OEV reclama mayor transparencia al CNE

LOGO lupa OEV-1El artículo 293 de nuestra Carta Magna, luego de enumerar nueve funciones constitucionales asignadas al CNE, finaliza dictando que: “Los órganos del Poder Electoral garantizarán la igualdad, confiabilidad, imparcialidad, transparencia y eficiencia de los procesos electorales, así como la aplicación de la personalización del sufragio y la representación proporcional.”

A lo largo del actual proceso conducente a las próximas elecciones parlamentarias el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) ha observado, con preocupación como por acción u omisión el CNE y otros poderes públicos no se han ajustado al ideal constitucional citado. Varias han sido los hechos que originan esas preocupaciones.

El OEV planteó el año pasado, en varias oportunidades, la urgencia de nombrar a los tres rectores del CNE que sustituirían a los que tenían su período, insistiendo además que fuesen designados por la Asamblea Nacional (AN) siguiendo lo contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV). Era la vía idónea para fortalecer la necesaria confianza y credibilidad del máximo árbitro electoral ante TODA la sociedad. La voz del OEV fue una entre muchas que señalaban básicamente lo mismo, pero desafortunadamente esas voces no fueron atendidas. En la AN no se alcanzó el consenso necesario y apresuradamente se declaró un vacío legislativo conducente a la intervención del TSJ en esa designación, con la composición de todos conocida. Se desperdició una oportunidad excepcional para fortalecer la necesaria confianza y credibilidad en la suprema autoridad electoral, con lo que el actual proceso arrancó con mal pie.

Finalizando ya el mes de mayo siguen los electores venezolanos sin tener información precisa sobre aspectos básicos de las venideras elecciones. El OEV reitera lo solicitado el pasado mes de abril. Es ya más que urgente que el CNE defina y haga pública la fecha en que esas elecciones se llevarán a cabo. Es igualmente necesario y urgente conocer el cronograma detallado de todas las actividades conducentes a la jornada electoral. Tampoco se conocen todavía formalmente cuáles serán las circunscripciones electorales para la elección nominal de diputados, ni cuántos serán electos en cada una de ellas. La aprobación por la AN de las proyecciones poblacionales necesarias para definir esas circunscripciones, que debería ser más un trámite administrativo resultado de un proceso técnico, no contó con la aprobación unánime del parlamento, siendo aprobadas sólo con los votos de la mayoría oficialista. Estos hechos, lejos de reforzar la confianza en la autoridad electoral y demás poderes públicos, pone en cuestión ante muchos electores su imparcialidad y confiabilidad.

Agrega nuevas motivaciones de preocupación la forma en que se sustrajo de la voluntad directa de los electores la escogencia de nuevos diputados al Parlatino. Sin entrar a opinar sobre las argumentaciones esgrimidas para tal decisión, lo que resultó evidente fue que un exhorto de la AN, que emergió de un apresurado debate introducido como “urgente” y contó con la votación favorable de una sola parcialidad política, fue acatado por el CNE, ahora si, como simple trámite administrativo. También preocupa que el CNE decida en un solo día, anunciado en Gaceta Electoral el 13 de mayo, negar, sin detallar las causas de tal decisión, la inscripción de 9 organizaciones que tenían, tienen, deseos de participar en las elecciones de este año postulando candidatos. En el ideal constitucional señalado al principio, el CNE debería ser facilitador, que no obstaculizador, de los intentos organizativos de sectores de la sociedad. Si una solicitud de inscripción no llena los requisitos legales, debería el CNE señalarlos en detalle y facilitar su cumplimiento. Algunas de esas organizaciones habían introducido su solicitud varios meses atrás, recibiendo ahora esa escueta respuesta. Entre las organizaciones cuya inscripción fue negada están Marea Socialista y Vente Venezuela.

En los meses previos a todo evento electoral la sociedad venezolana está más vigilante y atenta sobre el comportamiento y decisiones de la máxima autoridad electoral: el CNE. Debería ser tarea sostenida y permanente de ese ente rector aprovechar esa mayor atención para ganar reconocimiento por su transparencia, confiabilidad e imparcialidad. Las acciones y omisiones del CNE en estos meses de 2015 no parecen transitar esa ruta. El OEV reitera su llamado al CNE para que actúe con la mayor transparencia e independencia decidiendo y definiendo prontamente la fecha definitiva de las elecciones, el cronograma de actividades y las circunscripciones. El buen desarrollo y la legitimidad de los resultados de estas elecciones parlamentarias se verían favorecidos por un mayor apego al ideal constitucional.

Fuente: Observatorio Electoral Venezolano

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