Nuevo gobierno canadiense marca la diferencia desde el inicio

Carlos Landeo Ponce
Trudeu y su gabinete - Foto AFP

El nuevo gobierno canadiense está marcando la diferencia frente al conservadurismo reaganiano que gobernó el Canadá en los últimos diez años. De entrada, la formación del nuevo gobierno liberal sugiere muy claramente los objetivos de cambio social y ético que persigue.

Para empezar, el nuevo gobierno está formado paritariamente por hombres y mujeres en un 50%. Además, se ha nombrado ministros aborígenes y miembros de minorías.

El nuevo ministro de defensa, por ejemplo, es de origen hindú, nacido en la India, de la etnia sikh, que hizo su carrera militar en el ejército canadiense, cumpliendo diversas misiones importantes. Ahora estará a cargo de la nueva doctrina de defensa del gobierno liberal, orientada esta vez hacia los esfuerzos de paz.

El nuevo ministro de justicia es descendiente de los pueblos originarios o aborígenes del Canadá.

En el Parlamento, por primera vez habrá 10 diputados musulmanes y 10 diputados aborígenes, elegidos en las listas del partido liberal.

Me gustan mucho las respuestas lacónicas pero llenas de contenido que el nuevo primer ministro Trudeau dio a los periodistas cuando le preguntaron el porqué de estos cambios: “Porque estamos en el 2015”, dijo. En otro momento, explicó con sencillez su intención de que el nuevo gobierno “se parezca más a lo que es Canadá”.

Hay otros cambios significativos, en realidad son muy numerosos e importantes los detalles. Por ejemplo, el ministerio de medio ambiente ahora se denomina “ministerio de ambiente y CAMBIO CLIMATICO”; el ministerio de inmigración y ciudadanía ahora es “ministerio de inmigración, ciudadanía y REFUGIADOS”. El ministro de instituciones democráticas es un antiguo refugiado musulmán. Todo esto indica muy a las claras la voluntad del nuevo gobierno de comprometerse a fondo con las causas humanitarias.

Según leo en un reportaje, al menos dos ministros son aborígenes, tres nacieron fuera del Canadá (en la India y Afganistán). Dos ministros tienen discapacidad física (uno se desplaza en silla de ruedas y el otro es ciego), hay ministros de orientación homosexual, un ministro musulmán y por lo menos dos ministros ateos.

Es lo que aquí, en el Perú, llamaríamos un gobierno “de todas las sangres”, un gobierno por igual de hombres y mujeres, representativo de la variedad del pueblo canadiense y respetuoso e inclusivo hacia las minorías.

Ojalá que la nueva orientación del gobierno de Trudeau se refleje también muy pronto en América Latina, donde fue un factor importante para promover la democracia y la cooperación para el desarrollo antes de la llegada de los conservadores. La actitud decidida del gobierno canadiense contribuyó a la caída de la dictadura de Fujimori y eso todos lo recordamos. En aquella crisis, más bien los Estados Unidos tuvieron una actitud dubitativa y la OEA lo mismo, al tratar de mediar un arreglo entre la dictadura y la oposición democrática.

Por último, felicitaciones a nuestras amigas y amigos canadienses por este nuevo gobierno que su país ha elegido y constituído. Que todo sea para bien de su país, de las Américas y del mundo, porque es indudadble que Canadá es un actor global.

Fuente: Kausa Justa
Foto: AFP

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