Los santos inocentes

Pedro Trigo SJ

(Mt 2,7-19)

Sin saberlo ni quererlo los magos desataron una tragedia
Si habían visto surgir la estrella del rey de los judíos
¿qué más natural que dirigirse al palacio del rey
para adorar al infante?
¿Quién podía ser el nacido como rey de los judíos
sino el hijo del rey?
Por eso su perplejidad al ver el sobresalto de los de Jerusalén
cuando les preguntaron por el rey de los judíos que acababa de nacer
¿Cómo no estaban informados?
¿Dónde podía nacer sino en la capital y en el palacio del rey?
Por eso cuando el rey después de haberse informado
dónde nacería el Mesías
los llamó en secreto para preguntarles
cuándo había salido su estrella y los puso en camino
para que, enterados bien acerca del niño, lo avisaran
para ir él también a adorarlo
se sintieron de nuevo tranquilos
porque sintieron que todo volvía a fluir
Ese rey que buscaban, no era obviamente cualquier rey
y no era tampoco un rey como los demás
se reafirmaron en su carácter excepcional y distinto
y se abrieron de nuevo con alegría a la guía de la estrella
Llegaron a la casita, lo hallaron con su madre
y lo adoraron con todo fervor
Como ya se habían hecho a la idea de que lo de ese niño
tenía otra lógica
aceptaron ese aviso en sueños de que no retornaran a Herodes
y se regresaron a su país por otra ruta
No pudieron sospechar que el rey al verse burlado
sin la información que necesitaba
iba a ordenar la matanza de todos los niños de dos años para abajo
en Belén y sus cercanías para que no se le escapara
el Mesías que acababa de nacer
Ellos no pudieron imaginar que no lo buscaba como ellos
para rendirle homenaje
sino para eliminarlo
porque para él no era más que un competidor
De la misma manera había asesinado a varios hijos
al sospechar sin indicios fehacientes
que querían derrocarlo
Cuando el que gobierna sin derecho ni justicia
se impone incontrastablemente
no necesita hacer alarde de fuerza porque se siente seguro
pero al enterarse de que surge otro poder
no le da tregua hasta eliminarlo
porque como su poder sólo está fundado en su fuerza aplastante
no puede darle paso
aunque sepa que viene de ti mismo, Señor
Sólo sabe desatar el mecanismo implacable
de la eliminación
Por eso como los magos le habían sustraído el dato preciso
para no dejar fuera al que veía como contendor
tuvo que matar a todos, incluyendo por si acaso
a los menores y los de más edad y a los de los alrededores
Fue una tragedia inútil porque se escapó el único que buscaba
pero fue una tragedia
¡Qué terrible, Señor! ¡Cómo tuvo que dolerte!
Tú envías a tu Hijo como gracia salvadora
y su presencia desencadena sin saberlo ni quererlo
persecución y muerte
Lo envías para que traiga vida, más aún, la vida eterna
lo envías para que asumiendo nuestra vida
nos comunique la suya
y su presencia desencadena persecución y muerte
Lo envías como un niño absolutamente indefenso
un niño para cuidar y levantar
y su presencia desencadena la muerte de muchos niños
igualmente inocentes e indefensos
¡Qué dolor, Padre, que buscando el bien y la vida
se ocasione el mal y la muerte!
¿Ni siquiera tú pudiste evitarlo? ¿Ni siquiera tú?
Cuando Bartolomé de Las Casas llegó a la conclusión
de que no podía tener indios encomendados en contra de su voluntad
determinó soltarlos
pero en seguida pensó
que esos indios no quedarían libres sino que serían encomendados a otro
que a diferencia de él los mataría de trabajos y maltrato
Pero si no se desprendía de ellos
no podía denunciar la iniquidad de poseerlos
Por eso con el corazón destrozado renunció a sus indios
y denunció la iniquidad de tener indios en propiedad
como si fueran cosas
Pero en efecto esos indios fueron entregados a otro
y murieron inicuamente antes de tiempo
Él aunque trataba bien a sus indios
renunció a ellos para poderlos tener como hermanos
y sin embargo los indios no crecieron libres y fraternos
porque otro con menos escrúpulos los consumió sin piedad
¿No hay posibilidad de evitar la tragedia?
¿Tampoco tú puedes evitarla?
Si tú has entregado la tierra a los seres humanos
si tú respetas la libertad que nos diste
no te queda más remedio que entrar humanamente al mundo
para salvarlo humanamente
y al tomar esa decisión
sabías que la tragedia podía caer también sobre ti
Y así pasó
esa vez se escapó tu Hijo
pero al fin también cayó asesinado
¿Tan grande es el poder del mal?
Raquel llora por sus hijos y no quiere ser consolada
porque sus hijos ya no existen

Como tú enviaste, Señor, a tu Hijo a una situación de pecado
su presencia lo exacerbó
Pasó lo mismo que en Egipto
Cuando los esclavos estaban resignados a su situación
tenían más comida y menos trabajo
y sólo estaban encima de ellos para que trabajaran
pero cuando reclamaron su libertad
les doblaron el trabajo y el maltrato
y disminuyeron la ración
Cuando se pone en marcha la liberación
arrecia la opresión
Así sucedió en Nuestra América en la segunda mitad del siglo pasado
Nosotros hemos sido testigos de la derrota del pueblo que surgía con fuerza y dignidad
y de sus aliados que buscaban mayor justicia social
nosotros hemos sido derrotados con él
nosotros hemos sufrido esa gran desolación de ver cómo eran aplastados
tantos grupos y movimientos que crecían vigorosos creando otro mundo mejor
y cómo se imponía la fuerza de las armas y en definitiva la del dinero
Es cierto que hubo errores pero la verdad última es que los triunfadores sólo buscaron
aplastar el proceso de liberación y continuar ellos arriba sin ningún control
Cuando alguien fuerte y bien armado custodia a su presa
está tranquilo porque sabe que está segura en su manos
pero si viene otro más fuerte y lo vence
deja libres a los que tenia cautivos en su poder
Tu Hijo, Señor, es el más fuerte de todos
tiene el poder de tu Espíritu creador
tu amor infinito y eterno es el poder que triunfa siempre
Pero no combate con las mismas armas
en realidad no combate, no busca imponerse
y menos eliminar al que se le opone
Sí se enfrenta al mal sin ninguna concesión y a los malos
pero no para vencerlos
sino para convencerlos, para que acepten como ganancia para ellos
abrirse al amor que los rehabilita y humaniza
Tu Hijo, como tú, sólo sabe vencer al mal a fuerza de bien

Eso es lo que esperamos, Padre de las misericordias
porque frecuentemente no lo vemos
no lo vemos siquiera en nosotros mismos
¡Qué difícilmente se abre camino el bien!
¡Qué tenaz es la inercia del mal!
¡Cómo no se da nunca por vencido!
El mal, Señor, es contundente
Frente a él, el bien se presenta como desarmado y débil
no se impone, pero se edifica paso a paso, trabajosamente
necesita de actos incesantes
pero esos actos pueden durar cada vez más
e implicar poco a poco zonas más profundas
hasta llegar a la misma base del querer y del obrar
Así trabaja el bien silenciosamente a las personas
a las familias, a los ambientes, a las sociedades
Seguro que en Belén volvería la vida
y nacerían nuevos niños
porque el amor siempre triunfa de la muerte
Señor de la vida, te pedimos la gracia de no dejarnos hipnotizar
por el fetiche, por los mecanismos del mal que producen víctimas
ellos son tan contundentes, tan efectistas, tan aplastantes
que nos llevan a estar siempre fijos en ellos
maldiciéndolos, pero sin podernos despegar de su esfera letal
Nos afectan demasiado
Te pedimos, Padre bueno, la libertad para mirar a otra parte
te pedimos tus ojos para ver el bien
y la gracia de encaminarnos hacia él
hasta que ese empeño cope toda nuestra atención y nuestras energías

¡Cuánta gente hoy sale huyendo amenazada de muerte
la de las balas asesinas
y la más difusa pero no menos mortal de la exclusión
que provoca hambre y las enfermedades de pobres
y la desesperanza que paraliza si no se reacciona a tiempo!
La huida de José y María a Egipto con el niñito en brazos
no es una escena exótica y pintoresca como la fingieron los pintores
es el desespero de muchos millones
que tienen que arrancarse con lo puesto
dejando atrás lo familiar y poseído
y marchar muchos días fatigosamente entre gente desconocida
que sospecha de ellos
caminar a prisa y como a escondidas
para llegar a un país cuya lengua muchas veces desconocen
que no los recibe con los brazos abiertos
y buscar un medio de vida en condiciones de inferioridad
sin tener existencia legal
a merced de los explotadores
y de la caridad de quienes se abren a ellos
Los refugiados y los migrantes forzosos son una realidad masiva
para los establecidos son una plaga
que hay que detener a toda costa
para los cristianos que quieran ser consecuentes
fue la experiencia dura de su Señor
Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no queramos mirar a otra parte
que no pasemos de largo por esta página del evangelio
que la contemplemos despacio
para comprender y situarnos ante nuestra realidad histórica
como seguidores de Jesús
que siendo infante tuvo que huir a un país extranjero
que fue uno de esos que tal vez no queremos ni mirar
que nos resultan incómodos y desestabilizadores
que en todo caso creemos inferiores
a los que no les concedemos derechos
sino a lo más esa existencia disminuida, invisibilizada
necesaria sin embargo para realizar
lo que los establecidos no quieren hacer

Jesús forastero es también Jesús en los forasteros
Es el que nos dirá en la hora definitiva fui emigrante y me recibieron
o fui emigrante y no me recibieron
Esta última palabra decisiva
no estará referida a si lo recibimos en la comunión sacramental
ni a si lo recibimos al acoger a los seres queridos
ni a si lo recibimos al compartir con los hermanos en la fe
sino a si lo recibimos en el inmigrante sin papeles y pobre
Lo decisivo será si lo atendimos en el necesitado
todo lo demás será santo y bueno
pero no lo decisivo
lo decisivo porque es la puerta para encontrarnos con él
en otras presencias
es atenderlo en el pobre
Siempre tendremos pobres entre nosotros
Si queremos atenderlo a él
que no está aquí y que por tanto no puede ser atendido directamente
tenemos que atenderlo en los pobres
Jesús fue uno de ellos
Los evangelios nos lo presentan
naciendo en un pesebre en un refugio de animales
porque nadie les ofreció su casa a sus padres
para que naciera en ella
A continuación lo vemos como un perseguido político
un refugiado en un país vecino
Después también por motivos de seguridad
aparece como un emigrante
A los cuarenta días de nacer, sus padres ofrecen por su madre
la ofrenda de los pobres
Ya adulto es presentado como hijo del carpintero y como carpintero
y es despreciado por sus paisanos a causa de su familia
Durante su ministerio comió lo que le daban
y durmió donde lo acogían
se movió en el ámbito público
donde se la pasan los que no tienen sitios propios y privados
por eso aparece siempre acompañado
por los que tampoco tenían dónde reclinar la cabeza
los que la gente que se tiene como decente considera la chusma
ellos lo siguen
y cuando llegue la hora de la verdad serán su escudo humano
él los acogió siempre
los trató con dignidad
y como no tuvo nada para darles
les dio de sí mismo
se entregó a sí mismo
¡Qué misterio, Padre, él nos enriqueció con su pobreza!
Él fue el Mesías pobre de los pobres
y en ellos de todos

Él se puso en nuestras manos
y manos cálidas, fuertes y serenas lo acogieron y cargaron
él al nacer se sintió muy bien recibido
pero sus padres sintieron el rechazo y la amenaza
y sin saberlo el niño fue un pobre y un perseguido
Desde el comienzo, Padre, fue una bandera discutida
y así puso al descubierto lo que había en los corazones
y no sólo lo sacó a la luz sino que lo exacerbó
Él vino sólo a salvar a salvar a todos
fue tu sí gratuito e incondicional
y es cierto que no pocos se volvieron de sus caminos
para entrar en esa alianza graciosa y gratificante
y te dijeron que sí al aceptarlo a él
Pero otros no sólo no aceptaron sino que quisieron apagar su luz
para que no se evidenciaran sus tinieblas
¿Habrá siempre, Padre, luz y tinieblas?
Tu Hijo, la luz verdadera y eterna
nos dijo que no arrancáramos la cizaña hasta la siega
porque siempre abrigó la esperanza de que pudiera volverse trigo
porque no vino a quebrar la caña resquebrajada
porque a todos nos da tiempo para volvernos a sus caminos
porque como tú no quiere la muerte de nadie

Más aún, tu Hijo que, como tú, no puede impedir
la muerte de los inocentes
que acabará siendo él mismo asesinado aunque no hizo mal a nadie
y a nadie dio por perdido
y buscó hasta el último momento la conversión de los opresores
será resucitado por ti
y en él resucitarán todos los inocentes asesinados
Raquel no tendrá que llorar eternamente a sus hijos
porque sus hijos vivirán la vida eterna
en tu Hijo Jesús, el Cordero inocente sacrificado por el opresor
y resucitado por ti
que tienes la última palabra
una palabra de vida, de vida eterna
Por eso, Padre, podemos celebrar a los santos inocentes
No se trata de mantener vivo sólo su recuerdo
sino de celebrar su victoria final
en tu Hijo, el que se escapó
pero no para abandonarlos
sino para poder crecer y llevarlos en su corazón
y luchar por su causa
hasta morir llevándolos consigo a tu casa definitiva
¡Gracias, Padre!, porque en tu Hijo sabemos que no hay tragedias
sólo dramas dolorosísimos
pero que al fin alcanzan redención
porque el poder desnudo del amor
es más fuerte que el que sólo sabe imponerse hasta matar
¡Gracias, Padre, por tu Hijo el desarmado e incombustible Jesús
nuestro Hermano!

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