:   trabajo, ambiente, educación, recreación.

En este sentido, la hermana Juanita y las HMM, en unión con otr@s religios@s   y laic@s promovieron e impulsaron todo un trabajo de organizaciones comunitarias de salud en el norte y oeste de Barquisimeto.

A través de estas organizaciones populares, llamados Comités de Salud, surgidos del seno de la gente misma y producto del análisis frente a la realidad de cada zona, creaban respuestas a su problemática de salud, alimentación u otras surgidas en el lugar.

En esta realidad, el aporte personal de la hermana Juanita fue fundamental, no solo en la comunidad donde habitaba, sino que se extendió a diversos lugares de Barquisimeto, e incluso a varias regiones de Venezuela desde donde venían a la Ciudad Crepuscular a intercambio de experiencias y a encuentros, surgiendo nuevos desafíos y retos para el avance y la organización popular.

Como todo en la vida tiene su límite, recientemente falleció la hermana Juana Ortega. Hoy nuestro Padre Celestial la cobija en su Reino. Fue la de ella una vida provechosa, entregada al servicio de los demás. Nos dejó una encomienda a todos nosotros: “Haced lo que Él les diga” (Jn 2, 5). La vida de la hermana Juanita ha sido para muchos una invitación a seguir sirviendo y desgastándonos en el nombre de Jesús realzando su obra en el lugar donde estemos.

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